Primero la abdicación, después la coronación y entre medias nos damos un paseo por Mad.En el congreso de los diputados, me pongo a tirar fotos. En esta, el policía nacional que vigila el león, se aparta para no salir en la foto y permitir que el templo de la soberanía nacional parezca menos vigilado que de costumbre. En fin, que tras la tempestad llega la calma y ahora sólo esperamos que le hagan el ADN al campechano para ver si es verdad que tiene más niños que los que todos conocemos.
Los que también tienen más niños son algunos de mis colegas. Algunos recurren a procedimientos quirúrgicos para no tener más. Así que aprovechamos que el señor IP y la señora MM se casan en Graná para hacer un alto en el camino a la ida y a la vuelta y ver a la nena nueva del señor M en Jaén. En Graná, aparte, se reúnen varias viejas glorias cernícolas que ahora se ganan la vida por acá o por allá. La boda, muy bien, con cuarteto de cuerda incluido y muchas citas literarias intercaladas entre los artículos del código civil que regulan el matrimonio. Lo que más nos ha gustado de la boda es la taza. Es una taza con mensaje, un mensaje que pone a cada uno en su lugar, y que viene a demostrar que, en toda pareja heterosexual, el chungo es siempre él.
23 de junio de 2014
8 de junio de 2014
Poder divino
Salgo con el pepinete decidido a fotografiar a nuestro Jerjes particular y a su hijo, que le sucederá en el tradicional oficio de monarca como así establece nuestra constitución, jarl. En fin, lo mismo que no te llevas un tirachinas para cazar elefantes, es un ejemplo, lo mejor es llevarse un buen pepino para fotografiar a la realeza, ya que si no se convierten en manchas pixeladas en un fondo oscuro, ya sea con uniforme de marinero o de capitán general. Hablarán en los diarios de los vivas al rey, y los hubo. Gente, sin embargo, no había mucha ( o mucha menos que en gran parte de las manifestaciones que hemos vivido en estos últimos años ) y lo que sí que había eran policías, militares y autoridades civiles y eclesiásticas en esta simpática amalgama que damos en llamar democracia.

Apretaba la calor, salieron los reyes en los vehículos con la corona en la matrícula, se restableció el tráfico y se fue la gente mientras los vendedores de banderas intentaban colocar los restos a turistas y despistados.
Apretaba la calor, salieron los reyes en los vehículos con la corona en la matrícula, se restableció el tráfico y se fue la gente mientras los vendedores de banderas intentaban colocar los restos a turistas y despistados.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)