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15 de diciembre de 2006

Uno menos

Mañana mentalmente brumosa en el trabajo. Por la tarde partimos Ella y yo hacia Torino, donde leerá su tesis el martes que viene. Este finde llegarán amigas y familiares, e incluso mi madre que aprovecha la ocasión para venir a Italia por vez primera. He traído unos bombones para repartir entre mis colegas, me ha dado el punto. Mis cabrones de compañeros de despacho no me han dado las gracias, ni siquiera el mamón del rey católico. Como somos los españoles. El año se acaba. Yo me piro.

13 de diciembre de 2006

El tío desaparecido

Después de mi agitado viaje a Madrid a principios de noviembre estuve una temporada sin escribir y eso que tenía un pedazo de scoop que no se lo salta un gitano.
Todo empieza hace tres o cuatro meses cuando muere mi tía M. Mi tía era la última hermana viva de mi abuela P., que nos va a sobrevivir a todos.
Cuando yo estaba en octavo de EGB, hice un trabajo para el colegio sobre la guerra civil. Por aquel tiempo, hace ya veinte años, vivían todavía mi abuelo H. y mi otra abuela, J., y grabé en una cinta lo que me contaron sobre sus vivencias en aquellos años: mi abuelo en el ejército que quedó segundo, mi abuela J. con todos sus hijos y sin noticias de su marido en un pueblo de Lérida y mi abuela P. en Madrid, viéndolas caer y viendo desaparecer vecinos por unas causas u otras. Mi abuela vivía en una casa con sus numerosos hermanos y hermanas. A las hermanas las llegué a conocer. Un hermano murió al final de la guerra, en accidente de tráfico cuando volvía a casa. Otro creo que murió de tuberculosis o algo similar, también durante la guerra. Otro hermano se casó, tuvo dos hijos y luego murió de muerte natural. Yo creo que no le llegué a conocer y si le he visto, no me acuerdo.
Volviendo a mi tía M., resulta que murió sin dejar testamento y, al no tener hijos, la herencia debía repartirse entre sus hermanos o los herederos de estos, ya que su loro no cuenta. Héteme aquí que aparece en esta historia el tío E., del que yo ignoraba por completo su existencia. A este hermano de mi abuela le echaron de casa poco después de acabar la guerra. Por aquella época debía tener unos quince años y, según mi abuela, que se niega a elaborar más, hacía perrerías. Veinte años después mi madre va andando por la calle cuando un señor le dice que es su tío. Mi madre no le cree y continúa andando sin detenerse. El señor ha venido a Madrid al bautizo de algún primo de mi madre y dice que trabaja en un circo. Enseña también unas fotos de una señora y un niño. Después de esta visita desaparece y no se vuelve a saber de él. No tiene DNI, no está fichado, no tiene propiedades y ,de estar vivo, debe tener unos ochenta y tantos años. Pero hay que probar su fallecimiento para desbloquear el tema de la herencia, no tanto por el dinero como por resolver el asunto cuanto antes.
En fin, mi tía M, que en paz descanse, nos ha dejado de recuerdo este curioso enigma.
¿Dónde estará este tío?

9 de diciembre de 2006

La verdad inconveniente

Al Gore pierde las elecciones presidenciales del 2000. En 2006 aparece una película, "An inconvenient truth", en la que el que iba ser el próximo presidente de los Estados Unidos nos explica que vamos camino del hoyo más pronto que tarde si seguimos aumentando nuestro consumo de energía al ritmo actual. Si nos concienciamos del problema y si asumimos que la eficiencia energética no empobrece sino que, al contrario, puede ser fuente de riqueza, podríamos estar a tiempo de frenar el crecimiento de la cantidad de C02 que vertemos a la atmósfera y recalentarnos un poco menos.
Esto me lleva a pensar que a veces veo políticos que se esfuerzan en explicar lo que piensan y lo que plantean. La mayor parte de las veces, sin embargo, veo a políticos que se limitan a dar titulares o decir gilipolleces (generalmente ambas cosas a la vez) por no hablar de los políticos ibéricos y su maravillosa forma de gestionar el país que tiene como consecuencias los trabajos maravillosamente pagados, la vivienda accesible, los emigrantes como el nene, los campos de golf... En fin, mientras inventan la bicicleta que da pedales sola, no cojáis mucho el coche o nos vamos a reir de aquí a unos años.

5 de diciembre de 2006

El meridiano de París

F llegó antesdeayer a Gva para rendir su visita mensual a su experimento. Por la mañana discutimos sobre una noticia aparecida en la prensa, en la que se decía que en la asamblea del BNG alguien había propuesto un huso horario gallego, es decir, que Galicia tuviera la misma hora que Portugal o Inglaterra (o Canarias) lo cual no deja de tener su lógica, ya que en esta Europa nuestra se tiene la misma hora en Polonia que en los confines occidentales del imperio.
Además, el famoso meridiano de Greenwich pasa por Castellón, o sea, que si en España no tenemos el mismo horario que en Inglaterra es por consideraciones que no tienen nada que ver con el ahorro energético y por eso a los gallegos se les hace de día a las 9 de la mañana en invierno.
Pero F tuvo que decir que el meridiano de Greenwich pasaba por París. Y volvió a insistir en la cena a la que nos invitó Ella por haber ganado una fellow del CERN, distinción reservada a los físicos jóvenes más destacados.
Pues bien, cualquiera que haya leído a Tintín, y más concretamente el secreto del Unicornio y el tesoro de Rackham el Rojo, sabe que el meridiano de París está un par de grados al este del de Greenwich y que Tintín, Haddock (& roll, señora) no encuentran el famoso tesoro hasta que rehacen sus cálculos de posición tomando como base el meridiano de París susodicho. Lo que hace la lectura, incluso la de cómics.
Aunque mis compañeros de tabla se mostraron escépticos, esta mañana acabo de leer el siguiente mail que honra a su remitente y agradece su destinatario:

From: F
Sent: Mon 12/4/2006 11:39 PM
To: Edunardo
Cc: Ella
Subject: Edunardo tenía razón

Hola Edunardo ,

Tenías razón . El meridiano O no pasa por París . Este es 2 grados al este . Mi despiste fue que el primer meriadiano adoptado en el mundo , fue el meridiano de París y pensaba que era éste . El de Greewich no se adoptó hasta finales del siglo XIX ....

1 de diciembre de 2006

cuerdas de acero

Como se acerca la navidad y para que todo el mundo se divierta un rato a mi costa, aquí dejo a mis lectores una grabación accidentada de mis progresos guitarreros. La parte vocal necesita mejorar, en eso de estamos de acuerdo. Pasen y escuchen la versión acústica del maestro Edunardo del clásico del pó españó de los 90 "Al amanecer", de los fresones rebeldes.

30 de octubre de 2006

Jallouvre

Aunque la excursión ya ha sido relatada por alerta-ovni, la foto es tan buena que resulta de interés público. Sólo añadir que el pico estaba lleno de cabras por todas partes, tumbadas impertérritas sobre la ladera tomando el sol cuando las nubes abrían. En la foto puede verse a dos peasos de montañeros en el col du Rasoir.

24 de octubre de 2006

I deficienti

Todos los otoños suelo jugar al futbito con un equipo de italianos en el torneo del CERN. Me gusta jugar con italianos porque son gente muy seria en esto del fútbol y bastante eficientes tanto a la hora de cascar al contrario como a la hora de controlar el tempo del partido. Eso no quita para que la mayor parte de las veces perdamos con equipos españoles la final, pero digamos que ganamos casi siempre. Yo juego de portero. Mi especialidad es parar las pelotas que me tiran por debajo de las piernas tirándome de culo sobre ellas. Es lo bueno de tener el culo grande, es como un quinto miembro.
Aunque como ahora he perdido algo de can-ne, ayer, no sé por qué, me tiré de culo violentamente contra el suelo y , en vez de caer sobre blando, di con la rabadilla contra el parqué de la pista y ahora estoy bastante dolorido. Por lo menos, se ganó el partido. El próximo no es hasta dentro de dos semanas con lo cual tengo tiempo para comprarme un pantalón acolchado. Qué dolor.

22 de octubre de 2006

Roc d'Enfer

Acompañado de IP, el hombre que nunca protesta, nos dirigimos a la Roc d'Enfer (Roca del Infierno), cumbre del Chablais que, a pesar de su modesta altitud, se divisa amenazante desde la lejanía, con sus afiladas crestas y empinadas paredes. La guía que obra en mi poder dice que la cumbre es accesible para excursionistas avezados y en calidad de tales decidimos afrontar las dificultades.

A las 8 de la mañana estoy delante de la puerta-ventana del estudio de IP. La contra-puerta-ventana está abierta y miro hacia adentro sin ver a nadie. IP sale del baño y dice que le he dejado a medio aliviarse pero que dada la hora mejor que nos vayamos.

Partimos pues. Atravesamos Ginebra, cogemos la autoroute blanche y salimos después del primer peaje en dirección a Meussy. En esta villa montañesa se celebra la fiesta de la castaña y de la sidra (no se sabe qué va antes, si la sidra o la castaña) y hay un jaleo considerable. Nos lleva un rato atravesarla y empezar la subida en dirección al col de la Ramaz. Tras un ligero despiste, encontramos el lugar de partida, aparcamos y empezamos a subir. El camino llanea entre abetos y riscos hasta llegar a un chalet, desde el cual pica hacia arriba hasta dejarnos en el col de Chalune. Desde aquí, se divisa nuestro objetivo. IP ha mirado en la web y está un poco mosqueado porque se describe la ascensión como difícil. En efecto, no deja de parecerlo desde nuestra atalaya privilegiada. Sopla un poco de aire y hace fresco, pero el día está claro y se ve enfrente nuestro desde el Mont Blanc hasta los Dents du Midi, y en medio las Jorasses, la Verte, el Dru, el Buet, Fer a Cheval, el Mont-Rond, la Pointe Percée, en fin, todas las montañas de la Alta Savoya desde el Leman hasta las fronteras franco-suizo-italianas y más allá.

Desde el col, el camino desciende unos metros hasta llegar a una cresta que recorremos, casi horizontal, hasta el pie de la ladera de la Roc d'Enfer. Allí el camino se empina apreciablemente y nos deja en un collado para continuar por la cara norte, fría y húmeda, con la roca algo resbaladiza. Contorneamos una torre y, cuando estamos a mitad de una subida no especialmente difícil por una especie de placa-canalizo, vuelvo a sentir los mismos miedos de cuando era un alpinista inconsciente y decido que hasta allí he llegado y que ya veré el infierno otro día. IP continúa despreciando el peligro y unos metros más arriba llega a la cima de la antecima. Como la continuación no se ve muy evidente, decide bajar y pasa unos momentos de tensión para destrepar un paso que a la subida no le pareció tan aserejé. Yo he descendido ya a un lugar seguro y le transmito mensajes de ánimo mientras evito mirar para no tener que ver como se despeña. A ver cómo le explicaba yo a su novia, con los reportajes que hace esa muchacha sobre alpinistas egoístas que no ayudan a sus semejantes en peligro, que en ningún caso podría yo haber hecho nada. Al final, IP consigue destrepar el paso en cuestión y continuamos el descenso. Una cosa que nos choca es que hemos visto a mucha gente subir y a muy poca bajar. Deducimos que estarán haciendo la travesía de la montaña y seguimos para abajo. En un momento dado, encontramos un papá, una mamá y dos hijas en edad de merecer y de merecer bastante, además. Nos preguntan si hemos subido a la cumbre y respondemos, con la verdad siempre por delante, que casi,casi pero que se pasan mucho miedo y muchas penalidades. Nos despedimos de tan encantadora familia y llegamos de vuelta al col de Chalune.

Varias parejas y grupos se encuentran diseminados por los alrededores del col. La pareja más cercana se encuentra a unos veinte metros de nosotros. IP comenta que el muchacho se le parece físicamente y que el lugar es un picadero. Aunque dice que la chica no le gusta mucho, que le gusta más su novia. Cuando la muchacha se levanta, IP dice que no está tan mal. La pareja pasa por delante de nosotros y el muchacho nos dice, alto y claro, en correcto español, "hasta luego". Deducimos que nos ha oído y que probablemente no se haya sentido ofendido por nuestros comentarios. Continuamos el descenso y en un momento dado el tema de conversación deriva hacia la pornografía. En ese momento, una señora que va delante de nosotros se aparta para dejarnos pasar y me pregunta: " ¿De dónde son ustedes?" "¿Nosotros?", respondo. "Sí, ¿españoles?" "Sí, yo soy de Madrid y él de Cataluña" "Ah, yo soy mexicana, encantada de conocerles", "Ah, qué bien. Hasta otra". Consolándonos con el hecho de que el argot mexicano y el español se parecen tanto como un huevo a una castaña, bajamos hasta el coche con una breve pausa para que IP termine de aliviarse. Un día estupendo, con un tiempo excelente, termina sólo empañado por los momentos de terror y la abundancia de hispanoparlantes. Volveremos a la roca del infierno y que se prepare Belcebú.

15 de octubre de 2006

Prospettiva Nevsky

Paseando por la nevsky prospekta no podía quitarme de la cabeza la canción de Battiato.

Un vento a trenta gradi sotto zero
incontrastato sulle piazze vuote e contro i campanili
a tratti come raffiche di mitra disintegrava i cumuli di neve.
E intorno i fuochi delle guardie rosse accesi per scacciare i lupi
e vecchie coi rosari.
Seduti sui gradini di una chiesa
aspettavamo che finisse messa e uscissero le donne
poi guardavamo con le facce assenti la grazia innaturale di Nijinsky.
E poi di lui si innamorò perdutamente il suo impresario
e dei balletti russi.
L'inverno con la mia generazione
le donne curve sui telai vicine alle finestre
un giorno sulla prospettiva Nevski per caso vi incontrai Igor Stravinsky
e gli orinali messi sotto i letti per la notte
e un film di Ejzenstejn sulla rivoluzione.
E studiavamo chiusi in una stanza
la luce fioca di candele e lampade a petrolio
e quando si trattava di parlare aspettavamo sempre con piacere
e il mio maestro mi insegnò com'è difficile trovare
l'alba dentro l'imbrunire.


Un viento a treinta grado bajo cero
barría las desiertas avenidas y los campanarios.
A ráfagas heladas de metralla,
desintegraba cúmulos de nieve.

Y los fuegos de la guardia roja encendidos
para echar al lobo, y viejas con rosarios.
Y los fuegos de la guardia roja encendidos
para echar al lobo, y viejas con rosarios.

Sentados en las gradas de la iglesia,
esperábamos tras la misa que saliesen las mujeres.
Mirábamos con expresión ausente
la gracia incomparable de Niyinski.

Y luego de él se enamoró perdidamente su empresario,
y de las danzas rusas.
Y luego de él se enamoró perdidamente su empresario,
y de las danzas rusas.

Con mi generación pasé el invierno,
mujeres encorvadas sobre el telar en la ventana.
Un día en la perspectiva Nevski
me encontré por azar a Igor Stravinski.

Los orinales puestos bajo el lecho por la noche
Cine de Eisenstein por la revolución.
Los orinales puestos bajo el lecho por la noche
Cine de Eisenstein por la revolución.

Санкт-Петербyрг - Лoc пaceoc дe Петер

Эпиcoдиo V
Habíamos visto en la Lonely Planet que un tal Петер organizaba paseos por Санкт-Петербyрг que tenían bastante éxito de público y crítica. Hacía falta estar en otro hostal de la ciudad a las diez y media y emprendimos de nuevo un paseo sprint hasta el susodicho hostal donde llegamos un poco más tarde. Dentro había un par de americanas, tres ingleses, una australiana, dos alemanes y dos portugueses más el guía,Петер. El muchacho, además de parecerse a Pepe Viyuela, hablaba inglés con un acento británico impecable. Pagamos y salimos a Nievski a coger un autobús que nos llevó hasta Vasilievski, donde ya habíamos estado paseando el día anterior, aunque esta vez entramos en calles y edificios por los que no habíamos pasado y por los que no creo yo que hubiéramos pasado nunca. Hay otro Санкт-Петербyрг fuera de los circuitos turísticos , con las calles algo menos cuidadas, las casas más destartaladas y ancianas venerables limpiando las calles agachadas con una especie de cepillo sin mango. Luego está el río, en cuyo puerto comercial hay barcos de casi toda la ex-CPPP, ya que puedes empezar a navegar en el báltico y llegar hasta el mar negro a través de ríos y lagos. Están los mercadillos locales, dónde los vendedores y parte de los clientes también vienen de todas las antiguas repúblicas soviéticas. Estuvimos de paseo hasta un poco después de las cuatro y estuvo bien porque nos salimos de lo típico y porque el Peter es un buen conversador y contador de historias San Peterburguesas. Después de hacer una foto de grupo cerca del metro, nos fuimos a comer y luego a ver lo que nos faltaba de la ciudad, para aprovechar el último día. Llegamos un poco tarde a la catedral de San Isaac y ya estaba cerrada. Pero se podía subir hasta la cúpula. Fue otro momento inolvidable de la visita, la vista de la ciudad desde lo alto con el sol poniéndose al oeste, y reconociendo desde allí los sitios por los que habíamos pasado. Volvimos paseando al lado del río, hasta volver a la plaza del Hermitage y desde allí seguimos hasta el hostal por las calles y canales de la ciudad. Seguía siendo de noche cuando me desperté para ir hasta el aeropuerto. El viaje fue mejor esta vez, en Moscú encontré el autobús que iba de una terminal a la otra, a pesar de lo cual acabé llegando a la puerta de embarque justo a la hora. A las doce estaba en Gva. Hice una aparición testimonial por el curro y me volví a casa con Санкт-Петербyрг todavía en la cabeza.

7 de octubre de 2006

Санкт-Петербyрг - Лунэc


Эпиcoдиo IV
Deambulando, deambulando, el lunes decidimos cruzar el Нева e ir a las islas de enfrente, donde Pedro I quería construir la ciudad. Al final, el centro se desplazó al interior porque la gente básicamente pasaba de andar cruzando en barca el río. Los puentes vinieron después. Empezamos el recorrido en los jardines de Marte, dónde arde una llama en memoria de los muertos de la revolución y la guerra civil posterior. El día era claro e incluso hacía una pizca de calor. El puente que cruza el Neva nos llevó a la isla de Petrogradsky. La primera parada fue el crucero Aurora, que está amarrado en la orilla del río. En 1917, los marineros del barco dispararon una salva de fogueo que marcó el principio de la revolución de octubre. Parece mentira, estando delante de este barco, que un acto tan simple desencadenara las repercusiones que tuvo y tiene en todo el mundo. Al lado del muelle donde está amarrado el crucero, debe haber una especie de academia militar de donde no hacían más que salir chavales de unos catorce años en formación y que luego desaparecían por las calles del interior. Nosotros seguimos al lado del río hasta llegar a la modesta cabaña que se hizo construir Pedro I para dirigir los trabajos de la ciudad. La cabaña está de hecho dentro de una casa de ladrillo, hecha posteriormente y en la que se muestran planos de la zona y planos de edificios, calles, etc... escritos en su mayoría en alemán, ya que alemanes eran gran parte de los funcionarios y arquitectos que se encargaron de las obras y de la administración. Después de tomarnos unos блины, llegamos a la fortaleza de Pedro y Pablo, el edificio, dentro de los monumentales, más antiguo de la ciudad. Dentro de esta fortaleza está la catedral de San Pedro y San Pablo, donde están los restos de los zares de Rusia. Por fuera de la fortaleza, que da directamente al río, los peterburgueses se aprovechaban del sol de septiembre recostados contra los muros. Yo me quedé un rato sentado mirando al río, estupefacto todavía por la grandiosidad de todo, del río, de la luz, de los palacios de la otra orilla. El río, que es anchísimo, se congela en invierno. ¿Qué harán estos rusos que están aquí tomando el sol en invierno, cuando está todo oscuro y cuando están a menos 30? En fin, proseguimos nuestro camino, cruzamos otro brazo del río y nos plantamos en la isla Vasilievsky. En la isla Vasilievsky hay un museo algo morboso, pero que estaba cerrado los lunes, así que decidimos entrar en el Museo de Zoología. Es un museo lleno de animales disecados, un poco como el museo de Ciencias Naturales de Madrid cuando me llevaron a verlo hace varios años. La estrella de la exposición es un mamut que sacaron enterito congelado en Siberia. El museo necesita probablemente algo de dinero para mantenimiento pero en cuanto animales, deben estar ahí todos.
Y ya no hubo más. Nos fuimos a cenar a un restaurante georgiano, donde nos pusieron más comida de la que podíamos digerir y nos fuimos al hotel. Al día siguiente teníamos la idea de ir a uno de los paseos de Peter.

29 de septiembre de 2006

Oktoberfest

Aunque los sres. B y M ya han contado su versión del epidosio (sic) principal evento en su blog y con fotos, para más inri, no puedo dejar de comentar otros momentos destacados del fin de semana.
1) Sol y buen tiempo. Pero qué sol y qué buen tiempo. Espectaculares cielos bávaros azules como el mar, azules...
2) El hombre helicóptero, porque yo lo valgo. Lugar: el jardín inglés de Munich, una pradera enorme cruzada por un riachuelo acoge sin distinción a amantes del naturismo y del no-naturismo. M, J, M y yo caminamos tranquilamente cuando de repente un maromo, con su maroma al aire, se cruza con nosotros y tras mirarnos con cierta superioridad, justificadamente, prosigue su camino mientras nosotros proseguimos el nuestro.
3) Comer, comer: me habían prevenido que con M y B se come mucho. El sábado, mientras J convalece de sus excesos del día anterior, el resto de la tropa pasea y come, come y pasea, por el centro de Munich. La comida no estuvo mal, satisfizo al personal.
4) Basket fever: M, J y yo cogemos las bicicletas a las diez de la mañana del domingo. Cruzamos un puente y llegamos a una solitaria canasta con red metálica. Empezamos a jugar unos contra unos a tres canastas, el juego es rápido, brutal, sin concesiones. M aprovecha su fuerza y corpulencia para destrozar a sus rivales. J confía en su reverso tenebroso y su agilidad. Y yo confío en mi superior técnica y savoir faire. El resultado es incierto, pero el premio al que más cera ha repartido se lo lleva el anfitrión.
No me queda más que agradecer a B y M por la hospitalidad y las guitarras (lo siento, B) y a J y M por el viaje en el BMW.

Científicos

Hago una pausa en la serie Sanpetersburguesa para anunciar que en los últimos cuatro días he visto cuatro veces a Stephen Hawking. Este señor, que debe ser el físico más famoso del mundo, presenta la particularidad de estar afectado por una enfermedad que le tiene en una silla de ruedas y creo que puede mover un ojo, pero como él dice, traducido por el menda:
Antes de que diagnosticaran mi enfermedad, la vida me resultaba muy aburrida. Parecía que no había nada que valiera la pena hacer.Pero poco después de salir del hospital, soñé que me iban a ejecutar. De pronto me di cuenta de que podía hacer muchas cosas valiosas si me perdonaban la vida . También soñé muchas veces que sacrificaba mi vida para salvar a otros. Total, si iba a morir de todos modos, que fuera al menos por una buena causa. Pero no morí. De hecho, aunque una nube se cernía sobre mi futuro, encontré, para mi sorpresa, que estaba disfrutando la vida más que antes.
Pues eso.

25 de septiembre de 2006

Санкт-Петербyрг - Эрмитаж

Эпиcoдиo III
Санкт-Петербyрг tiene el Эрмитаж como Maдрид tiene el Прaдo. Los monarcas rusos, más bien las emperatrices Isabel y Catalina la Grande, se dedicaban a gastarse el presupuesto en palacios variados, que si el palacio de la ciudad, que si el de campo, que si el de orilla del lago, que si el jardín inglés, que si el francés. De palacio en palacio, Catalina empalma tres Hermitages (en el original, en francés)el viejo, el nuevo y el teatro en los que ahora se reparten las colecciones de pintura, escultura, muebles, antigüedades, momias, armas, etc... de los zares y los nobles rusos.El propio continente, el edificio, deja también alucinado, estupefacto y boquiabierto. Que si el salón de 2000 metros cuadrados, que si la sala del trono, que si la escalera de los embajadores... Para los pobres ciudadanos acostumbrados a los 50 o 60 metros cuadrados, tal despliegue es sobrecogedor.
La visita empezó con el típico desorden ruso, que si la cola es aquí o allá, que si abrimos esta puerta o la otra. A las diez, una horda atravesaba las puertas para lanzarse a las taquillas a por la entrada. Después de pasear por todas las salas que pudimos, yo me quedo con las escenas de fiestas populares de los pintores holandeses del XVII, mientras en España se pintaban santos, mártires, vírgenes y anacoretas, nuestros anteriores compatriotas retrataban las borracheras y comilonas de los campesinos.
Aturdido y abrumado por la brillantez deslumbrante del espectáculo que habían visto mis ojos, no caí en que Ella había decidido que ya que estábamos en Rusia que por qué no íbamos al ballet. Después de analizar el programa, convinimos en ir a ver el Cascanueces, de Чайкoвский (Chaikojki en madrileño). A mí me apetecía porque de pequeño, cuando llegó a casa el primer radio cassette, alguien me había regalado una cinta con los mejores valses del susodicho Chaikojki y el que más me gustaba era el vals de las flores de esta obra.
Así que salimos del museo, fuimos un momento al hotel y por el camino hicimos algunas compras en ruso, galletas rusas, leche rusa (Молоко - moloko) y nesquick ruso para el desayuno.
El teatro estaba algo lejos del hotel. Decidimos ir andando y en hora y cuarto estábamos allí, frente al teatro Mariinsky. Quedaban tres cuartos de hora para que empezara el evento y decidimos ir a comer algo a un pub irlandés (desolé) en la esquina de la plaza. Me trajeron el sandwich a las 8 menos diez, a las 8 menos cinco me lo había encasquetao y a las ocho, puntualmente, empezó la representación.
En verdad os digo que me lo pasé muy bien. Incluso se me cayó una lágrima cuando tocaban el vals de las flores, acordándome de cuando era joven e ingenuo y no tenía que trabajar para ganarme la vida. En fin, uno que es un sentimental.
A las diez de la noche salimos del teatro y volvimos hasta el hotel. Mañana sería otro día.

17 de septiembre de 2006

Санкт-Петербyрг - Caбaдo caбaдete

Эпиcoдиo II
Después de la noche toledana, me despierto por la mañana y me acerco a la sede central de mi hostal a que me registren la visa, trámite que hay que hacer en cada lugar en el que se para en Rusia. Luego iré al aeropuerto a recoger a Ella. Voy a pie y chispea. Hace un poco de frío, pero bueno, estamos en Rusia y si no que se lo pregunten a Napoleón. Desciendo por la Литейный пр, una calle, prospectiva enorme por la que los vehículos circulan a gran velocidad, aunque respetando los semáforos. Al cabo de un rato se cruza con la calle más famosa de Санкт-Петербyрг, la Hebckий пр, por la que sigo bajando antes de llegar al metro. En el metro, compró una ficha para entrar y la escalera mecánica me baja hasta el anden. Estoy un poco despistado porque no se ven las vías, estoy en una sala enorme, con unas puertas metálicas en las paredes que se abren cuando llega el metro. Después de un transbordo, salgo del metro para coger un autobús con destino al aeropuerto. En mi ruso para principiantes le preguntó al conductor: " Pulkovo? Aeroport?" y el tío me dice que da, pero que pulkovo adin(uno) no pulkovo dva (dos). Yo le digo que da también y le pregunto por el bilety. Me indica que pase y me siente. Pues bueno. Cuando sale el autobús, un muchacho que estaba sentado se levanta y pasa vendiendo los biletys. Pago religiosamente. El autobús llega al aeropuerto bastante rapidito y allí soy sometido a un nuevo control de entrada. Bajo a la sala de llegadas y a los dos minutos aparece Ella. Deshacemos el camino recorrido, llegamos al hostal (con la tontería son casi las tres) y buscamos un sitio para comer. Cerca del hostal hay un restaurante pijín, según la guía, y además los rusos comen un poco como los españoles, es decir, tarde. Comemos y decidimos comenzar la exploración de la ciudad. Cerca del hostel está el museo del asedio de Leningrado, pero llegamos y ya está cerrado, porque aquí suelen cerrar todo entre las cinco y media y las seis. Nos vamos a los jardines de Verano, y de ahí pasamos a los jardines de Mikjailovsky, antiguos jardines de residencias de zares, zarinas o grandes duques. Los rusos están ahora mismo muy restauradores, ya que muchos palacios, jardines e iglesias de la época imperial fueron abandonados, reutilizados o destruidos durante la guerra y la época soviética y da la impresión de que existe una cierta admiración por la época imperial, como si los 70 años de comunismo no hubieran existido salvo por la victoria en la WWII. Ejemplo de este empeño restaurador es la Iglesia de "el Salvador sobre la Sangre" (Cпac нa kpobи) que se puede ver en la foto. La iglesia fue construida a finales del siglo XIX en el lugar donde fue mortalmente herido el zar Alejandro II en 1881. La iglesia fue construida en estilo ruso tradicional, lo que choca un poco con el estilo predominate de la ciudad, que es occidental, fruto del espíritu europeista del fundador de la ciudad, Pedro I y de varios de sus sucesores. No se escatimaron medios con la decoración interior y los muros estaban cubiertos de mosaicos, los suelos hechos de mármol, etc... Hasta que en 1917 se transforma el templo en simple parroquia. Durante la guerra, sirve de morgue y posteriormente es alquilada por un teatro como almacen de material. En los años 70, y una vez olvidado el propósito de demolerla por carecer de valores artísticos, comienza la restauración.
Salimos de la iglesia y vagabundeamos un poco entre los canales. En San Petersburgo no hay tantos canales como en Venecia, pero no deja de haberlos. También tienen problemas de inundaciones y también tienen un sistema de diques en construcción. Entre tanto vagabundeo, nos dimos cuenta de que cada vez llovía más. A pesar de todo, fuimos también a ver la catedral de Kazan, que está en plena perspectiva Nievsky y que fue construida con San Pedro de Roma en la cabeza. Yo estaba hecho polvo de no haber dormido la noche anterior y del paseito del día de hoy, así que nos fuimos al hotel y yo me quedé roque mientras Ella acababa la presentación de su conferencia de los USA.
Continuará...

13 de septiembre de 2006

Санкт-Петербyрг - Эл Туполев Эн Шереметьево

Эпиcoдиo I
Tiempo ha que Ella y yo habíamos decidido aprovechar unos días después de la reunión de su experimento en Dubna, Rusia. A pesar de las circunstancias, ya que los billetes estaban comprados y no hay malos rollos, continuamos adelante con el viaje a San Petersburgo. Yo estaba un poco de los nervios porque Rusia es un país con cierta reputación: cierta inestabilidad, las mafias, un idioma raro y encima escrito raro, aunque el cirílico a la larga resultó ser más algo más sencillo de lo que parece y fuente de divertidos momentos y sorpresas (¿ qué es el Tиpamи-cy?) A mí el hecho de estar en un sitio y no hablar el idioma local me pone de los nervios, pero en fin, no se pueden hablar todas las lenguas del mundo, sería demasiado.
El caso es que el sr.Эдyнapдo se planta en el aeopuerto de Gva y embarca en un avión de Аэрофлот con destino a Mockвa-Шереметьево un viernes por la tarde. La compañía rusa mantiene la sana costumbre de dar de comer al hambriento y de beber al sediento y el viaje, larguillo, que son dos mil y pico kilómetros, transcurre plácidamente y llega a Mockвa, Терминал 2. Allí tengo que cambiar de terminal, recoger mi maleta y pasar el control de pasaportes, porque en Rusia hace falta visado para entrar.
En el control de pasaportes pierdo cerca de media hora y mi vuelo siguiente sale en hora y media. Recojo la maleta, salgo y soy asaltado por una horda de pretendidos taxistas oficiales. Uno más pesado que los demás me enseña una cartulina amarilla en la que figura la tarifa oficial de transfer de una terminal a otra: 96 E. Yo le digo que anda ya, que seguro que me está tomando el pelo. El tío me acompaña al mostrador de transfer de Aeroflot. La del mostrador, que debe estar en el ajo, me dice que no hay manera de ir a la terminal 1 y que además ya voy muy tarde y que si no voy en taxi no llego. Según el pesado del taxista, hay media hora o 20 kilómetros y mucho tráfico y voy a perder el avión. Al final, acudo al mostrador de Air France y la chica de dentro me dice que hay unos autobuses, que salen de abajo y que cuestan 15 rublos (medio euro) pero que pasan cada 15-20 minutos. El pesado la echa una bronca en ruso, supongo que por quitarle un cliente. Me despido del pesao y llego a la parada de los autobuses. No veo ningún autobús y otro taxista (son las siete y media y el vuelo sale a las nueve menos diez) me dice que no me da tiempo y patatín y patatán. Este me enseña otra cartulina amarilla con las tarifas oficiales, la tarifa oficial de éste son 43 E. Tras regatear algo y al borde de la desesperación, me meto en el Lada y, aunque hay tráfico, el taxista va saltándose la raya continua y adelantando de aquella manera. En diez minutos entro en la terminal 1. Las dos terminales se encuentran una enfrente de la otra, separadas por las pistas y comunicadas por una carretera que hace una U para sortear las susodichas pistas. A la vuelta comprobaré que se hace en quince minutos en autobús por la centésima parte de lo que cuesta un taxi y Ella lo hará gratis en los autobuses del propio aeropuerto.
A la entrada de la terminal hay un control. Paso media hora en la cola antes de que me hagan descalzarme y me cacheen después de pasar por el arco de metales. Son ya las ocho y veinticinco, pero el mostrador está aún abierto. Respiro.Con la tarjeta de embarque en la mano, subo a la sala de espera. Quince minutos antes de la salida del vuelo, la puerta de embarque aún no anuncia nada. Una señora algo antipática nos tiene esperando hasta que nos hacen bajar para coger el autobús hasta el avión. Es ya la hora de salir y estamos aún esperando al autobús. Al fin, llega otra señora, dice algo, desconcierto general (incluso entre el público ruso) y al fin un autobús se acerca y entramos dentro. La impresión que tengo del trayecto es que la señora va buscando un avión cualquiera dónde meternos. Llegamos al avión. Para los que nos gustan los aviones, es un disfrute este aeropuerto porque está lleno de modelos soviéticos, Tupolevs, Antonovs, Ilyushins que no se suelen ver mucho por los aeropuertos occidentales. El avión este en concreto es un Tu-134, que debe tener sus años. La cabina es muy estrecha y hay sólo cuatro asientos por fila. Además el morro del aparato es de cristal, así que da la impresión de que vamos a bombardear Washington DC. Me toca un asiento bastante atrás y cuando arrancan los motores el ruido es ensordecedor. En fin, durante el vuelo se va haciendo de noche, aunque mirando hacia el norte se ve una claridad extraña. El avión aterriza finalmente en Пулkoвo, el aeropuerto de San Petersburgo. Son las once y media de la noche (aquí son dos horas más que en Gva). Salgo y me espera Igor, el del hotel. Voy a buscar la maleta (aquí primero se sale y luego se coge la maleta) y una señora me pide el resguardo del equipaje para comprobar que me estoy llevando mi maleta y no otra. Desde el aeropuerto, enfilamos una carretera hasta el centro. La carretera pasa por una glorieta donde hay un monumento gigantesco a los héroes del asedio de Leningrado (el nombre soviético de la ciudad). Entre 1941 y 1944 murieron casi un millón de personas, muchos de ellos de hambre y frío, mientras la ciudad era rodeada por los alemanes y sus colegas finlandeses. Se dice pronto. Llegamos al fin al hotel (hostel, me corrige Igor) Está en un edificio de buena planta, algo destartalado por fuera pero en proceso de reforma. Igor me enseña la habitación, la cocina común y los baños. Estoy muy cansado y me meto en la cama enseguida. Pero estoy tan de los nervios del viaje y la cama es tan dura, además de algo corta, que no puedo pegar ojo. Cuando consigo medio dormirme, comienza a llover y el ruido de las gotas contra los tejados metálicos me despierta. Paso así toda la noche.
No se pierdan el próximo Эпиcoдиo de este apasionante viaje.

28 de agosto de 2006

Monte Emilius

Un fin de semana se avecinaba y con él el mal tiempo en toda la Francia. Un rápido vistazo a la meteo de los alrededores y, al final, una idea: subir al Monte Emilius en el valle de Aosta. Contaba para este plan con la participación de JO, cuya home partner se encontraba de curso en Escandinavia. Salimos el sábado por la mañana con algo de retraso sobre el horario previsto, un par de horas nada más. En el túnel del Mont Blanc encontramos algo de cola pero, para compensar, al salir al lado italiano un sol radiante nos esperaba. Dejamos la autopista poco antes de llegar a Aosta. La carretera sube hasta Cogne, dónde nos pertrechamos con un mapa de la zona, una hogaza de un kilo, un poco de queso y algo de salchichón. Volvimos al coche y subimos hasta el punto de partida. Allí, tras aparcar el coche a la madrileña, nos cargamos los macutos y comprobamos que la ruta que habíamos escogido ligeramente al azar era algo más larga de lo previsto. En fin, sólo eran las doce, teníamos toda la tarde por delante y aunque venían algunas nubes tampoco pintaba muy mal.
El camino ascendía por la ladera del valle, entre pinos. Ibamos acompañados por centenares de saltamontes que esperaban hasta el último momento antes de ser aplastados para saltar. Algunos parecían devorar los restos de sus congéneres. El saltamontes es un lobo para el saltamontes. Entre tan profundas reflexiones y respiraciones, el camino giró para dejarnos de cara al valle que tendríamos que ascender. Había allí una granja, arroyuelos varios surcaban los verdes prados y las vacas pastaban ajenas al paso de los excursionistas. Aprovechamos la ocasión para hacer un alto y acabar con un melón que llevaba JO en su mochila. El camino continuaba ascendiendo tranquilamente por los verdes prados del fondo del valle entre vacas y toros hasta que el verde dejó paso a las piedras, el camino se empinó y tras unos resoplidos llegamos al Col Le Garin, desde el que bajaríamos al refugio. Desde el collado, el camino bajaba por una pedrera hasta llegar a un río, seguimos el río y llegamos hasta el refugio. Nos quedamos impresionados por el buen estado del refugio. Además, teníamos la habitación grande para nosotros solos, porque los demás clientes tenían habitaciones dobles o cuadruples.Así sólo tendríamos que soportarnos nuestros ronquidos y no los de ningún extraño. El problema es que a pesar de haber salido con retraso del Pays de Gex y haber llegado al refugio por una ruta algo más larga de lo previsto, habíamos andado a buen paso (uno más que el otro) y eran sólo las cuatro y
la cena era a las siete y media. Tras asearnos un poco, tomar unas manzanas, leer unos libros, jugar a las damas y derivados y debatir sobre los usos y costumbres sesuales de la sociedad europea contemporánea resulta que eran sólo las seis y media y que estábamos muertos de hambre. Tras pedir permiso, y una jarra de vino, sacamos un salchichón y algo de pan, que para eso lo habíamos cargado hasta allí, y picoteamos un poco hasta que el momento esperado llegó. Primero vino medio huevo duro, recubierto con una mezcla espesa de aceite, perejil y un toque de ajo. A continuación, un rollito de carne picada con una salsa por encima. Sorprendidos por la calidad del aperitivo, vimos como se acercaba la lasagna, de la que dimos cuenta con la debida diligencia. Siguió carne asada con puré de patatas y de postre una especie de natillas blancas, muy buenas. A todo esto eran ya las nueve y cuarto. La cena había durado casi hora y media, pero el tiempo había pasado en un suspiro y crujir de dientes.
En fin, nos fuimos a dormir. Nos despertamos a las seis y a las siete estábamos de camino. Estaba nublado y de vez en cuando caían bolitas blancas del cielo. El camino sube por las morrenas del valle sorteando los distintos lagos que testimonian el pasado glaciar de la zona. Más arriba, una vez pasado el último lago, hay que seguir por una pedrera hasta llegar al passo dei cappuccini. La otra vertiente estaba soleada pero la cima no se distinguía bien, soplaba algo de viento y hacía frío. Pasado el col, había que seguir por la ladera hasta la cumbre. En el único paso con algo de intringulis había una placa y unas flores, en memoria de una señora que casualmente tenía la misma edad que mi señora madre pero que deduje que la debía haber diñado en ese pasaje hacía tres años. No somos nadie... Continuamos hasta arriba. En la cumbre, cubierta de una fina capa blanca, una madonna (para variar) y un grupo de montañeros (muy) maduros. Los montañeros, que vienen de Torino, nos encuentran muy simpáticos y nos dan té caliente y chocolate. En la cumbre hace frío y casi no se ve nada, las nubes tapan la vista hacia el norte, hacia el valle de Aosta y las montañas de la frontera suizo italiana, así que nos bajamos y en el passo nos ventilamos una tortilla de calabacines que el JO lleva cargando desde ayer. La bajada por la pedrera la llevamos más o menos bien. Continuamos por el camino pero para evitar tener que remontar mucho hasta el col Le Garin, atajamos por unas pedreras infernales, de bloques enormes que nos dejan al pie del col. En 20 minutos (unos más, otros menos) estamos en el col y desde allí sólo nos queda deshacer lo andado hasta el BMW. Llegamos, nos cambiamos, bajamos a Aosta, nos tomamos unas cervezas y cenamos. Hacemos la vuelta de noche y llegamos al pays de Gex sin contratiempos. Algo cansados y doloridos porque ya no somos unos jovenzuelos, pero en el fondo, tampoco estamos tan mal.

11 de agosto de 2006

Baloncesto

El domingo pasado fui con mi hermano G a ver el partido España-Argentina de baloncesto.
El partido estuvo entretenido a pesar de que en el tercer cuarto España iba ganando de 20 y de que Ginobili estuvo flojo y Gasol casi no jugó por una lesión de espalda. Los jugadores no se veían muy grandes desde las gradas, y eso que estábamos a unas pocas filas de la cancha. Se acabó el partido y nos tragamos un atasquito en las procelosas obras de la M30 mientras volvíamos a casa.
El jueves, ya en Gva, quedé con el JO para una pachanga de baloncesto. Yo estaba algo crecido porque el día anterior había ganado en un uno contra uno a un niño de 13 años pero bajito. Después de ganarle un par de partidas al J, apareció un muchacho de color al que enseguida propusimos jugar más unos contra unos. Nosotros normalmente nos defendemos tranquilamente, no vamos persiguiendo al rival por toda la cancha. El muchacho, que tendría unos 18 años, nos perseguía. Primero se folló al J y después fue mi turno. El tipo no me dejaba ni a sol ni sombra, no me podía ir de él. Así que tuve que luchar cada centimetro de terreno y tirarme unas cuantas manoletinas que, para sorpresa del público asistente, entraron todas. 5-1 p'al nene y nuevo turno del J, al que tras una lenta agonía se vuelven a follar. Yo estaba aún recuperándome del esfuerzo brutal del primer partido. En la primera jugada, el muchacho se sitúa en el poste bajo del lado izquierdo de cara al aro. Me hace una demostración de bote y cuando me tiene hipnotizado, arranca por mi izquierda y no puedo seguirle. En la siguiente posesión, falla un tiro de media distancia, cojo el rebote e intento hacer algo. Físicamente no doy más de mí y acabo perdiendo 5-0. En ese momento aparecen otro par de muchachos de color y acabamos echando un dos pa dos, muchachos de color contra treintaycuatroañeros de Madrid. Los muchachos de color se mueven a gran velocidad y se oye como se rompen las cinturas de los 34añeros. Nuestra inteligencia táctica y nuestra mayor experiencia consiguen maquillar el resultado y acabamos perdiendo 10 a 8. Al acabar de jugar estamos rotos, destrozados y conscientes de que nuestros mejores años baloncestísticos quedan (bastante) detrás nuestro. Aunque no todo tiene que ser competir y competir. Uno siempre puede jugar para divertirse, mecagüenlaputa.

3 de agosto de 2006

Abuelas, sobrinos y aire acondicionado

Aunque este relato parezca después del anterior, cronológicamente éste viene antes. Y esto es así porque el jueves pasado llegué a Madrid después de un vuelo revuelto y agitado. Llegué a casa y comprobé que el aire acondicionado que habían instalado en el salón funcionaba y bajaba la temperatura ambiente varios grados. El viernes vi a mi hermano y a mi sobrino mayor un rato y después quedé con Farruquito de la Conce, el Castor y el Pelucas. El Pelucas apareció más tarde con su novia V, la de la rima consonante, y sus compañeras de casa P y Sifón, una china que viene de un pueblo de un millón de habitantes. El hecho de tener público, y encima femenino, sacó lo mejor de nosotros mismos y el público femenino salió encantado de nuestra representación, aunque Sifón se descojonaba porque los hombres españoles nos tocamos mucho y en zonas donde los hombres chinos no se tocarían jamás. Aunque también es cierto que si juntas a F de la C y al P en el mismo barrio, el amor está en el aire y de ahí al tocamiento hay sólo un paso.
El sábado fui a ver a H, a casa de G y A, la última incorporación de la familia. Parece un muchacho tranquilo, aunque según sus padres estuvo dando la brasa toda la noche.Luego fuimos a S del R, viendo a la familia y a otros animales. A se ha hecho una piscina que se agradece mucho en plena canícula. Por la noche se me ocurrió invitar a F, mi primo, a venirse a casa a dormir para ir al rastro el domingo por la mañana. El muchacho se compró una camiseta de un grupo jevilón y un zippoide sin gasolina. De todas formas, en estos tiempos de consumismo desaforado ya no es lo mismo ir al rastro que cuando éramos jóvenes y teníamos menos poder adquisitivo. Por la tarde llevé a F a su casa y allí me quedé hasta las tantas viendo un (bodrio) filme en el que Al Pacino montaba su numerito particular y el Matthew McConeji lucía abdominales. Aproveché para que A me grabara unos cuantos episodios de los Soprano. Así los podré ver en mis ratos de ocio en Gva que serán numerosos los próximos meses.
El lunes volví a quedar con el P y V, en el pintoresco barrio de Lavapiés. Las terrazas de Argumosa estaban de bote en bote. Agradezco a mis queridos apigos el apoyo moral y psicológico de estos últimos días. Lo malo de esto es que luego me dará el bajón cuando llegue a Gva y me encuentre con el F de A todos los días y su bovinismo, en fin, a cosas peores he sobrevivido ¿o no?

Viveiro

Llegué a Lugo el martes al mediodía. Allí me estaban esperando F,A,S y Ella. S se iba a Santiago a las cinco, así que comimos en el centro de la ciudad y después de que Ella dejara a S en la estación de autobuses, nos fuimos a la playa. La playa esta no es como las horrorosas, salvo excepciones, playas mediterráneas. Son kilometros de arena, no están llenas aunque de vez en cuando llueve, hace frío o sopla el viento incluso en agosto. Según los indígenas, en dos meses de verano puede haber quince días de buen tiempo, así que tuvimos suerte porque nosotros tuvimos dos. El miércoles, después de comer, decidimos visitar Viveiro. Era una visita un poco a ciegas. Volvimos a tener suerte porque nada más entrar en la oficina de turismo nos dijeron que iba a empezar una visita guiada, gratis, en cinco minutos.
Nos apuntamos y apareció el guía, un historiador según lo que dejaron entender sus palabras de presentación. ¿Qué sabe usted de Viveiro, estimado lector? Probablemente lo mismo que yo sabía antes, es decir, nada. Pues resulta que Viveiro, presuntamente Vivarium para los romanos según demuestran recientes catas arqueológicas, ocupa un enclave estratégico sobre la ría del mismo nombre donde los romanos pusieron un puente. La ciudad romana daría cobijo a una pequeña guarnición para tener controladas a las tribus del interior. Una muralla, de la que sólo se conservan tres puertas medievales,la rodeaba. En la edad media los viveirenses sufren a los vikingos, a los que intentan evitar subiéndose al cercano monte de san Roque en una primitiva forma de turismo: tú te quedas en mi casa pero no me matas.
La ciudad, bajo dominio real, está controlada por cuatro familias: los Alfeirán, los Páez de Cora, los Vizoso y los Gallo que se dedican a nombrar alcaldes y cortar el bacalao una vez al año en la, ahora inexistente, iglesia de Santiago. Existían otras iglesias en la ciudad y hay también un plaza mayor, o de Nicomedes Pastor Díaz, político y escritor romántico al que se puede situar por detrás de Zorrilla y Bécquer en el escalafón de autores románticos en castellano. Es de destacar también su obra en galego. La estatua que le rinde homenaje en la plaza le representa erguido y maduro, aunque parece ser que era jorobado a causa de la tisis. En fin, en Viveiro también hay un callejón muy estrecho que formaba parte de la antigua judería y una fuente de agua donde los franceses fusilaron a un uno por ciento de la población masculina como escarmiento por rebelarse en tiempos de la invasión napoleónica. Otra hija de la villa es Maruja Mallo, pintora surrealista y protagonista de una agitada vida sentimental que incluye entre otros a Alberti, Neruda y Miguel Hernández. El hecho de que el guía hiciese más referencias a su periplo amoroso que a su obra fue acogido con críticas de A y Ella, que opinaron que de un hombre no se hubiera dicho con quién estuvo y con quién dejó de estar.
Fueron dos horas de visita muy bien aprovechadas y aprovecho estas líneas para felicitar a la oficina de turismo por su iniciativa. También es cierto que el guía, Suso, metió dos gazapos, uno al decir que Miguel Hernández fue un poeta español en el exilio y otro al decir que Godoy fue ministro de Fernando VII.
Acabó la visita, se nubló el cielo, chispeó, volvimos a la playa, cenamos y nos despedimos de F y A hasta más ver. Puede que la próxima vez que les vea ya tengan a su niña en brazos. Y suma y sigue.

24 de julio de 2006

Duelo en la alta cima

Como decía el cantor: cuando todo da lo mismo, ¿por qué no hacer alpinismo? Así que, sin llegar a esos extremos, hablé con un par de colegas (en realidad hablé con muchos más pero mi poder de convocatoria sólo consiguió convencer a dos) y nos fuimos el sábado a subir a la Haute Cime de los Dents du Midi (alta cima de los dientes del mediodía en latín ibérico centralista), situada unos kilómetros al sur del lago Leman.
Cuando llegamos al punto de partida negros nubarrones se cernían sobre nuestras cabezas. Ya que habíamos ido hasta allí, decidimos emprender la ascensión hasta el refugio despreciando la desfavorable previsión meteorológica. Mis acompañantes estaban en bastante buena forma y me llevaron con la lengua fuera hasta el tramo más bonito de la subida: un camino ligeramente acrobático que asciende por las paredes de una garganta hasta llegar al valle superior. Nada más salir de la garganta, empezó a llover, lo que por una parte vino bien para refrescarnos un poco. No duró mucho la lluvia y cuando llegamos al refugio volvía a lucir un sol de justicia. Cenamos, nos acostamos temprano y el guarda dijo que nos despertaría a las 5h30 si el cielo estaba despejado. A la mañana siguiente, el guarda nos despertó y comenzamos a subir. Mis compañeros iban muy ligeros y llegamos al collado al pie del pico a ritmo de combate. A partir del collado, la ascensión prosigue por un terreno algo descompuesto y relativamente empinado por la cara sur del pico. Ahí ya sacaron el hacha y cuando estaba a punto de salírseme el corazón por la boca decidí que me plantaba. Me instalé en una repisita y me quedé contemplado las nubes y el paisaje hasta que volvieron mis colegas. Uno había subido hasta arriba y el otro se había quedado en el col de los perezosos. No sé cual es la categoría inferior, pero esa es la mía.
Empezamos a bajar, a bajar, a bajar y a bajar. A mitad de la garganta del día anterior (Pas de L'Encel) nos encontramos a cuatro tedescos que iban subiendo por las cadenas con las bicicletas al hombro. Les pregunté dónde iban y me dijeron que a Niza, que tenían pensado llegar en catorce días. Les dije que la ruta que habían escogido para esta etapa no era muy adecuada para la bici y me respondieron con un tono algo altanero que ya lo sabían, que se habían leido un libro. Espero que el libro lo dijera todo clarito y los muchachos no estuvieran engañados porque si no a Niza no llegan ni en dos años.
Tras dejar atrás la garganta llegamos a un chiringuito montañero (buvette)donde nos tomamos una cocacola para combatir la caló. Continuamos el descenso, abandonado los verdes prados de altura para introducirnos en la verde espesura de los bosques. Hacía un calor de morirse y las tormentas anunciadas no llegaban. Llegamos nosotros al coche y con el aire acondicionado a tope, volvimos al hogar, dulce hogar.
Hacía siglos que no salía un fin de semana entero al monte, así que hoy estoy destrozadito: tengo dolores en los músculos, las articulaciones y varios órganos internos. Sin embargo, la llama de la montaña, aunque débil, continúa luciendo en mi interior. Si mi exterior soporta el ritmo, la llama volverá a lucir como en los viejos tiempos de sangre, sudor y lágrimas.

17 de julio de 2006

Barcelona ciudad

El fin de semana pintaba siniestro así que a las cinco y media de la tarde del viernes estaba en el aeropuerto dispuesto a irme a BCN. Me apetecía ver gente y nadie mejor que BC para asisitirme en estos momentos. Si quería ver gente, ya en la puerta de embarque me encontré con dos colegas del CERN, MPC y MS, que también iban a BCN. Uno a ver a la familia y la otra a ver a UI, un antiguo compañero de casa que así reaparecía en mi vida. El encontrarme con ellos me sirvió para que me llevaran en coche a casa de BC donde estuvimos un rato de charleta antes de que se despidieran y allí nos quedamos tomándonos la pasta con fagioli, patate e pesto della mamma. La cena estuvo bien y aproveché para poner a mi anfitriona al corriente de los detalles de mi última peripecia vital. En el fondo, llegamos a la conclusión de que los habitantes de cierta bonita región están un poco de la olla. Eso, o asumir que uno es un capullo insoportable, así que me quedo con la primera opción.
El sábado apareció en escena el concubino de BC, C, y después de desayunar fuimos a comer pescadito cerca del mercado del Borne(?), luego fuimos a tirarnos a un parque y después volvimos a casa en metro-horno. Después nos acercamos al barrio de Gracia, y vimos una película en los cines Verdi, que yo conocía de leer al Maki. La película (the grizzly man) era un documental sobre un tipo que había pasado los veranos de 13 años filmando osos pardos en Alaska y quiso integrarse tanto con sus amigos los osos que acabó siendo devorado por uno. No somos nadie. Dejando aparte que el personaje era peculiar de por sí, la película plantea una acertada reflexión sobre la animalidad del ser humano: somos animales, sí, pero distintos a los otros animales.
En fin, tras salir del cine sorprendidos por lo que acabábamos de ver, nos fuimos a dormir, que estamos mayores y ya no estamos para muchos trotes.
A la mañana siguiente conseguimos ser invitados por P y L a comer a su casa de Casteldefells. Ellos siguen con el shock de haber dejado la Guyana y me da que el niño se lo pasaba mejor en la jungla de verdad que en la de asfalto, pero en fin, siguen tan majos como siempre y L cocina igual de bien que siempre. El arroz negro estaba muy bueno. Por la tarde, playa. Allí tumbado es donde se me quitaron las ganas de volver a Gva, y eso que la playa estaba llena de gente, el agua estaba caliente y vimos una compresa flotando. En fin C y B me llevaron al aeropuerto después de despedirnos de Paco y los niños. En el avión me encontré de nuevo con MS y después de una charleta muy agradable tuve la suerte de que el tío había aparcado el coche en el aeropuerto y me acercó hasta el CERN. Llegué a casa, me metí en la cama y no hubo nada.

9 de julio de 2006

Adicción al youtube

Mi situación no es muy divertida pero desde que encontré el youtube, mi vida cambió,
ya no es como ayer. Millones de internautas cuelgan sus videos en la gües y de vez en cuando hay joyas como esta.Pasen y vean el siguiente video
levantando minas
Voy a tener que hacer una selección semanal. De todas formas, la vida es un carnaval y las penas se van cantando.

7 de julio de 2006

3 de julio de 2006

79 meses

Un 20 de noviembre de 1999 comenzaban su singladura en común Ella y el que suscribe. Fueron 79 meses de amor, lágrimas, cambios de continente, descubrimientos, complicidad y mucha ilusión. Ahora vamos a separarnos y cada uno continuará por su camino. Por el momento, estoy triste. Luego, ya veremos.

28 de junio de 2006

Otra vez

Ya es la segunda vez que disfruto de un Francia-España en territorio "enemigo" y vuelve a pasar lo mismo que hace seis años cuando el nenas de Raúl falló un penalty. Los colegas del trabajo se ponen bastante pesados y empiezan a dar la brasa desde que se conoce el emparejamiento. Cuando llegue al despacho esta mañana, estoy seguro que vendrá el vecino de al lado a "felicitarnos" por el partido.
No me gusta mucho el fútbol y encima la selección no ayuda mucho. No sé si jugaron mal o jugaron con miedo o qué... Estuvimos viendo el partido en un restaurante galego con dos colegas italianos y al final yo creo que i nostri coleghi se alegran de tener que jugar contra Australia y Ucrania y ganar de penalty injusto en el último minuto. En el fondo, es mejor eso que nada.

27 de junio de 2006

Wisconsin week-end

Resulta que cuando Ella estudiaba en Santiago conoció a un americano de Wisconsin, T, que había venido a Europa a probar fortuna como futbolista. Cuando Ella estuvo en Illinois, fue un par de veces a visitar a T al estado vecino del norte. Incluso yo puedo presumir de haber estado en Milwaukee, ciudad que no debe atraer mucho turismo internacional.
T y su novia A andan de tournée por Europa. Después de ver a su selección caer eliminada en la ronda previa del mundial, se acercaron a Gva a visitar a Ella y les alojamos lo mejor que pudimos en nuestra humilde morada. El viernes estuvimos dando una vuelta por Gva y el sábado estuvimos de excursión en el Grammont, un pico que está justo al lado del lago Leman y que tiene una vista excepcional desde la cumbre. Al bajar nos sorprendió una tormenta, por suerte cerca de un par de cafeterías que hay al borde de un laguito y allí nos refugiamos a tomar algo y echar una partida a las cartas, al Castle. Después de una hora, la tormenta paró. Nos bajamos hasta el coche y allí, dada la hora, tomamos la decisión de no ir a Lavey (ya estábamos mojados) y volver a casa a cenarnos una fondue. Después de la fondue, empezamos a jugar al tute y a to sing twenty and forty. Ahí se me fue la mano con el vodka y acabé bastante malamente, menos mal que estaba Ella para ocuparse de mí.
A la mañana siguiente, me levanté bien gracias a las aspirinas. Era un poco tarde y anunciaban tormentas, así que nos fuimos a Montreux en vez de a Chamonix. Paseando al borde del lago, vimos como la tormenta se acercaba: un poco antes de llegar al castillo de Chillon la tormenta nos alcanzó y tuvimos que correr hasta el castillo para guarecernos. A la vuelta iba yo hablando con T de lo duro que resulta emigrar y alejarte de tu familia y de nuestros proyectos futuros. Ellos se casarán el año que viene. Yo sé que no me casaré nunca, al menos con Ella. Ellos se están buscando las vueltas en Wisconsin y nosotros aquí, aunque siempre con la incertidumbre del que pasará después y dónde acabaremos y cómo. Ojalá todo acabe bien.

14 de junio de 2006

Corrupción en Miami

No tengo vergüenza. Hoy he salido del despacho a las 12h35 para ir a comer con JO, MA y CU. Después he ido al aeropuerto a recoger a FA y AA, más el feto que traía esta última camuflado. A las 15h15 estaba de nuevo en el CERN. Ha sido pasar por el R2 y sentirme llamado por el mal. El mal, con camiseta roja y pantalón azul, iba ganando por 2-0 a unos señores de amarillo que pasaban por ahí. Una treintena de personas, algunos hasta con banderas y camisetas rojigualdas en una sana demostración de españolismo sin complejos, animaban al equipo rojo.
Después del partido vuelvo al despacho testimonialmente.Tomo nota que mi "subordinado", aunque a veces más parece un insubordinado, no ha vuelto a su puesto de trabajo. (La historia de mis nuevos compañeros de despacho, P y F -que se llama igual que el marido de Isabel la Católica- ya la contaré otro día).
El caso es que a los cinco minutos de llegar aparecen por la puerta P y otro colega español y empezamos a hablar del partido, del mundial, de tele 5, del Sardá, de la Rocío Jurado y finalmente de lo difícil que es compartir piso con alguien que no sea tu mujer cuando uno tiene una cierta edad.
Conclusión: yo, pecador, me acuso de escaqueísmo laboral y a dios pongo por testigo que no volverá a repetirse. Al menos por hoy.

11 de junio de 2006

La hernia de la Peluca

Mi querido IJJ (a) Pelucas, se ha herniado. Era algo que los que le conocemos ya presentíamos desde hace tiempo. No se puede entrenar como un burro para participar en los campeonatos europeos de orientación representando a Essssspaña e intentar desasnar adolescentes españoles e importados en uno de los barrios de Madrid menos visitados por el turismo. Tanto esfuerzo, físico y mental, ha desembocado en la descolocación de sus órganos. Desde estas páginas le deseo un pronto restablecimiento para que pueda seguir desasnando adolescentes y buscando la baliza perdida.

6 de junio de 2006

Marseille

Llevo un cojón de tiempo sin escribir, no sé si por desgana, así que tengo ante mí una pantalla en blanco para la que hay material en abundancia. Empezaré por lo último, por nuestro viaje a Marsella el puente de Pentecostés (3-5 de junio)
Cuando le comenté a un conocido gallego (que lleva toda su vida viviendo en Francia) que habíamos estado en Marsella, me preguntó :"¿y qué se os ha perdido a vosotros en Marsella?" Resultaba curioso el hecho de que los indígenas nos preguntaran frecuentemente por nuestro origen. Daba la impresión de que no es frecuente ver turistas, pero por las calles se encontraban grupos de italianos, de americanos y en el puerto se podían ver atracados barcos de crucero.
La ciudad hace honor a su reputación trash, y resulta curioso para el europeo medio encontrar tantos representantes norte africanos fuera de su lugar de origen. Aunque da la impresión de que más raro les resulta a ellos el ver a un europeo arrastrando la maleta por "sus" barrios mientras busca su hotel. Sobre todo cuando uno de los europeos es un walkirio de un metro noventa (AP).
Me habían comentado también que los marselleses son un poco bocazas. Nosotros les hemos encontrado más simpáticos y parlanchines que el francés medio. Por lo menos a los camareros de los bares y restaurantes. Pude observar que se comportan en general como los madrileños con el tráfico y que tienen la curiosa actitud de mirarte cuando hacen algo que saben que te puede fastidiar como aviso de que tienen toda la intención de hacerlo. Una actitud que me hacía sentirme como en casa, vaya.
El transporte público es muy eficaz. Te lleva a casi todas las partes de la ciudad y está todo muy bien indicado. Además es muy seguro. No sabemos por qué, pero el domingo cuando volvíamos de las Callanques, en el metro había unos cuantos señores de uniforme con el fusil en mano y miraban hacia la entrada como si fuera a venir alguien. Al salir del metro en el Port Vieux había varias furgonetas del CRS (los antidisturbios) controlando coches, motos y transeuntes. Posteriormente estuve consultando la prensa, a ver si decían algo de que pasaba pero no encontré nada. Los barrios cercanos al puerto viejo son barrios conflictivos pero aparte de algunas plazas de pueblo provenzal nosotros no encontramos nada raro. Sería que estaba todo el mundo de vacaciones.
En lo que respecta al excursionismo y el baño, un pequeño fracaso. El primer día cogimos un barco, pasamos al lado de la isla de If (donde estuvo encerrado el conde de Montecristo :) y llegamos a otra isla de cuyo nombre no puedo acordarme que estaba llena de bunkers destrozados, parece ser que por haber sido bombardeados en la WWII. El segundo día, fuimos a pasear por las Callanques, el problema es que tierra adentro hacía mucho calor y no se podía andar y mar adentro hacía mucho frío y no se podía bañar uno.Las calas no son maravillosas, todo hay que decirlo.
En fin, el lunes después de vagabundear por la ciudad,hacer compritas y probar (AP&RA) la famosa Bouillabaisse (algo decepcionante, quizá por culpa del restaurante) cogimos el AVE que rápido y suave nos trajo a Ginebra. Ya estábamos en Ginebra. Lo notamos, sobre todo, por el frío.

28 de abril de 2006

Burócratas

Basado en un hecho real

Me llaman de mi nuevo empleador y me dice que el certificado de notas enviado con la documentación no les vale. Que hable con la responsable. Llamo a la responsable tras ir a tomar un café con los compañeros de seccion pa relajarme (he tomado un zumo de naranja) Llamo a la señora.
- Buenos días, quería hablar con xxx
- Soy yo, dígame
- Me llamo Edunardo. Me han dicho que hay un problema con mi certificado de estudios para la solicitud tal.
- Sí, mira. En el Boe pone muy clarito "Fotocopia compulsada de la certificación académica oficial en la que figure, de forma detallada, las calificaciones obtenidas, fecha de obtención de las mismas y constancia expresa de que las materias constituyen el programa completo de la titulación correspondiente"
En tu certificado hay unas asignaturas, unas fechas y unos números que no sé si son notas, créditos o qué. Y en este caso, estás en la lista de excluidos.
- Vamos a ver, la certificación que yo le he enviado tiene tres hojas, ¿está usted de acuerdo?
- No, tiene dos.Bueno,espera, aquí hay una hoja que pone "Certificación académica personal" que dice , ¡vaya!, que has aprobado todas las asignaturas, que has entregado el proyecto y pagado las tasas del título. Es que como lo he hojeado un poco deprisa. Pues entonces, sí esto vale.
- Muchas gracias y buenos días.

No sé si cortarme las venas o dejármelas largas

22 de abril de 2006

Firenze

Poco antes del viernes santo, aún no hay plan. La solución de última hora se toma en función de la apretada agenda de Ella para la semana de después: tiene que ir a Perugia, It, a acabar el análisis que le permitirá la entrada al panteón de los científicos con PhD. Así que nos vamos a Florencia. Yo había estado allí en mi viaje de fin de curso del instituto. Qué tiempos aquellos. Yo tenía la mitad de años que ahora y recuerdo que me compré una camiseta del David que me acompañó varios años hasta que fue convertida en trapos de cocina por mi madre con el pretexto de que "¡cómo te vas a poner esto con esos agujeros!" También me asombró que tuvieran tantas estatuas por las calles, pero eran recuerdos fragmentados, imprecisos, porque no estábamos mucho tiempo en los sitios.
Armados de nuestra guía michelín y sin ninguna planificación previa empezamos por lo obvio: il duomo, la cúpula del Bruneschelli, el campanile, La plaza della Signoria, el David, las distintas iglesias. El sábado, quedamos con GR e signora que nos muestran la Florencia menos turística y nos invitan a cenar.
El lunes vamos a la estación y descubrimos que nuestro tren sale de la otra estación. Cogemos un bus y llegamos a tiempo de pillar el tren. En poco tiempo llegamos a Arezzo, donde Ella se para un rato a ver los frescos de Piero della Francesca antes de continuar viaje hacia Perugia. El problema es que en esa ciudad, capoluogo di provincia, no hay una consigna donde dejar las maletas, así que se encamina a su visita cultural con su maleta a cuestas. Yo he quedado con MP para volver en coche a casa. Parto con el corazón partido por esta nueva separación. El conductor tiene también el corazón partido por la separación de su mujer y su niño y además la rodilla en mal estado después de un partido de baloncesto con la familia después de la comida de pascua del lunes.
A las ocho de la tarde llegamos a Gva. La Pascua è finita.

27 de marzo de 2006

Curro approaching

Las tres semanas de vacaciones están a punto de consumirse. Se acostumbra uno al sofá, a la libertad de horarios, a la lectura, al estudio y la reflexión y de repente todo termina y te ves de nuevo abocado a ganar el pan con el sudor de tu frente.
Ayer estuvimos Ella y yo intentando llamar a algunos amiguitos con los que hace tiempo que no hablamos. Fue un fracaso absoluto porque no encontramos ni a C&A ni a A&T. Sin embargo, al cabo de un rato, el teléfono sonó y así pude enterarme de que hoy se producirá el nacimiento de CMM. Al cabo de otro rato,volvió a sonar el teléfono.Era el hombre alto, que llamaba para interesarse por mi estado de salud. Aproveché la ocasión para interesarme por el estado de su señora esposa, que está calzando un nasciturus tamaño XXXL. Todos bien, gracias a Dios. Salió a relucir el sujeto siempre presente en nuestros corazones, el Sr.Strange (a) Farruquito de la Conce y su azarosa existencia. Ambos teníamos razones para sospechar que el susodicho está embarcado en actividades oscuras, de fines poco confesables pero comprensibles en un individuo de su edad,sexo y condición. Sin embargo, el tradicional hermetismo del sujeto nos hace temer que no nos enteraremos del final de esta sobrecogedora historia hasta que sea demasiado tarde y la caja de Pandora haya sido abierta, causando el fin de la civilización occidental (as we know it). Su devenir existencial me recuerda además a un par de libros que acabo de leer, del mismo autor, Michel Houellebecq (Las partículas elementales y Plataforma). Igual me estoy pasando aquí de capullo, ya que los protagonistas de estos libros son seres asociales, obsesionados por el sexo y que han perdido toda esperanza en el futuro, en el suyo particular y en el de la especie humana en general. Yo no creo que este sea el caso de nuestro sujeto de peluche, pero en todo caso, recomiendo la lectura de estas obras a mis lectores sibernéticos. Y luego lo hablamos.

17 de marzo de 2006

Vacaciones

Se acaba mi primera semana de vacaciones y estoy estupendamente. Leo, miro cosas del nuevo curro, salgo a esquiar y me preparo mentalmente para el maratón de salsa de este sábado. Para entrenar, el martes subí a un picachu del Jura y ayer estuve en Argentière, donde subí con un colega scottish al Col d'Argentière con skis. Un día estupendo de nieve y sol sólo empañado por mi patética forma(?) física, pero a pesar de todo, completamos el asunto en el tiempo que marcan las guías.


Subiendo al Col d'ArgentiereHacía tiempo que no subía a más de 3000 metros, que es una meta un poco tonta, pero pa gustos están los colores. Además la subida transcurre por el glaciar d'Argentiere que, incluso conociéndolo, es un sitio espectacular. En invierno, con el glaciar cubierto y las paredes chapadas de hielo, todavía luce más grandioso si cabe. Como mi colega andab a más rapidito que yo, tuvo tiempo de hacerme un book que colgaré en esta página en cuanto reciba las fotos.

12 de marzo de 2006

This is the end

Todo pasa y todo llega, pero lo nuestro es pasar... Con estas sabias palabras en mente, el martes pasado anuncié a mis colegas de trabajo y a mon chef que me piraba. Mis colegas se alegraron por mí y me regalaron un libro de esquí de randonnée y mi jefe me miró como se mira a los traidores que te apuñalan, a los novios que te dejan, con una mezcla de incredulidad y desilusión... como si el mundo se le cayera encima. El jueves fuimos a comer y no estuvo mal, JK asumió el papel de dicharachero por lo que no tuvimos que poner sobre la mesa ningún asunto turbio.
El viernes trabajaba sólo por la mañana. Me despedí de los compañeros que encontré por los pasillos y me piré al mediodía.Mi jefe no estaba. Espero que lo supere. Sobre todo cuando empiecen a pirarse el resto de mis colegas, que al ritmo que va la cosa no tardará en pasar.
En Abril vuelvo al curro con el nuevo grupo. Hasta entonces, pues.

27 de febrero de 2006

Broken Ski Mountain

El sábado, antes de ir a rescatar a Ella, salgo de randonnée. A las 8h30 empezamos a subir por un caminito hasta un collado. A la izquierda una ladera a sus buenos 35° nos espera con la nieve más dura que un canto. Empiezo a subir con la angustia típica de estos casos, ya que sería difícil frenarse en caso de caída. A mitad de ladera, aprovechando una repisilla, metemos las cuchillas y continuamos en travesía ascendente. Llega el momento de la conversión, una señora del grupo que subía como una moto, pierde el equilibrio en mitad de la conversión y comienza a resbalar ladera abajo. Tras un par de segundos, mete los esquís en paralelo por debajo suyo, se frena con los bastones y se detiene unos treinta metros debajo nuestro. Qué mal cuerpo. Acelerado por el terror, prosigo la subida sin detenerme hasta que la ladera pierde inclinación y nos encontramos al pie de la última pala. Llegamos a la cumbre. Un viento frío trae nubes del sur y despeja la niebla que se había instalado a nuestros pies.
Comenzamos la bajada sin mayor problema. Esquío bien pero mis trazas siguen sin tener la regularidad perfecta de los que saben. En un momento, atravesamos horizontalmente para descender directamente sobre la pista. Un pequeño riachuelo cubierto de nieve. Intento atravesarlo y los esquís se empotran contra algo duro y suena crack. Como a mí no me duele nada, saco los esquís y veo que mi esquí derecho se ha roto. El chef de course saca unos panduits y cinta e intentamos rigidizar la tabla pero no hay manera. Me quito los esquís y me tiro cuesta abajo a pie. A partir de ahí, voy por la pista trotando y consigo llegar con ellos a los coches. Ahora, a ver que tablas me pillo.

20 de febrero de 2006

Torino Due milla Sei

Salve, hijos del rock and roll. Os saluda el aliado de la noche.
Esta semana también iba a hacer travesía. Sin embargo, el jueves y el viernes cayeron fuertes nevadas que hicieron desaconsejable practicar este bello deporte por el riesgo de avalancha. El viernes nos encontramos con nuestros amigos R&A y acabamos el domingo en Turín, con una tremenda nevada que parecía hecha de encargo para enaltecer el espíritu olímpico de invierno.
El sábado cogimos el elefante (digo, la macchina) y seguimos las huellas de Aníbal hasta el Gran San Bernardo, con una parada táctica en Lavey para tomar las aguas. El caso es que no acabamos muy satisfechos, dada la saturación del recinto (hay menos gente en verano) y no atinábamos a saber si el calorcito era de las aguas termales o venía de los allí reunidos. Salimos del lugar y emprendimos la ascensión del coloso alpino bajo la nieve. A continuación, emprendimos el descenso del coloso alpino también bajo la nieve y llegamos a Aosta, donde nos zampamos unas pizzas en un garito muy moderno, especie de discoteca restaurante junto al Arco Romano. Nuevo ascenso bajo la nieve para llegar a Valtournenche y fin de etapa.
La mañana siguiente, de nuevo bajo la nieve, nos acercamos a Cervinia y esquiamos (en pista :( ) pero sólo medio día. Estuvo bien, pero por la compañía, no por las pistas que son super planas. Vimos cuatro o cinco ambulancias recogiendo esquiadores ya que el sitio estaba lleno de amateurs bastante amateurs.
En fin, tras el sprint final para intentar amortizar al máximo el forfait, a las dos emprendíamos el descenso hacia Torino. Ella permanecería allí unos días y ya de paso que la dejábamos sana y salva, contemplamos el panem et circenses que han organizado en la capital piemontesa. A todo esto, nevaba a todo nevar. La ciudad estaba llena de turistas olímpicos (españoles no había, al menos visibles) rusos, finlandeses, canadienses, americanos, suecos y habían montado un concierto de Whitney Houston (que está viva todavía) que no fuimos a ver, otra vez será.
Por la mañana, con la nieve aún cubriendo las calles, salimos de la ciudad y regresamos a Gva. Ella queda allí hasta la semana que viene.

12 de febrero de 2006

Rando 6

Ayer hice mi primera salida de esquí de la temporada. Había estado parado un par de semanas a causa de mi enfermedad imaginaria y en cuanto los médicos me dieron el visto bueno, lo primero que hice fue arbitrar el miércoles y el jueves (pa sacarme unos cuartitos y darme unas carreritas) y apuntarme a la salida del sábado. Así que me levanté tempranito, cargué los bártulos y llegué al rendez-vous de las 7h15 con algo de antelación. Tras repartirnos entre los coches, nos fuimos hacia Les Confins, el sitio que da acceso a todas las combes de los Aravis, paraíso del esquiador de randonnée.
El día estaba soleado y las montañas brillaban bajo su capa de nieve fresca. Nuestro grupo partió hacia la tercera combe a la derecha, la de Tardevant. Probablemente sea la más sencilla de la zona, más amplia y menos pendiente que sus vecinas, pero al necesitar una travesía horizontal para llegar a su base, se está algo más tranquilo que en las combes de paccali y la de la tête pelouse.
Resumiendo: buen día, buena nieve, mi estado de forma pichí-pichá y un descenso bastante bueno por mi parte (tosco pero eficaz), salvo el pequeño desliz del final que me hizo saltar un pedrolo para mi sorpresa. No hay que lamentar daños personales ni materiales.

28 de enero de 2006

Solo en casa n

Esta vez Ella no anda por ahí de conferencias. El caso es que el médico me ha recetado reposo hasta el día 7 y los sábados los paso en casa, haciendo las tareas del hogar, leyendo y retomando este diario sibernético, en vez de andar arrastrando mis orondeces por las montañas nevadas.
El chungo me dio a la semana de volver de navidades. No tengo nada, de momento, según las pruebas, así que quizás el nene no resiste el stress de preocuparse por los contratos, el trabajo y la madre que lo parió. No pensaba yo que la construcción de proyectos singulares fuera tan exigente, sobre todo si la autoridad competente decide que para qué hacer con 4 pibes lo que se puede hacer con dos, qué trabajen el doble, no es pa tanto. Lo único bueno de ponerse malito es que la madre de su hijo ha decidido al fin venir a visitarnos. A veces parece que los padres son como los reyes.
Así que aquí estoy,he aprovechado para empezar a leer todos los libros que nos cayeron por navidades. De momento, si alguien le echa el ojo a las particulas elementales, de un tal Hoellebecq o algo que se parece, se lo recomiendo. Yo me lo lei de un tirón un sábado por la mañana, lo que probablemente me haya hecho perder gran parte de su enjundia, pero lo que me entró por la cabeza me dejo satisfecho.
Reciban un cordial saludo de este que lo es.

¿Dónde están los PC's?

Edunardo cae enfermo un martes. La semana anterior, solicita que su PC sea enviado al fabricante para ser reparado. Mientras tanto, utiliza un PC antiguo para salir del paso.
El lunes de la semana siguiente, Edunardo vuelve al despacho y encuentra que el PC antiguo ha sido desconectado y retirado por el servicio de transporte. El PC averiado se encuentra delante suyo. Conserva, en la parte frontal, un papel pegado en el que se distinguen claramente el número del aparato, el modelo, etc... Tras una semana, y varias visitas infructuosas, consigue que se solicite al fabricante la devolución del PC equivocado.
Moraleja: en el fondo del mar, matarile,rile,rile...

12 de enero de 2006

Doble juego

Edunardo ha sido descubierto. No sé si preocuparme o no pero el caso es que ha saltado la liebre de mis dos ofertas de empleo así que ignoro si en breve tendré dos, una o ninguna. No hay que desesperarse porque mi jefe me necesita, aunque no sé si le necesito yo a él, al menos espiritualmente.
Para nosotros, los pobres de espíritu, resulta particularmente difícil la gestión de las transiciones laborales. ¿Debe uno jugar con las cartas descubiertas? ¿O debe guardarse ases en la manga para utilizarlos en el momento adecuado? ¿Debe hacer públicas todas las negociaciones que tenga en curso? Evidentemente, a un empleador se la va a pelar echarte o no echarte o no contratarte, así que claridad, la justa.
Les tendré informados de las novedades que se produzcan, hasta entonces, que ustedes la pasen bien.