Como habrán podido comprobar mis lectores, el jueves llegué calentito a casa después del partido de los gilipollas. La jugada destacada del partido consistió en que el pivot del equipo B (un bigardo de más de dos metros) se encontraba a un metro del aro cuando fue golpeado por dos miembros del equipo G (de gilipollas). Mientras le golpeaban, tiró a canasta y entró, con lo cual los G's empezaron a protestar diciendo que el tiro había sido después, que la canasta no valía y apelaron a mi conocimiento y a la honradez del pivot B para convencerme de lo equivocado y malo que era y de lo justos y necesarios que eran ellos, a lo que respondí que el árbitro era yo y que la cosa ya estaba pitada, canasta y adicional, y bien pitada además El pivot B, que era español, fue acusado por los G's de deshonesto y de conchabarse con un árbitro de su misma nacionalidad para chorizearles el partido, partido que fueron incapaces de ganar jugando contra cuatro casi todo el segundo tiempo.
Al final del partido estuve hablando un rato con el pivot B, que me contó que había jugado en las selecciones inferiores españolas con Alfonso Reyes,Santos, Galilea, etc... Llegó un momento en que vio que con el baloncesto no iba a llegar muy lejos y acabó en Gva en una banca de inversiones. Las vueltas que da la vida, pensé, de futura estrella del baloncesto a banquero suizo.
27 de enero de 2007
25 de enero de 2007
Un día de árbitro
Empecé a arbitrar para sacarme unas pelas mientras estudiaba la carrera. Además un árbitro era un ser con autoridad, que infundía respeto y que controlaba hasta el último detalle de lo que ocurría en la cancha. En Madrid nunca despunté como árbitro, no subí de categoría porque con 25 años uno era muy mayor ya para llegar a nada, se quería carne joven y de buen ver, lo cual no era el caso. Encima a mí lo de progresar en la vida se me ha dado siempre muy mal, así pasa luego lo que pasa, no iba a las reuniones de seguimiento, no hacía vida en el colegio, etc... En fin, acabé la carrera, me fui a Gva y dejé el arbitraje. Volví a Madrid, volví a Gva y me dije que igual podía volver a arbitrar, me venía bien en aquella época de abstinencia laboral y de paso me daba unas carreras entre pitido y pitido. Encontré el GAB, dónde tras verme arbitrar unas cuantas veces y tras compararme con el género que tenían, en verdad pensaron que era bueno (o al menos aparente) me aceptaron como uno más y me convertí en ese arbitre espagnol que tiene un acento raro y que pita bien según sople el viento ese día. Unos días mejor, otros días peor, pero el caso es que ya llevo 3 temporadas pitando en la liga, los jugadores ya te conocen, para bien o para mal, y ya hablas con ellos de lo divino y de lo humano antes de los partidos o después.
No falta el día, sin embargo, en que toca un equipo gilipollas. A estos equipos se les pitan siempre muchas más faltas que al contrario y siempre tienen un ejemplo de que a mí me pitas esto y al otro, que casi me arranca un brazo, no le pitas nada. Cuando, para más inri, haya algún español (o portugués o italiano, porque para el equipo gilipollas todos somos iguales) en el otro equipo, entonces ya es que el arbitre s'est mis d'accord avec vous pour nous enmerder. No faltarán los enfrentamientos verbales del tipo On se voit dehors o Tu la fermes y por supuesto, al final vendrán a pedir una explication, si vous etes honnet vous savez que vous avez mal sifflé. Vous ne faites ceci que pour le fric. En este caso, sólo queda decirles que se metan su fric por el culo o decirles que dans ce cas là, Monsieur, je n'ai plus rien à vous dire. Luego siempre puede uno escribir en el blog que ha arbitrado a unos gilipollas.
No falta el día, sin embargo, en que toca un equipo gilipollas. A estos equipos se les pitan siempre muchas más faltas que al contrario y siempre tienen un ejemplo de que a mí me pitas esto y al otro, que casi me arranca un brazo, no le pitas nada. Cuando, para más inri, haya algún español (o portugués o italiano, porque para el equipo gilipollas todos somos iguales) en el otro equipo, entonces ya es que el arbitre s'est mis d'accord avec vous pour nous enmerder. No faltarán los enfrentamientos verbales del tipo On se voit dehors o Tu la fermes y por supuesto, al final vendrán a pedir una explication, si vous etes honnet vous savez que vous avez mal sifflé. Vous ne faites ceci que pour le fric. En este caso, sólo queda decirles que se metan su fric por el culo o decirles que dans ce cas là, Monsieur, je n'ai plus rien à vous dire. Luego siempre puede uno escribir en el blog que ha arbitrado a unos gilipollas.
21 de enero de 2007
Alcorcón , ciudad sin ley
Mientras sigue el invierno cálido, aunque parece que va a llegar el frío, leo hoy en la prensa que Alcorcón se ha visto envuelta en peleas a lo kill bill entre cientos de jóvenes de aquí y de allá. Yo, que de Alcorcón no conozco más que a 3 personas, IJJ, Q y C, y un par de calles, había pensado siempre que era una ciudad tranquila donde va uno a jugar a los kekos y a tomarse unas aceitunitas y unas patatas fritas o un trozo de tarta, según la fecha. Así que me ha sorprendido la noticia. Por el bien de las futuras generaciones de alcorconenses, y para evitar que la hija de Q y C acabe de novia de un pandillero juvenil (que ya se sabe que los malos molan más) espero que vuelva la paz pronto a las calles. Valor.
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