Las máquinas no hacen favores: de acuerdo con su mecanismo hacen lo que tienen que hacer hasta que se estropean. Pero no es nada personal, son así. Estos últimos días me estoy encontrando con gente que también son así aunque no sé a qué programa o mecanismo obedecen. Y tampoco sé si es algo personal. La falta de procedimientos claros hace que el trabajador se crea un diosecillo que trabaja porque quiere y no porque nadie ni nada le obliguen. Crea y destruye según su voluntad y es todopoderoso. Pero al final estos seres superiores son magnánimos y bondadosos, una simple muestra de sumisión basta para que te otorguen sus dones. Pero nada sería posible sin ellos y sólo a ellos debes, ¡oh infeliz!, que tu vida discurra por un valle de rosas y no por las negras profundidades del averno.
Y a ver si aprueban los presupuestos del 2009 de una vez, me compran un pecé y no tengo que seguir pidiendo favores a todos los dioses del panteón.
27 de enero de 2009
21 de enero de 2009
Centrifugado anulado
19 de enero de 2009
La maldición de la lavadora
Tardo un rato largo en llegar de casa al curro, y del curro a casa, aunque el viaje se pasa en un plis gracias a la lectura del libro 1812, Napoleon´s Fatal March on Moscow. Comparado con las desgracias de la Grande Armée, 50 minutos de viaje no son nada. No tengo ni que morir congelado ni que alimentarme de despojos ni esperar a que vengan los cosacos a por mí ni que mis propios compañeros me prendan fuego. El que diga que no se vive mejor ahora, miente como un bellaco.
Aunque aún se viviría mejor si las lavadoras funcionaran como Dios manda. Si las correas no se rompieran, si las bombas funcionaran eternamente y si la ropa no saliera chorreando, planteándote el dilema de ver dónde coño tiendes las toallas en ese estado. Pero al fin, las bombas se reemplazan, las correas se recolocan, los filtros se limpian y por lo menos no he tenido que hacerme un París - Moscú a pie, perseguido por los cosacos y devorado por los piojos.
Del apartado de fontanería, incluyendo grifos que fugan, desagües que no tragan y cisternas de váteres que entran en resonancia, hablaremos otro día.
Aunque aún se viviría mejor si las lavadoras funcionaran como Dios manda. Si las correas no se rompieran, si las bombas funcionaran eternamente y si la ropa no saliera chorreando, planteándote el dilema de ver dónde coño tiendes las toallas en ese estado. Pero al fin, las bombas se reemplazan, las correas se recolocan, los filtros se limpian y por lo menos no he tenido que hacerme un París - Moscú a pie, perseguido por los cosacos y devorado por los piojos.
Del apartado de fontanería, incluyendo grifos que fugan, desagües que no tragan y cisternas de váteres que entran en resonancia, hablaremos otro día.
14 de enero de 2009
Madrid 2009-?
Desde el ordenador prestado de IP,el hombre que nunca protesta, resucito el blog, atascado por la incomunicación cibernética sufrida hasta el momento. Han pasado cositas, Madrid es muy grande y da mucho juego, pero las iré contando poco a poco, a medida que me reconecte a la realidad virtual nuestra de cada día. Permanezcan a la escucha.
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