Páginas

25 de noviembre de 2007

Euroboys en BCN


Después del accidente de B con el tranvía, B y M tuvieron que anular sus compromisos sociales entre los que se incluían su asistencia al festival de Donostia y recibir a los cernícalos en Minga para la OktoberFest. Yo me había quedado con ganas de Minga, pero a falta de pan, buenas son tortas. B había montado un eurogirls en Minga para este finde y entre J, M y yo llegamos a la conclusión de que lo mejor que se podía hacer era un euroboys. Elegir el sitio nos llevó un rato, pero al final decidimos que queríamos sol, buen tiempo y marchuqui, además de que la ciudad elegida estuviera conectada a buen precio con Gva y Minga.

Viernes 23

Salió BCN, igual que en el 92. Para el alojamiento, M recurrió a su interminable lista de contactos y se sacó de la chistera a P, un ex-colega de la EPO, que nos hospedó a cambio de unos quesos, un bote de foie-gras y, sobre todo, un helicóptero teledirigido que vuela. El P resultó ser un chaval muy majo a pesar de sus problemas físicos. Él y M nos estaban esperando en un bar, enfrente del mercado del Born, donde yo ya había estado con BC el año pasado. Allí le hicimos entrega de los presentes y ya de paso nos tomamos un par de cervezas, para empezar el festival con buen pie. Llegamos a su casa (un quinto piso sin ascensor muy bien situado), dejamos los equipajes y fuimos a cenar. El restaurante estaba lleno y esperamos en el bar de al lado tomándonos otra cerveza. El menú consistió en carne y pizzas, más flan de postre, que fue aspirado y engullido como mandan los cánones. Salimos del restaurante, pasamos por la plaza de Sant Jaume y nos tomamos otra consumición en un garito del que no me acuerdo. M y J empezaban a dar muestras de cansancio, pero un red bull les dió alas y nos permitió llegar hasta la plaça reial donde; sin comerlo ni beberlo, dimos con el sidecar. Al principio estuvimos en el piso de arriba, pero allí observamos que unas escaleras conducían al subsuelo, adonde se dirigían hordas de aliados de la noche. Por el módico precio de 7 euros, fuimos autorizados a descender, abrimos la puerta y ya no la volveríamos a abrir hasta las seis y pico de la mañana. Gloria al DJ Nacho Ruiz, que amenizó la velada con canciones que no habíamos escuchado jamás a excepción de esta:



Salimos del garito y llegamos a las Ramblas. Siete de la mañana. Somos chicos de ciudad y no nos asustamos fácilmente. A pesar de todo, nos impresionó que la muchedumbre intentara ostiar a un paisano que se dedicaba a arrojar maceteros a la calzada y, sobre todo, nos sorprendió la cantidad de ofertas de chupo y follo que recibimos. Después de rechazar tan amables invitaciones, encontramos una estación de metro y volvimos a casa. Despertamos al portero automático y nos tumbamos un rato.

Sábado 24

Fuimos despertando poco a poco y desayunamos mientras nos preparábamos mentalmente para el siguiente reto: la calçotada de la mort. M, no se sabe bien cómo, había encontrado un restaurante perdido en las montañas donde por 30 euros te podías jartar de comer calçots y carn a la brasa, can borrell. Equipados con un babero, comimos y comimos y seguimos comiendo hasta que nuestros estómagos dijeron basta. A las cinco abandonábamos el restaurante, que está perdido en medio del monte, y volvimos a BCN a descansar un rato. Entre pitos y flautas estuvimos de charleta hasta las diez y media. Yo había quedado con una ex-cernícala a las once y media y los tres mosqueteros aparecimos de nuevo en la plaça del sidecar. Nos tomamos una cervecita mientras B y yo cotilleábamos y luego la cicerona nos llevó a dar una vuelta por el Raval. Pasamos por delante del museu de art contemporani y llegamos a un bar con unos sofás rojos que estuvieron a punto de tragarse a J y M. Consiguieron aguantar el tirón y B nos llevó a tomar la que luego sería la última al Cuco. En el camino, vimos una muchacha que lloraba desconsolada mientras perdía las llaves, se le caían los pantalones y tiraba y colocaba una valla. Le preguntamos si estaba bien y nos miró diciendo que no. No quisimos insistir aunque J comentó que tranquila, que si quería caer más bajo allí tenía a Edunardo. J es así de majo. Fuimos en taxi al siguiente bar. El taxista también era muy majo y había puesto una pantalla de video para entretener a los clientes. Se nos pasó el viaje en un pis pas y llegamos al cuco, donde nos esperaban los colegas de B, una pandilla de ingenieros industriales pero catalanes. Uno de ellos además trabajaba en Aprilia haciendo motos de competición. Lo más parecido en plan hi-tech que tenemos nosotros es a Farruquito de la Conce y sus antenas espaciales. El cuco era un bar pijín y el DJ pinchaba mushas mariconás, nada que ver con el Nacho Ruiz. La camarera estaba muy buena pero pretendía convencerme de que 22 euros más 8 de vuelta eran igual a los 50 que yo le había dado. A las tres cerraron el chisme. Tuvimos la opción de seguir la noite pagando pero hicimos caso al señor de la boina, plegamos velas y nos fuimos a casa.
Volvimos a despertar al portero automático y nos acostamos.

Domingo 25

El M tenía que estar temprano en el aeropuerto y fuimos a desayunar y a acompañarle a la Estación de França a coger el autobús para el Prat. J y yo volvimos con P, pasamos por el parque que hay al lado de la antigua estación del Nord. Allí estaba la hermana de P haciendo fotos de un montaje que había hecho con unos colegas con unas piedras y las sombras de los árboles. La muchacha es artista o fotógrafa, no me quedó claro. Cerca de este parque hay un campo de fútbol y estuvimos viendo el final de un partido. Luego entramos en la estación, que ha sido reconvertida en polideportivo, y vimos un cuarto de otro partido, pero de básquet. Acabamos tomando unas cervecitas en la calle de P, con el arco del triunfo al fondo. Llegó el momento de pirarse y, muy en la línea de los viajes con J, relax total, cogimos el autobús por los putos pelos.
En Gva no hace sol porque es de noche. Y no hay sidecar. Ni cañas, ni arco del triunfo.

El que haya resistido la lectura de este troncho, aquí tiene las fotos.

19 de noviembre de 2007

Vicio y perversión

El viernes a las seis A, P y yo estamos hartos del despacho y nos vamos al R1 a por unas cervezas. Hay unas jarras muy monas de litro y medio y nos tomamos dos. Aparecen por allí los ángeles de P y AS me baja a Gva y me enseña su piso nuevo, que le va a costar un ojo de la cara mientras no encuentre colocataires. Me despido de AS y vuelvo a encontrarme con P en casa de IG y A, que nos han invitado a cenar. IG cocina estupendamente y P ha traído unos postres muy buenos. A continuación empieza a llegar gente y se monta una partida de poker. Pierdo 20 chf bastante rápido, compro otros 20, me recupero y acabo ganando 34, gracias a un par de bazas afortunadas. Acabo en L'Usine con P, D, L y A. Hay una soirée all-styles y la edad media del público asistente debe de ser 20 años. A las cuatro, abandonamos el garito (que sigue lleno hasta la bandera) y volvemos a casa.

Al día siguiente desayuno con MM a la 1. A continuación emprendemos una búsqueda por toda Ginebra de un regalo para MA. Queremos regalarle una botella de licor de gianduja, pero no la encontramos en ningún sitio. Lo que sí encontramos es un burro de shrek (no diré dónde, que esto lo lee mucha gente) y unas medias. Hemos descubierto un nuevo concepto de regalo, basado en aprovechar los restos de la sociedad de consumo. Como dice MM, total, lo que importa es la intención. Acabamos en can M, decididos a desconectar el cerebro y nos tragamos Battle Royale que supuestamente es un film de culto. Acabada la escabechina de estudiantes japoneses, abandono temporalmente a M y me dirijo a casa de W, donde nos espera una noche de poker, comida asiática y productos de la huerta.
El grumete RM nos deja boquiabiertos y estupefactos cuando nos anuncia que será papá en junio. La partida de poker discurre con dificultad debido a la confusión mental de los participantes que poco a poco van cayendo en sofás y colchones. Las luces se apagan y a las 8 am me vuelvo a casa, dejo al futuro progenitor en la suya, y caigo en la cama.

A las 11 me acerco a Gex a comprar el vino para la cena de fin de temporada de los mozzarella runners. Paso el día en un duermevela espeso y a las siete estoy en Gva, recojo a MM y a RM y vamos a casa de E a ayudar a preparar los gnocchis. Preparar gnocchis para 10 personas no es evidente y las cocinas modernas no pueden calentar rápidamente la cantidad de agua necesaria para hervirlos así que acabamos tomando los gnocchis a las 11 de la noche, pero la preparación ha estado divertida. La velada acaba con la entrega de regalos a MA, que no se acaba de creer lo que está viendo. Llego a casa, me acuesto y comienza el lunes. El LHC no puede esperar, hay que enfriar varios sectores a la vez y estamos desbordados. Me voy al despacho, hoy lunes diecinueve de noviembre, ¡ay!

10 de noviembre de 2007

Cineglobe

Después del atracón de cortos del verano-otoño, al fin llegó el día del festival de cortos organizado por el club de cine del CERN, el cineglobe. El film ganador se llama Sintonía, y viene nada menos que de Eujkadi. Aquí lo podéis ver:



Me sorprendió bastante el nivel de los cortos de animación, este del reloj de cuco es impresionante.






El último corto que se presentó, Le café, cuenta la historia de un adicto al café que acaba mal. Este corto fue también el último que previsualicé y fue una alegría encontrarme algo gracioso después de un montón de truños en la carpeta que me había tocado. Aquí está, y al que le interese aquí tiene la letra.



Ha sido un año de mucho cine. Entre Berlín, San Sebastián, los cortos ... siempre he sido muy aficionado al cine pero con tanto movimiento, quizás debería dedicarme a esto profesionalmente y encontrar quien me pagara las entradas. También he visto que muchos de los cortos están publicados en la web, y que cada vez más la difusión (legal) del cine no comercial se hará cibernéticamente. Me parece que al concepto clásico de la sala de cine le quedan dos telediarios y que cada vez más se tenderá a la difusión en festivales o salas especializadas en los que importará tanto el aspecto social como el cultural.

3 de noviembre de 2007

Calentamiento global

Voy de excursión al circo de Fer à Cheval, donde ya había estado en julio con B,E y el padre de E. Estamos a tres de noviembre, y aunque hace frío abajo cuando llegamos, a medida que empezamos a subir el sol calienta y cuando llegamos al Lac de la Vogealle, a 2000 metros de altura, el poco agua que queda está congelada. El verde típico de las montañas de por aquí se ha convertido en el marrón típico peninsular. Lleva un tiempo sin llover y a estas alturas del año ya debería haber nevado un poco. Aunque llevo ya una tana de añitos por aquí, no me atrevo a hacer estadísticas. En octubre del 2000 ya habían caído nevadas en el llano. El año pasado puse las ruedas de invierno para nada. Mi brother quiere venir a esquiar en diciembre con el enano pero no sé sobre qué nieve. Algo está pasando pero no sé lo que es.

2 de noviembre de 2007

Días de cine

Martes 30 de octubre: S me acompaña a ver Jesus Camp al Spoutnik. El Spoutnik está en la Usine y es un cine okupa con sofás. En el filme se muestra el día a día de la comunidad evangélica estadounidense. Unos niños de Kansas o Missouri se van de campamento de verano cristiano. Les gusta el heavy metal cristiano y no les gusta Britney Spears porque sus canciones hablan de chicos y chicas. Dios habla a través suyo y quieren reconquistar América ( y el mundo ) para Jesús. Y George W. es un gran presidente. Cristiano.
Miércoles 31 de octubre: Voy con M,I,D,A,M y H al CAC Voltaire. Estos días se celebra en Gva un festival de cine, el Cinéma tout écran, orientado sobre todo a las producciones para la televisión. Nos tragamos "The mark of Cain" sobre las andanzas del ejército británico en Basora. Al final de la película, que no deja de ser un telefilme pero que está rodado con dignidad en un inglés incomprensible, el director y un señor de no sé qué organización internacional contra la tortura, tienen un pequeño coloquio con el público pero M me lleva a su casa donde MrW está preparando una suculenta cena asiático - canadiense, y ante eso no puedo resistirme.
Jueves 1 de noviembre: De nuevo la M, MrW, OB y MM amb els seus pares vamos a ver el filme Zanskar. El filme narra las visicitudes de los habitantes de un pueblo perdido en el Himalaya cuya única vía de comunicación con el resto del mundo en invierno es un río congelado. Si quieres llevar los niños al colegio, si quieres traer madera para la casa, si quieres ir a por sal o por galletas, tienes que pasar por encima del río ese que a veces va helado y otras veces no tanto. Y entonces hay que mojarse. Al MM todo lo que le interesa es saber si las baterías de la cámara de vídeo no se descargan con el frío. La bella muchacha que ha filmado la peli le responde que no miraban lo que habían grabado y que por la noche se acostaban con las baterías para conservarlas calientes. Hay gente que sabe mucho.