El tiempo que se emplea en ir al trabajo puede aprovecharse para distraerse con la lectura o la música, para hacer ejercicio físico o, como he descubierto recientemente, para avistar aves. Reconozco que el hecho de trabajar en un vertedero nuclear urbano, rodeado de parques y jardines, favorece esta afición, ya que al densificarse el tejido urbano disminuye la cantidad de especies observables. A su vez, los avistamientos tienen truco, ya que uno ya se ha informado de las especies que más o menos se pueden encontrar por la zona y ha estudiado ávidamente sus características.
Así que no me sorprendo un día, bajando hacia el curro, cuando observo en unas ramas en un solar un par de pajarillos jamás vistos, pero que tardan un rato en alzar el vuelo permitiéndo hacerles la ficha: Cabeza negra con mejilla blanca y dorso gris. Esto debería ser un parus ater, ya que el otro parus presente en la zona, el parus major, tiene la cabeza igual pero es de colorines y algo más grande.
Tampoco me sorprendo el día que yendo a los laboratorios del grupo en la otra punta de Mad, observo gran actividad avícola en los huecos de un edificio. Aproximándome, descubro numerosos nidos de barro en la pared, así que los sospechosos, como ya se explicó, están contados. Y en este caso más, ya que los nidos del apus apus son distintos. El aproximarse a estas aves tiene sus riesgos ya que, cual terribles bombarderos de carne y hueso, son capaces de cagar en pleno vuelo ignorando la buena voluntad del ser que se aproxima con un interés puramente científico. Protegido bajo un árbol, observo sus evoluciones y cuando distingo el obispillo blanco, se produce de nuevo el milagro del avistamiento e incorporo al delichon urbicam a mi lista de latinajos.
23 de mayo de 2012
14 de mayo de 2012
Minga 4.0
El señor de Minga cumple cuarenta años. En la foto se le puede ver acompañado de amigos y familiares. Recapitulemos.
Primer plato
Salen de Mad unos señores y pasan por Valladolid. Cinco minutos de nada que aprovechan para hacer sus necesidades y tomar un piscolabis. Salen de Va y tiran hacia el norte, tuercen a la izquierda, vuelven a torcer a la izquierda y ya tarde en la noche, tras un viaje en el que han pasado del calor sahariano al clima oceánico, llegan al conceyu de Onís. Casi sin dilación, se sientan a la mesa con el resto de los asistentes y empiezan a comer. Ensaladilla, merluza, natillas más algo de embutido salmantino para acompañar. Tras los postres, licores caseros. Se acaba tarde y se duerme poco. Pasemos al día del cumpleaños o, como quien dice, al ...
Segundo plato
El padre del ojomeneado es de fácil conversación y me ilustra sobre las prácticas bancarias en los años 90. El que quiera saber más, que lea sobre el origen de la doctrina Botín aquí o aquí e intente no estremecerse. En fin, mientras charlamos del asunto y los niños buscan los caches, vamos y volvemos entre Benia y Avín, para acabar comiendo opíparamente en un restaurante en la plaza. Salimos a reventar tras las fabaditas, los escalopines y las tartitas. Dedico la tarde al mus, venzo y echo una siesta a las 9 de la noche. Bajo, cenamos, la mesa rebosa de tortillas, embutidos, empanadas, sidra, costillas, pollo, tocino, chorizo y queso. Al poco tiempo estoy rebosando yo también. La tertulia post-cena se prolonga hasta las dos. Duermo, poco otra vez, y llegamos al ...
Postre
Desayuno poco porque ya no puedo más, siempre se repite la misma historia. Hacemos la sesión de fotos y el sector 90000 dedica un rato a la cinematografía. Me voy con el castor y el pelucas a dar un paseo al campo y nos da tiempo a hacernos amigos de unas simpáticas garrapatas, aunque la historia no llega a cuajar. Comemos los restos de la cena pero no conseguimos terminarlos. Y llega el momento, empiezan las despedidas y salimos unos para un lado y otros para otro, pero todos con la comida saliéndosenos por las orejas. Y este recuerdo permanecerá para siempre en nuestra memoria. Y, de momento, en nuestras barrigas.
Primer plato
Salen de Mad unos señores y pasan por Valladolid. Cinco minutos de nada que aprovechan para hacer sus necesidades y tomar un piscolabis. Salen de Va y tiran hacia el norte, tuercen a la izquierda, vuelven a torcer a la izquierda y ya tarde en la noche, tras un viaje en el que han pasado del calor sahariano al clima oceánico, llegan al conceyu de Onís. Casi sin dilación, se sientan a la mesa con el resto de los asistentes y empiezan a comer. Ensaladilla, merluza, natillas más algo de embutido salmantino para acompañar. Tras los postres, licores caseros. Se acaba tarde y se duerme poco. Pasemos al día del cumpleaños o, como quien dice, al ...
Segundo plato
El padre del ojomeneado es de fácil conversación y me ilustra sobre las prácticas bancarias en los años 90. El que quiera saber más, que lea sobre el origen de la doctrina Botín aquí o aquí e intente no estremecerse. En fin, mientras charlamos del asunto y los niños buscan los caches, vamos y volvemos entre Benia y Avín, para acabar comiendo opíparamente en un restaurante en la plaza. Salimos a reventar tras las fabaditas, los escalopines y las tartitas. Dedico la tarde al mus, venzo y echo una siesta a las 9 de la noche. Bajo, cenamos, la mesa rebosa de tortillas, embutidos, empanadas, sidra, costillas, pollo, tocino, chorizo y queso. Al poco tiempo estoy rebosando yo también. La tertulia post-cena se prolonga hasta las dos. Duermo, poco otra vez, y llegamos al ...
Postre
Desayuno poco porque ya no puedo más, siempre se repite la misma historia. Hacemos la sesión de fotos y el sector 90000 dedica un rato a la cinematografía. Me voy con el castor y el pelucas a dar un paseo al campo y nos da tiempo a hacernos amigos de unas simpáticas garrapatas, aunque la historia no llega a cuajar. Comemos los restos de la cena pero no conseguimos terminarlos. Y llega el momento, empiezan las despedidas y salimos unos para un lado y otros para otro, pero todos con la comida saliéndosenos por las orejas. Y este recuerdo permanecerá para siempre en nuestra memoria. Y, de momento, en nuestras barrigas.
9 de mayo de 2012
Volando voy
Empiezo mi caminata matutina hacia el prestigioso centro etc... y llegando al cruce de Tenerife con Alvarado, al lado del huerto urbano, veo y oigo los vuelos y cantos de pájaros que maniobran a toda velocidad sobre los tejados. Los sospechosos son pocos: o son hirundo rustica (1), o apus apus o delichon urbicum. Distinguir unos de otros requeriría algo más de agudeza visual de la que yo tengo o que pararan quietos un rato (2) ya que estos pájaros son de tamaño similar o ligeramente más grandes que el passer domesticus (3), la unidad de referencia del observador urbano. En fin, que ir mirando al cielo en Mad no es recomendable ya que resultaría fácil ser atropellado o, más fácil aún, pisar un cagarro. Así que agacho la cabeza y continuo mi camino. Al cruzar el aparcamiento de la agencia de meteorología, tengo suerte y un hirundo rustica, fácilmente reconocible por su garganta roja y por sus largas rectrices externas, me sobrevuela a poca distancia y se produce el milagro del avistamiento.
Notas del autor
(1) En este enlace hacen la siguiente afirmación: SABÍAS QUE la longitud de la cola de los machos, ¿resulta un fuerte atractivo para las hembras? Un experimento que consistía en atrapar y poner extensiones a un macho, aumentó considerablemente el éxito a la hora de atraer a las hembras. Creo que hablan del hirundo rustica.
(2) La página inglesa de la wikipedia sobre el hirundo rustica lleva una nota de desambiguación para que el que vaya buscando la velocidad de una "unladen swallow" acuda a la entrada correspondiente al siguiente filme. Aquí va la escena en cuestión y aquí se puede encontrar la transcripción. El que quiera saber la velocidad, puede consultarlo aquí.
(3) Un passer domesticus igual a 14-15 cm. Por aumentar el número de referencias, un turdus merula mide entre 24 y 26 cm y una columba livia entre 30 y 36 cm.
Notas del autor
(1) En este enlace hacen la siguiente afirmación: SABÍAS QUE la longitud de la cola de los machos, ¿resulta un fuerte atractivo para las hembras? Un experimento que consistía en atrapar y poner extensiones a un macho, aumentó considerablemente el éxito a la hora de atraer a las hembras. Creo que hablan del hirundo rustica.
(2) La página inglesa de la wikipedia sobre el hirundo rustica lleva una nota de desambiguación para que el que vaya buscando la velocidad de una "unladen swallow" acuda a la entrada correspondiente al siguiente filme. Aquí va la escena en cuestión y aquí se puede encontrar la transcripción. El que quiera saber la velocidad, puede consultarlo aquí.
(3) Un passer domesticus igual a 14-15 cm. Por aumentar el número de referencias, un turdus merula mide entre 24 y 26 cm y una columba livia entre 30 y 36 cm.
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