Las tres semanas de vacaciones están a punto de consumirse. Se acostumbra uno al sofá, a la libertad de horarios, a la lectura, al estudio y la reflexión y de repente todo termina y te ves de nuevo abocado a ganar el pan con el sudor de tu frente.
Ayer estuvimos Ella y yo intentando llamar a algunos amiguitos con los que hace tiempo que no hablamos. Fue un fracaso absoluto porque no encontramos ni a C&A ni a A&T. Sin embargo, al cabo de un rato, el teléfono sonó y así pude enterarme de que hoy se producirá el nacimiento de CMM. Al cabo de otro rato,volvió a sonar el teléfono.Era el hombre alto, que llamaba para interesarse por mi estado de salud. Aproveché la ocasión para interesarme por el estado de su señora esposa, que está calzando un nasciturus tamaño XXXL. Todos bien, gracias a Dios. Salió a relucir el sujeto siempre presente en nuestros corazones, el Sr.Strange (a) Farruquito de la Conce y su azarosa existencia. Ambos teníamos razones para sospechar que el susodicho está embarcado en actividades oscuras, de fines poco confesables pero comprensibles en un individuo de su edad,sexo y condición. Sin embargo, el tradicional hermetismo del sujeto nos hace temer que no nos enteraremos del final de esta sobrecogedora historia hasta que sea demasiado tarde y la caja de Pandora haya sido abierta, causando el fin de la civilización occidental (as we know it). Su devenir existencial me recuerda además a un par de libros que acabo de leer, del mismo autor, Michel Houellebecq (Las partículas elementales y Plataforma). Igual me estoy pasando aquí de capullo, ya que los protagonistas de estos libros son seres asociales, obsesionados por el sexo y que han perdido toda esperanza en el futuro, en el suyo particular y en el de la especie humana en general. Yo no creo que este sea el caso de nuestro sujeto de peluche, pero en todo caso, recomiendo la lectura de estas obras a mis lectores sibernéticos. Y luego lo hablamos.
1 comentario:
Edunardo, eres gordokabrón... y los lectores se preguntarán: por qué le llamas gordokabrón?, a lo cual el mal llamado Farruquito de la Conce responde: le llamo gordokabrón porque es gordo y kabrón, pero para no ofenderle le llamo gordokabrón.
Ya hablamos, gordokabrón. Y lo mismo le digo al Altokabrón (veáse definición para gordokabrón, pero sustituyendo gordo por alto).
Fdo.: Kabrónkabrón
P.D.: is the end of the world (as we know it)? (Rapid Eye Movement)
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