6 de febrero de 2016
De pepinos
A la derecha, pepino uno; a la izquierda, pepino dos o pepinón. Poseído por la fiebre consumista y con la creencia de que más distancia focal acerca al pseudofotógrafo al nirvana, el pepinón ha llegado a esta casa para quedarse. Primeros problemas: ocupa espacio y pesa un huevo y parte del otro. Además, cuando lo desenfundas la gente se te queda mirando con los ojos como platos. En fin, a lo hecho, pecho. Ahora solo queda fortalecer los brazos y los dorsales para cargar con él cuando salga de safari.
La expo
Me apunté en octubre pasado a un curso de foto de naturaleza que llevaba aparejado la realización de una exposición sobre fauna y flora en la Dehesa de la Villa. Los dos días del curso fueron un poco catastróficos para la foto faunística: llovía mucho y las horas no eran las más adecuadas. A cambio, había setas por doquier y las gotas de agua sobre las hojas y las flores siempre quedan bien, algo tópicas, pero bien. Consultando con los organizadores y dado que la Dehesa ha visto mis primeros pasos pepinísticos, les envié unas fotos de otros días y les gustaron un par de ellas. Así que allí estoy, expuesto en el centro ambiental, lejos de los focos y la gloria de otros concursos, pero expuesto, al fin y al cabo, hasta finales de marzo.
7 de enero de 2016
Final y principio de año
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