Los compañeros de Metro Mad siguen de huelga y pasan de los servicios mínimos. Cosas positivas: la gente camina más, lo cual es bueno para la salud. Cosa negativa: hay más coches, lo cual es malo para la salud. Cuando compruebo que los autobuses que van hasta el centro van petados, decido alargar mi paseo un poco y voy andando desde la plaza del Cardenal Cisneros hasta la de la Cebada, disfrutando de las sombras y del calorcito de las tres y pico de la tarde.
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Cuando llego a casa paso por el AM y me decido a comprar gazpacho. El litro de gazpacho A, que está bastante bueno, cuesta 3€. Por el mismo precio, se pueden comprar dos litros de gazpacho DS. Ya salí escarmentado una vez de estos gazpachos más baratos, pero no puedo resistirme y acabo comprando los dos litros. Me sirvo un vaso al llegar a casa y compruebo que estoy tomando prácticamente tomate frito O, poco más o menos. Conclusión: tengo ahora dos litros de una cosa imbebible a los que tengo que dar salida y el viernes tengo invitados a cenar. Je.
30 de junio de 2010
29 de junio de 2010
En la Plaza Mayor
Me levanto muy temprano. No para ayudar a mi pobre mamá, si no para llegar algo más temprano al curro. Ayer hubo huelga en el metro y se anuncia también para hoy, pero ayer no se veía mucho follón. Hoy sí se ve. El puente de Praga está hasta el bote de coches que quieren incorporarse a la M30. El tráfico va espesito. Cuando llego a Embajadores, hay más follón y mi plan de coger el C1 se va al traste cuando veo a las doscientas mil personas, aproximadamente, que esperan en la parada. Llego a la plaza de la Cebada y pienso que, al final, tanto madrugar no ha servido para mucho. En Cascorro espero un rato a que llegue el M1, pero no llega. Salgo andando, y a eso de las ocho y veinte de la mañana estoy en la Plaza Mayor. Hace calorcete y las palomas beben en los charcos dejados por la tormenta de anoche. Analizo mis opciones y me subo andando hasta Moncloa, donde aparezco media hora después tras un agradable paseo matutino. En el 82, que al ser una línea periférica va bastante vacío, se oyen las típicas protestas de lo mucho que se está tardando hoy en llegar al trabajo. Los del metro han pasado hoy de servicios mínimos, ya que no están muy contentos con la decisión de reducirles el sueldo un x% este año y otro tanto el siguiente. En fin, el aumento de productividad vía recorte de salarios ya está aquí. Pasen y disfruten.
24 de junio de 2010
39°C a las 19h00
Jornada de verano con el pepino en la mano. Algo así o parecido era el título de una película X de las clásicas. Esto, en realidad, no viene a cuento salvo por el detalle de que es verano y de que el pepino es uno de los ingredientes del gazpacho, típico plato veraniego. Pero, disgresiones aparte, la jornada de verano permite a los trabajadores del centro en el que trabajo salir sobre las 3 de la tarde, así que sobre esa hora estoy ya saliendo, cogiendo el bus y yendo al Chinatown de la calle Gaztambide, que es un chino convencional pero con un menú a 6€20 de mucha cantidad. A las cuatro menos diez aparezco en la plaza de los cubos, porque no hay nada mejor que pasar la tarde de un día achicharrante de verano dentro de un cine fresquito. El criterio en este caso es que la película sea lo más larga posible y la elegida cumple con los requisitos y hasta se deja ver. Salgo del cine, bajo a Plaza de España y remonto Gran Vía por la acera de la sombra. Son las seis y cuarto de la tarde y hace calor, así que empiezo a sudar. Después de un rato llego a Fuencarral y me paro en el Horno de San Onofre para comprar unos hojaldritos y unos pastelitos para los nenes del GAII, ya que hoy se clausura oficialmente la temporada. No salen baratos los pastelitos, pero más me habría gastado en un gimnasio y he de reconocer que los nenes me tratan muy bien. Me cambio a Hortaleza, llego a Alonso Martínez, subo por Almagro, atravieso a un grupo de nenes encorbatados que salen de PWC.Son las 19h00 y el termómetro de una parada de bus marca 39°. Cojo Miguel Ángel y ya estoy en la ETSII. Los pocos que estamos al principio damos buena cuenta de los pasteles y hojaldres, así que cuando llegan los demás, sólo quedan patatas de bolsa. Aprovechamos para echar unos cuantos hijoputas (juego semibaloncestístico que se ha hecho muy popular como calentamiento exhaustivo) y nos ponemos luego a ver fotos y videos de la compe de bloque que se organizó hace unas semanas. Al final, P se ha currado unos premios y a mí me toca el premio Míster, por llevar los entrenamientos. En realidad, me han entrenado a mí, pero no lo saben. Me despido de la concurrencia, pillo el 27, luego el 60 y llego a casa cuando el cielo está a punto de desplomarse sobre nuestras cabezas. Y luego, cuando ya estoy a cubierto, se desploma.
21 de junio de 2010
97
Pasa otro año y la P cumple otro más. Y van 97. Como era de esperar, no es que esté mucho mejor que el año pasado, pero ahí queda. De 1913 a 2010 y contando.
7 de junio de 2010
Sierra de Gata
El sábado decidimos madrugar y buscar un chorro (cascada) de los que tanto abundan por la zona para refrescarnos un poco. Salimos andando del pueblo por el GR, en dirección a Ovejuela, ya en las Hurdes. La primera hora y media se nos pasa subiendo, atravesando una vegetación densísima hasta que llegamos a la cresta que domina el pueblo. Una vez arriba, descubro que sigo siendo alérgico, aunque yo pensaba que se me había pasado, y que tengo los ojos como pelotas de ping pong. Paramos un rato a la sombra de un pino y, cuando se me pasa el ataque, seguimos por una pista hasta coger el camino que baja a Ovejuela. El camino va entre castaños, pinos y alguna encina que otra hasta que encontramos un desvío y bajamos hasta el Chorrituelo. Nos sorprende no encontrarnos a casi nadie, sólo hay una pareja que viene de Ovejuela y que se van nada más llegar nosotros, así que tenemos la cascada y la poza de al pie para nosotros. Hace calor y el agua está fresca así que nos quedamos allí un buen rato hasta que decidimos volver.
Con la tontería se ha pasado el puente en nada, así que el domingo nos adentramos en las Hurdes con el coche. La carretera principal, en muy buen estado, atraviesa lomas en las que sólo se ven árboles quemados. Al llegar a Nuñomoral, la carretera empieza a subir por las laderas, atravesando alquerías de casas colgadas encima del barranco hasta llegar al Gasco, desde donde sale un caminito que en menos de cuarenta minutos nos deja al pie del chorro de la Meancera. Algo más pequeño que el de ayer, sin pocita para bañarse pero con el agua mucho más fría. Ya sólo queda la vuelta a Mad y dejar atrás estos pueblos casi perdidos que están a la vez tan cerca y tan lejos.
¡Huelga!
Si hace unas semanas nos congratulábamos de poder contribuir a la recuperación de la economía de España, llega el momento ahora de hacerle saber al gobierno que nos alegramos pero menos. He escuchado varios argumentos a favor y en contra de la huelga del sector púbico convocada mañana. El argumento que más me ha convencido, aparte de la voracidad colocadora de los partidos políticos, es que en la administración no hay manera de separar el trigo de la paja, ni puedes recompensar al que se esfuerza ni deshacerte del que se rasca las pelotas. El cuerpo me pide ir al curro mañana, aunque sólo sea para poder comer con P o I (si finalmente no hace huelga),y aceptar que, si te la clavan una vez, igual les apetece clavártela otra. Otros factores a tener en cuenta son más elaborados o más egoístas, pero en fin, tengo toda la tarde por delante para decidirme.
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