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30 de diciembre de 2012

La Cabrera

Dos días seguidos dando vueltas por el monte, ni yo me lo puedo creer. Tras la hazaña de los inocentes, salgo con mi ex-v en dirección a la Cabrera. El propósito inicial, subir al collado del Alfredo, se ve frustrado rápidamente por falta de conocimiento de la zona. Así que acabamos dando vueltas por las laderas de esta sierra, entre nieblas, soles y lluvias, mientras los gyps fulvus salen de sus nidos y los capreolus capreolus intentan pasar desapercibidos entre las jaras. Al cabo de un rato de viaje a ninguna parte, acabamos en el cementerio de Valdemanco, lo que nos permite localizar el comienzo del PR que recorre la cresta de la sierra y la llegada del tramo del GR10 que nos llevará de vuelta a la Cabrera intentando encontrar los restos de las marcas blancas y rojas que el tiempo borró. En fin, que habrá que volver a buscarle las cosquillas a esta zona, que si no acabamos siempre en los mismos sitios, y ya se sabe que en la variedad está el gusto.

28 de diciembre de 2012

No es país para viejos

Si hace un año dos jóvenes promesas del alpinismo madrileño protagonizaban una hazaña histórica ascendiendo a un pico desconocido en la provincia de Mad, hoy han repetido hazaña, aunque como el año no ha pasado en balde, esta vez les ha costado más. Saliendo de Canto Cochino, los montañeros han tenido que abrir huella en la nieve, que en algunos puntos alcanzaba más de quince metros de espesor. El hielo también ha hecho su aparición y han tenido que equipar con cuerdas fijas los dos últimos kilómetros de ascensión. A pesar de transitar por territorio teóricamente inexplorado, han encontrado rastros en forma de restos de celulosa y materia orgánica de procedencia presumiblemente humana. Todo esto no hace más que incrementar las dudas de los protagonistas sobre la exactitud de los registros de ascensiones en la sierra del Guadarrama, llegando a plantearse si no será mejor la sanidad privada que la pública e, incluso, que la virgen concibió efectivamente al hijo de Dios sin macularse. Una vez llegados a la cima, han bautizado al pico "Mariano", en honor del presidente del gobierno, que se merece esto y mucho más por sus desvelos y preocupaciones por el bienestar de su pueblo, pocas veces entendidos y menos veces aún agradecidos en su justa medida. Al bajar, aclamados por la multitud, los montañeros han reconocido estar "jodidos (sic) pero contentos" y han prometido entrenarse el año que viene para completar las ascensiones de los ocho miles de la provincia.

15 de diciembre de 2012

Cinefagia

Final del otoño, frío, oscuridad. Cine. De estreno o de ocasión. Sin criterio, claro.

- Una pistola en cada mano: los más grandes actores vivos del cine en español se unen para contarse sus neuras y sus angustias, en gran parte relacionadas con sus señoras o las señoras de otros. Graciosilla.

- Argo: Ben Affleck se disfraza de agente de la CIA y se va a Irán a exfiltrar a unos que van disfrazados de José Luis López Vázquez. Basado en un hecho real y entretenida.

- Route irish: uno de Liverpool que dicen fokin todo el rato y que intenta averiguar qué le ha pasado a su amigo del alma en Bagdag. La respuesta, como en la mayor parte de las películas de temática similar, está en un fokin móvil. No es fokin original pero no está fokin mal.

- Revolutionary road: una pareja se descompone del todo. Ideal para ver con la novia o la mujer. Triste pero güena.

- El hobbit: a nosotros nos gustó. La misma sensación, a veces, de estar viendo un videojuego que en las del SDLA y gran actuación del Gollum.

26 de noviembre de 2012

Peripecia hamburguesa - carretera y manta

Al cuarto día ya empiezo a estar hasta el gorro de no estar en mi casa y de tener que estar encerrado en un cubículo hasta que oscurece. Harto del edredón de la cama del hotel que me deja al descubierto por la noche y harto de comer salchichas. Quiero irme a casa. Así que dejo transcurrir el tiempo hasta que, por fin, tras varias horas de viaje en avión vía Bruselas, llego a casa. Tampoco es que haya mucho tiempo para descansar porque los días siguientes se pasan entre paseos por el monte, vueltas por Buitrago, reuniones familiares, cervezas en Moratalaz, cocidos en Hortaleza y, sólo al final, queda algo de rato para tumbarse en el sofá y no hacer nada. Nada de nada.

21 de noviembre de 2012

Peripecia hamburguesa - Das boot

El día transcurre frío y oscuro sin más. A la hora de la comida descubro que no se dice ni hallo ni guten tag ni ná. Lo que procede es mahlzeit, así que lo incorporo a mi lista de conocimientos imprescindibles. Acabamos temprano, aunque ya de noche, y el paseo por la orilla del Elba nos lleva hasta un submarino de la clase Tango convertido en museo. Tras arrastrarnos por su interior, y agradecer no tener que trabajar en un submarino, salimos al muelle y acabamos en restaurante portugués de nombre Galego. El camarero nos cuadra enseguida y la cena transcurre en portuñol entre copas. Salimos calentitos y volvemos a encerrarnos en el hotel, a escribir un rato y a dormir.

20 de noviembre de 2012

Peripecia hamburguesa - fin del día primero y día segundo

La cena del día primero me permitió desempolvar mi oxidado italiano. Tampoco es que para pedir dos pizzas y dos birras haya que hacer excesos, pero me resulta más fácil en italiano que en tedesco. Tanto allí como en el griego de la noche anterior, las servilletas llevaban un pequeño vocabulario de emergencia en el respectivo idioma y en alemán. Así, ho fame, ich habe hunger y pinao, viene a decir lo mismo.

El martes por la mañana damos una vuelta por Desy para alcanzar nuestra nave. De camino, veo dos garrulus glandarius, un parus major, varios corvus indeterminados y las pica pica de rigor. A las once de la mañana recibo un mensaje del señor Minga recomendándome que pruebe la especialidad local: el ficken ohne gummi. Al principio pienso que debe ser algo de pollo, pero luego recuerdo los verbos básicos alemanes ( essen, trinken, lecken y ficken ) y le respondo como se merece.

Terminamos de noche y nuestro anfitrión armenio nos lleva de paseo por el centro de Hamburgo. Al lado de un laguete que hay en tó el medio de la ciudad veo un anser anser y un par de anas platyrhynchos. Luego comemos y bebemos. Mis acompañantes se toman un codillo asado gigante y yo me conformo con un schnitzel ohne gummi. Salimos rodando del sitio, volvemos en tren al hotel. Subo a la habitación. Hablo con C. Escribo. Duermo.

19 de noviembre de 2012

Peripecia hamburguesa - día primero

Si el año pasado tuve la suerte de asistir a un par de conferencias, este año aún no había viajado por motivos laborales. Como una vez al año no hace daño, acabo en la fría y oscura Hamburgo viendo como se invierte dinero en grandes instalaciones científicas.

Llegamos un domingo por la tarde pero ya de noche. Tras dejar los trastos en el hotel, acabamos en un restaurante griego y dado que domino más ( pfff ) el griego que el alemán, me dedico a decir las cuatro cosas que sé para que quede constancia de que mis viajes al Egeo no han sido en vano. Volvemos al hotel, cae la noche, se levanta el día, desayunamos, cogemos el metrobus ( que aquí no es un título de transporte sino un transporte en sí ) y cuando llegamos a la haltestelle correspondiente, halteamos el wagen, bajamos y entramos en el cuartel general de XFEL. Tras un reunión con nuestro viejo conocido armenio y su frío y sanguinario jefe teutón, gran amigo de nuestro temperamental jefe español, nos damos un paseo por el interior de Desy hasta llegar al hall donde probaremos nuestros equipos.

Mi compañero de viaje acaba requemado cuando observa el impresionante BdMM de 400 k€ que van a usar para ajustar los onduladores de las intersecciones. Y tienen tres. Unos tanto y otros tan poco. Y encima la comida de la cantina, aunque el putenfilet no sea nada del otro jueves, no es cara. Al final de la jornada laboral abandonamos el centro de investigación, cogemos el metrobus, y nos bajamos en la última haltestelle, a tiempo de llegar al hotel a pasar el rato y escribir chorradas antes de ir a cenar. Que ya vamos tarde, por cierto, y nos van a cerrar los restaurantes.

16 de noviembre de 2012

Setas y castañas

Al norte de la esquina nororiental de la frontera hispano-portuguesa encontramos la comarca de Sanabria. G, que es sanabresa por parte de madre, nos invita a pasar el puente de la Almudena allí. Alejados del ruido urbano y sumergidos en el medio rural, adoptamos las costumbres locales y nos dedicamos a apañar los frutos de la tierra. Como G y A dominan dos tipos, los cucurriles y los boletus, ésos son los que acaban en la cesta y boletus son los que nos comemos a la vuelta en Mad, en revuelto y al horno. Junto con los boletus viene un cargamento de castañas. Son tantas, que no sé qué hacer con ellas, así que el primer experimento consiste en recrear la crème de marrons que se comía en Frlandia. Trabajo duro, ya que uno se deja las uñas pelando las castañas por mucho que digan que el cocido previo facilita el pelado. Mentira. Avanzando a un ritmo de castaña por minuto, me paso hora y media pelando castañas (no sabía que había echado tantas) y los veinte minutos de la receta removiendo el puré de castañas con el agua y el azúcar se convierten en tres cuartos de hora. Pero el resultado es excelente. Mucho menos empalagoso que la crème susodicha y con la inmensa satisfacción de zamparte el fruto de tu esfuerzo y el apañamiento campestre.

8 de noviembre de 2012

7 de noviembre de 2012

Temporada de lluvias

Llueve en el sur, tanto que la gente se queda en casa y decide taparse la cara con cojines a cuadros verdes y blancos. La lluvia da poca tregua y en un trayecto de cinco minutos da tiempo a empaparse de arriba abajo a pesar de los paraguas. La ventaja es que, a la vuelta en Mad, el cielo luce azul, limpio de la mierda de los coches, y un erithacus rubecula se despista lo suficiente para dejarse identificar sin error mientras canta en la rama de un árbol. Que siga lloviendo, entonces.

21 de octubre de 2012

Día de perros 2

Si hace un par de años hacía un intento a la cuerda larga con mi ex-v, que se frustraba por las condiciones meteorológicas y acababa en la Maliciosa y vuelta al puerto, esta vez, acompañado de G, A y C, aparte de la susodicha ex-v, el intento de descenso del Manzanares se ve frustrado, de nuevo, por las condiciones meteorológicas. La Aemet falla lamentablemente en sus predicciones y disfrutamos de una niebla que empieza tranquila y acaba meona. Ya que no disfrutamos del paisaje, disfrutamos al menos de las evoluciones de un simpático fringilla coelebs macho que accede a posar para la cámara unos minutos en la terraza de la venta Marcelino. Añadido al parus caeruleus del otro día en la CU parece que la temporada ornitológica de otoño empieza con buen pie.

2 de octubre de 2012

Minga y el pollo Pepe

Estoy sentado en casa de M y B cuando llega su vástago, M, y me pide un libro de la estantería. Tras acertar con el que pide, me encuentro cara a cara con el pollo Pepe y mi vida cambia para siempre. Olvidémonos de la Oktoberfest, el weekend italiano, las cervezas, las salchichas y las atascadas autobahnen centroeuropeas.  Un simple libro infantil, escrito por una mente perversa, eso sí, es capaz de trastornar a un adulto que no dejará de cuestionarse por qué cuando lee una frase como "El pollo Pepe come mucha cebada, por eso tiene una enorme..." lo primero que le viene a la cabeza es la mujer del pollo. ¿Obsesión? Puede. ¿Irreversible? Posiblemente.

17 de septiembre de 2012

En Soria

Hacia siglos que no iba a Soria. Estuve una vez en el pico de Urbión con la Campsa, hacía frío, llovía y no se veía nada. Estuve también con el campamento de las cañadas sorianas. Y así, hasta este fin de semana. El sábado nos acercamos a la Laguna Negra. El acceso en coche está cortado a un par de kilómetros de la susodicha laguna, pero hay un autobús sustitutivo que no cogemos ni a la subida ni a la bajada. El aparcamiento cuesta cuatro euros, siguiendo las últimas políticas de cobro por acceso en coche a parajes naturales, que no dejarían de parecerme bien si hubiera alternativas de transporte público, pero sólo cobran por la mañana. Cuando volvemos al coche, después de pasar por la laguna larga, el pico de Urbión, el nacimiento del Duero (con kleenex conmemorativo) y la laguna helada, no hay nadie en la barrera. El camarón de la isla, fruto de una insostenible pulsión consumista que me ha poseído las últimas semanas, se queda sin batería a media subida, con lo que no queda constancia gráfica de la marcha.

Después de recargar las baterías propias y ajenas, el domingo vamos a ciegas a Castroviejo, una especie de Ciudad Encantada de Cuenca pero en soriano. El sitio nos gusta, así como otra agrupación de meños que vemos un poco más arriba y más escondida, y una cueva con cascadita que nos espera al final del camino. Esta vez el camarón se comporta y podemos  hacer algunas fotos, unas mejores, unas peores, pero, en cualquier caso, dejando plena constancia de nuestra belleza.

14 de septiembre de 2012

Napoleón en Moscú

Tal día como hoy, hace doscientos años, entraba Napoleón en Moscú y la ciudad ardía. Uno de los libros más interesantes que me he leído en los últimos años  contaba lo bien que se lo pasaron los rusos y la grande armée de franceses, polacos, alemanes, italianos y demás gente de mal vivir paseándose por el este de europa entre el verano y el invierno de 1812. De hecho, una de mis propuestas de vacaciones activas que más le gusta a C, que curiosamente también celebra algo los catorce de septiembre, es ir andando desde Madrid hasta Moscú vestidos de soldados napoleónicos y vuelta. Total, son solo cuatro mil kilómetros. En cuanto tengamos un rato a ver si la convenzo.

7 de septiembre de 2012

Elefantito

Esta vez le toca a C descubrir este rincón de la Pedriza. Afortunadamente, y al estar lejos de las rutas más frecuentadas, se observan menos pañuelos de papel abandonados. El camino de subida llega al Elefantito por su espalda con lo que no se le ve la trompa hasta que se está al lado. Aparte, da tiempo a identificar una hirundo daurica que vuela alegremente sobre la gran cañada y a comer un poco de pan con queso mientras espantamos a las avispas. Un día perfecto.

27 de agosto de 2012

El Purgatorio

El Purgatorio está cerca. Habrá que ver quién le puso el nombre a una bonita cascada en medio de un raro cañón granítico, pero en fin, que en compañía de mi madre y de la ex-v hacemos la excursión al revés, es decir, primero bajando y luego subiendo. Para variar.
El camino parte del refugio de la Morcuera que, salvo el abrigo abierto, está bastante chapao. La fuente que yo recordaba en una de las paredes del edificio ha desaparecido y una que está a las afueras no tiene grifo ni agua. En fin, vamos abastecidos y empezamos a bajar por la pista hasta que llegamos al refugio del Aguilón, también cerrado, y de ahí nos desviamos hasta una caseta que aparece en el mapa como Aula de la Naturaleza. Sin sorpresas, también está cerrada. Desde el aula cogemos ya por la orilla del arroyo del Aguilón, al principio entre pinos y más abajo al solete, pero no hace excesivo calor en estos parajes. Tampoco hay mucha gente, aunque a pesar de esto me da tiempo a recoger una lata de mejillones, dos de cerveza, un par de bolsas, una camiseta, un pañuelo, un par de kleenex y una compresa estratégicamente situada en lo alto de la cascada del Purgatorio. Amo a mis semejantes casi como a mí mismo. Después de hacer un poco el cabra en los alrededores de la susodicha cascada y observar las evoluciones de varios ptyonoprogne rupestris, empezamos a remontar el arroyo para volver al puerto. Paramos a comer a la sombra de los pinos, nos remojamos los pies y veo lo que podría ser, o no ser, un luscinia megarhynchos. Al llegar al aula de la naturaleza, propongo ir por un camino que aparece en el mapa remontando otro arroyo. En el mapa está, pero en la realidad sólo encontramos tramos y al final nos tiramos pinar arriba hasta que salimos a la pista a escasos metros del refugio. Bien está lo que bien acaba.

22 de agosto de 2012

Alerta naranja

Huyendo de la alerta naranja, que por el día te hace sudar y por la noche no deja dormir, subimos el domingo a la sierra a recorrer el popular camino Schmidt que, como va por la cara norte de Siete Picos y discurre por un pinar, te quita del sol y el calor un rato. En un momento dado, nos desviamos del camino y subimos a la Fuenfría, donde tras ver las nubes amenazantes, decidimos dejar de lado el resto del programa y bajarnos hasta Cercedilla. Al principio del camino nos sobrevuela un aquila chrysaetos y al final vemos lo que puede ser un garrulus glandarius, que a pesar de ese nombre tan peyorativo es un bicho muy bonito.

El lunes se produce la vuelta al trabajo y la primera lectura de correos basta para hacerse una idea de lo que nos esperan: todo el mundo tiene prisa, urgencia y necesidad. Yo solo tengo ganas de que se acabe de una vez este proyecto de @#$%*!! y poder dedicarme a otra cosa. El martes quedo a comer con P y, aparte de contarme su último accidente aeronáutico, me muestra las fotos de un pájaro multicolor que resulta identificado, gracias a la mega-guía, como un merops apiaster. Constato además, en mis paseos hacia el prestigioso etc..., que los apus, los delichones y los hirundos han desaparecido de los cielos madrileños quitando algún ejemplar despistado y que han aparecido, de la nada, los sturnus unicolor Aunque nadie lo diría, viendo los termómetros de las paradas de autobús marcando cuarenta y tres grados, el final del verano está cerca.

15 de agosto de 2012

El queso

Volviendo de Francia, al llegar a Belagua después de bajar el puerto, vemos un cartel en la carretera en el que anuncian venta de quesos. Nos desviamos por un camino de tierra hasta la borda y aparcamos el coche, molestando a un perro que estaba allí echado. La primera persona que vemos es un negro, lo cual nos sorprende, aunque luego nos enteraremos de su historia. Le preguntamos si allí se vende queso y nos indica una puerta, cubierta con una cortinilla de tiras de plástico, tras la cual no parece haber nadie. Dudamos un poco hasta que una voz nos invita a pasar, nos cuenta lo que tiene, lo probamos y salimos de allí con un queso de dos kilos, no sin antes escuchar la recomendación del quesero de curar el queso y papearnoslo en navidad.

Al volver a Mad, me pongo el queso delante y lo unto bien en aceite. A continuación, lo vuelvo a envolver en el papel de estraza en el que venía envuelto y lo meto en la nevera. En cuatro meses veremos el resultado aunque, de momento, un ligero aroma a queso empieza a extenderse por la cocina.

El valle de Salazar

Huyendo del calor de la meseta y de las tormentas laborales, acabamos en el pequeño pueblo de Ibilcieta, en Navarra, buscando el fresco y la paz. Durante los días siguientes, nos damos unas vueltas por la selva de Irati, subimos al puerto de Larrau e invadimos provisionalmente el país vecino a pesar de las nubes y las nieblas. Visitamos también la foz de Lumbier, nido de  gyps fulvus y otras rapaces inidentificables y se produce un milagro más del avistamiento, los ptyonoprogne rupestris, que vuelan agilmente sobre las aguas del río. En la selva de Irati, además de distinguir alguna upupa epops, se produce un nuevo milagro, y vemos unos cuantos fringilla coelebs. En fin, que los paseos y las buenas temperaturas producen el efecto deseado y volvemos a Madrid en mejor estado del que salimos.

27 de julio de 2012

Excursionismo urbano

Ya he comentado por aquí que el primer día que bajé andando por la Dehesa de la Villa al trabajo, encontré unas marcas de pintura blanca y roja y, al llegar a la rotonda a la entrada de la avenida Complutense había un panel explicando que aquello era el ramal de la Dehesa de la Villa del GR124 o "Senda Real" y que lo usaban nuestros bien amados monarcas para ir a su palacete del Pardo a pegar unos tiros. Yo nunca había seguido bajando hasta ayer.

A las 18h30 de la tarde, con un calor infernal, un Edunardo en modo Rodríguez decide salir de casa e irse a dar una vuelta. Llega a la susodicha Dehesa y, prueba del trastorno que sufre el individuo, nada más empezar a bajar en dirección al paseo del canalillo, ve una botella de plástico tirada entre los pinos y la recoge. Recoge también, ante las miradas extrañadas de sus congéneres,  una lata, unos vidrios, una bolsa y unas correas de las que se usan para enderezar los árboles.  Llega al Cerro de los Locos mientras continúa con su labor basureril y baja a la fuente de la Tomasa. Ahí, cerca del Pino Rey, se entontece un rato con los vuelos rasantes de las hirundo rustica y los delichon urbica. Llegan unas Myiopsitta monachus y los delichones y las hirundos desaparecen, así que continúa su camino hacia el bosquete de cedros y allí se produce de nuevo el milagro del avistamiento: un bicho poco más grande que un turdus merula, con el pecho y vientre claros moteados de manchitas oscuras. Se acerca a él varias veces y otras tantas veces el bicho cambia de rama, quedándose quieto a ver si le deja el pesao ése. Identificado queda como un turdus viscivorus. En fin, que sin nada mejor que hacer, decide seguir el GR. Cruza al otro lado de Sinesio Delgado. El camino continúa por la acera, deja atrás el instituto de RTVE y se adentra por un pinar ralo  en dirección a la tapia del club Puerta de Hierro y la va bordeando. En un momento, antes de llegar a un nudo gigante de carreteras, se planta en una bifurcación: a la derecha, se va hacia la sierra. A la izquierda, se vuelve a Mad. Con el cielo encapotado y siendo ya las 20h30, decide volver de paseo a la ciudad, total, según el panel, sólo son 5 km hasta Príncipe Pío. El camino va siempre por debajo o al lado de autopistas, bordeando por debajo la ciudad universitaria. No se cruza con casi nadie, un ciclista que le adelanta y dos mendigos que van en sentido contrario. Y así, llega al puente de los Franceses y ya desde ahí tira hasta Norte. Refulgen los relámpagos sobre el Palacio Real pero consigue entrar al metro justo antes de que descargue la tormenta veraniega.

17 de julio de 2012

16 de julio de 2012

El abedular de Canencia

Tras la tempestad llega la calma y, huyendo de la canícula nos vamos al puerto de Canencia a ver el abedular. Y vemos abedules, que en España sólo se dan en zonas de montaña y son también un resto de tiempos pasados, entre los pinos de las faldas de La Perdiguera aparte de algún tejo solitario y varios bos taurus negros zainos que nos hacen pararnos un rato para dejarlos pasar sin que llegue la sangre al río. Hace un día estupendo para andar, fresco y casi siempre a la sombra de los árboles. Mi madre sale disparada y la pescamos poco antes de llegar al refugio del Hornillo. Desde ahí un camino lleva al pie de la chorrera de Mojonavalle y luego baja siguiendo el arroyo del Sestil del Maíllo hasta llegar de vuelta a la carretera, un kilómetro por debajo del puerto. A partir de ahí remontamos entre los pinos hasta llegar de nuevo al aparcamiento y vuelta a Mad, donde mi ex-v nos obsequia con cervezas y embutidos de calidad para compensar el esfuerzo abedular. Y bien compensado queda.

14 de julio de 2012

Viernes 13

Solo en casa y con la perspectiva de pasarme la tarde noche matando bichos al Overkill, la redención llega en forma de tweet. La secuencia está clara: 20h00 en Génova, 21h00 en Ferraz, 22h00 en Sol y 23h00 en el Congreso. Así que salgo a la calle, cojo el 3 y me bajo en Alonso Martinez. Llego algo tarde para lo de Génova pero me da tiempo a pillar la cola del movimiento humano en Sagasta, en dirección a Ferraz. El helicóptero nos sobrevuela y las furgonas nos siguen.

Sagasta, Carranza, Alberto Aguilera y Marqués de Urquijo. La gente avanza por la calle mientras algunos de los automovilistas atascados hacen sonar sus bocinas en señal de apoyo. Princesa también está cortada al tráfico. Al llegar a la esquina con Ferraz, la UIP bloquea el acceso a la calle y rodea la cabeza de la manifestación. Situado a pocos metros de la línea de maderos, veo como se mantienen impasibles ante las peticiones de paso del respetable y ante los insultos de algún energúmeno que huele a la legua a facha revienta manifestaciones. Unos metros más allá, una señora mayor habla con los antidisturbios. En un momento dado, se monta follón donde la señora (al día siguiente leo que la han detenido y liberado) y llega la primera carga. Yo ya he reculado un poco ya que mi deficiente formación militar y mi patética forma física harían de mí un blanco fácil para los señores de las porras. En fin, que nos echan de Ferraz y la marea humana coge por Princesa. Cae la noche en Mad.

Al empezar a subir por la Gran Vía, se ve a toda la gente que viene por Princesa. Es una de las mejores sensaciones de una manifestación, la de ir por la calle sin tener que soportar a los coches. Continuamos hasta Cibeles sin ir a Sol y bajamos por el lateral del Paseo del Prado hasta Neptuno. Allí, los UIP han vallado el acceso a la Carrera de San Jerónimo y hay un fuerte dispositivo. Primeros mosqueos, primeras carreras y se oyen los primeros disparos de escopetas de pelotas de goma. Pa qué, digo yo. Tampoco se nota que la gente tenga ganas de bronca y la respuesta policial me parece un poco desproporcionada. La motivación de los UIP también me parece desproporcionada. Supongo que lo de las pagas extras a esta gente les afecta menos que a los demás y que además esto de las manifas les debe venir de perlas en forma de horas extras. En fin, que llegan más furgonas, más carreras preventivas y la plaza se vacía en dirección a Atocha dejando tras de sí un reguero de coches atascados.

Son casi las once y media de la noche y le he prometido a C que a las doce estoy en casa antes de que se me convierta el chocho en sandía. A la entrada de la calle Moratín les pregunto a unos maderos de los normales si se puede ir a Sol tranquilamente. No me lo recomiendan pero decido ignorar sus recomendaciones e ir allí igualmente. Subo por Santa María, donde me encuentro a dos señoras mayores buscando comida en los cubos de basura y les doy algo de dinero ya que en este país maravilloso que se harta de ganar al fútbol cada vez hay más gente que tiene que recurrir a rebuscar en las sobras de los demás para llevarse algo a la boca. En fin, el barrio de Huertas está tranquilo pero al acercarme a las calles que desembocan al Congreso, vuelven a aparecer los UIPs y las vallas. En Ventura de la Vega hay un conato de carrera mientras la gente se pregunta dónde está la manifa y los turistas comen y beben en las terrazas ajenos a lo que pasa. Salgo a Sevilla por la calle del Príncipe. Las vallas están unos metros más abajo, en Cedaceros. Sol también está tranquilo, cojo el metro y  llego a casa antes de las doce para tranquilidad de C. La manifestación ha sido contenida por los UIP, que tienen ventaja en logística, medios, armamento y mala hostia. Los manifestantes son más, y gran parte de las cosas que piden son razonables pero la respuesta del establishment está clara, y es que nos jodamos. Seguiremos informando.

12 de julio de 2012

La paga de navidad

Si hace un par de años ocurrió esto, el sucesor en el cargo del ínclito ZP, el no menos ínclito MR, ha tenido a bien anular la paga extra de navidad a los empleados de la función pública. Cuando empecé a trabajar en el prestigioso centro etc... en el que trabajo me dije que qué bonita la susodicha función pública, que al menos lo que se perdía en dinero se ganaba en tranquilidad. Una polla. Y encima cada vez se pierde más dinero. Algunos podrán decir que hay gente que está peor, que algunos no cobran, el paro, esto y lo otro, pero, en fin, la desgracia ajena no debería ser motivo de alegría propia. Pero continuemos nuestro peregrinar por este valle de lágrimas mientras esperamos el siguiente golpe de los dioses. El aclunto está saro, es mi opinión y la comparto.

6 de julio de 2012

El principio del verano

Después de la eurocopa y la prima de riesgo, llegó el bosón de higgs mientras el antiguo ñapas cernícola que soy se encerraba en una nave aromatizada con vapores de pegamento carbonizado para poner a punto un armario de control con sus controladas máquinas. Tanto trabajar y tanto pegamento acaba al final excitando los ánimos y creando una atmósfera explosiva. Así que acaba explotando e inicio mi peregrinar de centro de trabajo a centro de trabajo. Llego, descargo, como con IP y a la salida decido darle una sorpresa a C. De camino al punto de la emboscada veo un serinus serinus  y un parus ater aparte de los sospechosos habituales. En la verja del jardín botánico de la UCM hay más serinus serinus y veo otro pájaro, pequeño, de cabeza y dorso negros con plumas blancas en la cola que no acierto a identificar. Una vez interceptada C, por el camino nos topamos con un carduelis carduelis y observo por primera vez una streptopelia decaopto en el parque del medio de la calle Almansa. Hay vida, hay esperanza.

17 de junio de 2012

De Cotos a la Granja

Renacuajos en la laguna de los Pájaros
Después de las lagunas de la semana pasada, le toca el turno esta vez a otras lagunas, más pequeñitas y más cercanas a Mad. Así que acompañado de mi ex-vecina, llegamos a Cotos en autobús y, tras un café y dos trozos de tarta a compartir, empezamos a caminar en dirección de la laguna grande de Peñalara y, sin llegar a ella, nos desviamos a la derecha y vamos recorriendo laguna tras laguna bajo las paredes de Peñalara y el risco de los Claveles. Al llegar a la última laguna, la de los Pájaros, seguimos bajando entre piornos hasta el collado del camino de los neveros. Antes de llegar al collado nos encontramos un rebaño de bos taurus en medio del camino que se apartan a nuestro paso y luego deciden acompañarnos un rato en la bajada. En el collado comemos y descansamos un rato. En el cartel de madera del collado, marcan dos horas hasta la Granja, pero las indicaciones de los caminos en el lado de Segovia suelen ser escasas e imprecisas. O eso, o los mapas están hechos de aquella manera. A pesar de todo, el camino se sigue bien y al poco tiempo de empezar la bajada nos metemos en el pinar y ya sólo saldremos al solazo cuando estemos en el esquinazo de la tapia. Aún queda un rato hasta la parada de autobús y otro hasta que salga, así que aprovechamos la espera para tomarnos un par de cervezas. Llegamos a Segovia con tiempo para coger el autobús de las 18h30, pero con la excusa de que está lleno nos hacen esperar hasta las 19h00. Los empleados de la Sepulvedana se distinguen por su amabilidad y por la exactitud de las informaciones que proporcionan a los viajeros. Pero, en fin, que volver  volvemos a la canícula después de un día en la alta sierra.

Nota ornitológica para los que leen este blog sentados en el váter.

Nada más empezar un ave muy grande nos sobrevuela seguida de dos córvidos no identificados. A ojo de buen cubero, pienso que se trata de un aquila chrysaetos. Otro habitual de las montañas, que también observamos, es el gyps fulvus.  Aparte, vemos también un corvus corax y durante el descenso por los pinares de la Granja, oímos cantos, trinos y graznidos sin ver nada aparte de una pica pica poco discreta y un pajarito en unas ramas que podría ser un parus major o cualquier otra cosa. Desde un punto de vista ornitológico, acabo muy frustrado.

12 de junio de 2012

Cinco Lagunas

Cuando C me propone ir a Cinco Lagunas le digo que vale. Llevaba un par de años sin ir a las montañas abulenses y habían pasado veinte años más o menos desde que en compañía de mi hermano, el señor Pelucas y P hicimos un conato de integral del circo de Gredos que acabó en descenso nocturno por la garganta del Pinar, aunque con eso de que era de noche los recuerdos no están claros.

El caso es que aprovechando que estamos en junio y que los días son largos, empezamos a andar a las 10h30 de la mañana. El sol pica pero no hace calor y el primer tramo del camino, una vez cruzado el puente sobre el Tormes, yo voy despistado con los cantos de los pájaros, a los que oigo pero no veo y a los pocos que veo no los identifico. Llegando al puente hemos identificado, eso sí, a una ciconia ciconia que andaba por la carretera y a un par de upupa epops. Puede que también a un milvus milvus (¿o quizás milvus migrans?) y luego durante la subida se oye el canto del caculus canorus pero no se le ve.

Pero a lo que iba, caminamos tranquilamente hasta que en la zona conocida como el Soto se separan los caminos de la garganta de Gredos y de la del Pinar. Seguimos subiendo y a la hora y pico llegamos a la cabaña de la Barranca. Casi no nos hemos cruzado con nadie aún y continuamos la subida. Después de otro rato largo llegamos a la laguna de Majalaescoba y empezamos a ver ejemplares de capra pyrenaica victoriae y de lagartijas de dos modelos: el marrón normal y el verde fosforito. Ahí ya pensamos que queda poco, pero no, una hoya deslagunada, la hoya de las Berzas, queda en medio y queda un cuestón que subimos trabajosamente hasta llegar a la primera de las cinco lagunas. Ya que hemos llegado hasta  aquí, las vemos todas. Comemos encima de la laguna Cimera (o Galana) mientras somos observados por varias capras y llega el momento de empezar a bajar.

Si la subida ha sido larga, la bajada se nos hace larga también, aunque contamos con la motivación de llegar al hotel a cenar antes de las diez y media. Con algo de apuro, y sin duchar, nos sentamos a la mesa a las diez y diez y nos cantan los platos. Prueba superada.

7 de junio de 2012

M y B se casaron

¡Quietecitos ahí!
Llego a Gva un martes por la tarde. Me recoge E y me lleva al bonito apartamento de G y pasamos un rato charlando mientras me papeo el plato de μελιτζάνα que había enviado con todo su cariño la mama de E. Llega tras un rato G y seguimos comiendo, esta vez paletilla y pimientos del padrón y al final aparece el Jtrón a tomarse unas cerves. Disolvemos la reunión a las doce y pico que al día siguiente hay boda y hay que descansar. A las seis de la mañana me despierta la luz que entra por la ventana y gracias a eso consigo ver a un corvus corax picoteando los geranios que hay en un macetero en la terraza. Aunque no estoy seguro, podría ser también un corvus corone. Ya que estoy despierto, echo un vistazo al cielo ginebrino y veo varias rapaces patrullando, pero ni mi vista ni mi conocimiento me permiten dar una afiliación siquiera aproximada.

Vuelvo a la cama, al rato empieza la actividad matutina y E se va a currar y G y yo nos vamos a la mairie, que es donde tendrá lugar el evento. Llegamos con un rato de antelación. G se va a por parné y yo subo a la sala de espera, donde ya están otros dos invitados a la boda, I y N. Al cabo de un rato llegan Mr.Drummer y V, con G, luego el V, los padres y el hermano de la novia, L y G. La señora del registro nos pide los carnés a los testigos ( V y yo mismo ) y al intérprete. Nos pregunta que dónde están los novios. Yo le digo que seguro que están llegando y, efectivamente, a las 11h01 entran por la puerta. Esperamos aún cinco minutos a que llegue la familia trón y en cuanto aparecen nos sentamos en la sala de la boda y en diez minutos la jueza les ha casado y dado los papeles. En fin, a lo hecho, pecho. Salimos pitando hasta el auberge de Satigny donde comemos, charlamos y echamos la tarde hasta que llega el momento de que me pire.

Contento de haber pasado el día en tan grata compañía y de haber desempeñado eficazmente mi tarea como testigo, honor que jamás podré agradecerles como se merecen, me voy pa Mad. Paso un viaje aburridísimo mientras la joven que va al lado se entrega al multigadgetismo con su ifone, su aipa y su esmarfoun, sobreestimulándose tecnológicamente mientras yo cuento los minutos para que el vuelo llegue a su destino. La próxima vez voy en burro.

23 de mayo de 2012

Avistar o no avistar

El tiempo que se emplea en ir al trabajo puede aprovecharse para distraerse con la lectura o la música, para hacer ejercicio físico o, como he descubierto recientemente, para avistar aves. Reconozco que el hecho de trabajar en un vertedero nuclear urbano, rodeado de parques y jardines, favorece esta afición, ya que al densificarse el tejido urbano disminuye la cantidad de especies observables. A su vez, los avistamientos tienen truco, ya que uno  ya se ha informado de las especies que más o menos se pueden encontrar por la zona y ha estudiado ávidamente sus características.

Así que no me sorprendo un día, bajando hacia el curro, cuando observo en unas ramas en un solar un par de pajarillos jamás vistos, pero que tardan un rato en alzar el vuelo permitiéndo hacerles la ficha: Cabeza negra con mejilla blanca y dorso gris. Esto debería ser un parus ater, ya que el otro parus presente en la zona, el parus major, tiene la cabeza igual pero es de colorines y algo más grande.

Tampoco me sorprendo el día que yendo a los laboratorios del grupo en la otra punta de Mad, observo gran actividad avícola en los huecos de un edificio. Aproximándome, descubro numerosos nidos de barro en la pared, así que los sospechosos, como ya se explicó, están contados. Y en este caso más, ya que los nidos del apus apus son distintos. El aproximarse a estas aves tiene sus riesgos ya que, cual terribles bombarderos de carne y hueso, son capaces de cagar en pleno vuelo ignorando la buena voluntad del ser que se aproxima con un interés puramente científico. Protegido bajo un árbol, observo sus evoluciones y cuando distingo el obispillo blanco, se produce de nuevo el milagro del avistamiento e incorporo al delichon urbicam a mi lista de latinajos.

14 de mayo de 2012

Minga 4.0

El señor de Minga cumple cuarenta años. En la foto se le puede ver acompañado de amigos y familiares. Recapitulemos.

Primer plato
Salen de Mad unos señores  y pasan por Valladolid. Cinco minutos de nada que aprovechan para hacer sus necesidades y tomar un piscolabis. Salen de Va y tiran hacia el norte, tuercen a la izquierda, vuelven a torcer a la izquierda y ya tarde en la noche, tras un viaje en el que han pasado del calor sahariano al clima oceánico, llegan al conceyu de Onís. Casi sin dilación, se sientan a la mesa con el resto de los asistentes y empiezan a comer. Ensaladilla, merluza, natillas más algo de embutido salmantino para acompañar. Tras los postres, licores caseros. Se acaba tarde y se duerme poco. Pasemos al día del cumpleaños o, como quien dice, al ...

Segundo plato
El padre del ojomeneado es de fácil conversación y me ilustra sobre las prácticas bancarias en los años 90. El que quiera saber más, que lea sobre el origen de la doctrina Botín aquí o aquí e intente no estremecerse. En fin, mientras charlamos del asunto y los niños buscan los caches, vamos y volvemos entre Benia y Avín, para acabar comiendo opíparamente en un restaurante en la plaza. Salimos a reventar tras las fabaditas, los escalopines y las tartitas. Dedico la tarde al mus, venzo y echo una siesta a las 9 de la noche. Bajo, cenamos, la mesa rebosa de tortillas, embutidos, empanadas, sidra, costillas, pollo, tocino, chorizo y queso. Al poco tiempo estoy rebosando yo también. La tertulia post-cena se prolonga hasta las dos.  Duermo, poco otra vez, y llegamos al ...

Postre
Desayuno poco porque ya no puedo más, siempre se repite la misma historia. Hacemos la sesión de fotos y el sector 90000 dedica un rato a la cinematografía. Me voy con el castor y el pelucas a dar un paseo al campo y nos da tiempo a hacernos amigos de unas simpáticas garrapatas, aunque la historia no llega a cuajar. Comemos los restos de la cena pero no conseguimos terminarlos. Y llega el momento, empiezan las despedidas y salimos unos para un lado y otros para otro, pero todos con la comida saliéndosenos por las orejas. Y este recuerdo permanecerá para siempre en nuestra memoria. Y, de momento, en nuestras barrigas.

9 de mayo de 2012

Volando voy

Empiezo mi caminata matutina hacia el prestigioso centro etc... y llegando al cruce de Tenerife con Alvarado, al lado del huerto urbano, veo y oigo los vuelos y cantos de pájaros que maniobran a toda velocidad sobre los tejados. Los sospechosos son pocos: o son hirundo rustica (1), o apus apus o delichon urbicum. Distinguir unos de otros requeriría algo más de agudeza visual de la que yo tengo o que pararan quietos un rato (2) ya que estos pájaros son de tamaño similar o ligeramente más grandes que el passer domesticus (3), la unidad de referencia del observador urbano. En fin, que ir mirando al cielo en Mad no es recomendable ya que resultaría fácil ser atropellado o, más fácil aún, pisar un cagarro. Así que agacho la cabeza y continuo mi camino. Al cruzar el aparcamiento de la agencia de meteorología, tengo suerte y un hirundo rustica, fácilmente reconocible por su garganta roja y por sus largas rectrices externas, me sobrevuela a poca distancia y se produce el milagro del avistamiento.

Notas del autor

(1) En este enlace hacen la siguiente afirmación: SABÍAS QUE la longitud de la cola de los machos, ¿resulta un fuerte atractivo para las hembras? Un experimento que consistía en atrapar y poner extensiones a un macho, aumentó considerablemente el éxito a la hora de atraer a las hembras. Creo que hablan del hirundo rustica.
(2) La página inglesa de la wikipedia sobre el hirundo rustica lleva una nota de desambiguación para que el que vaya buscando la velocidad de una "unladen swallow" acuda a la entrada correspondiente al siguiente filme. Aquí va la escena en cuestión y aquí se puede encontrar la transcripción. El que quiera saber la velocidad, puede consultarlo aquí.
(3) Un passer domesticus igual a 14-15 cm. Por aumentar el número de referencias, un turdus merula mide entre 24 y 26 cm y una columba livia entre 30 y 36 cm.

30 de abril de 2012

Pajaritos por aquí

La semana pasada, al levantar la vista de la pantalla del ordenador, veo dos ejemplares de Corvus Monedula en las ramas del árbol de detrás de la ventana del labo. Estas aves son fácilmente identificables por tener el cogote gris, así que incorporo un nuevo latinajo a mi repertorio. El fin de semana familiar en las afueras no se da muy bien en lo que a avistamientos se refiere. Cabe destacar un ejemplar joven de Ciconia Ciconia y varios ejemplares acorralados de Gallus Gallus domesticus. Y van otros dos latinajos, que incorporo a mi, de momento, limitado catálogo. 

El lunes, día tonto entre un finde y dos días de festejo, quedo a comer con C en el kiosco de la Paloma. Se ha ido nublando por la mañana y aprovecho para salir del prestigioso centro de investigación donde trabajo en una pausa entre lluvias. Tras comer y despedirme, bajo de nuevo por la dehesa. La lluvia ha hecho desaparecer a los humanos y la pradera bulle con la actividad de las ardillas mientras varias aves se afanan buscando gusanos en el cesped. Dos picus viridis están en medio del camino pero salen volando al árbol más cercano en cuanto me ven. Un montón de columbas, livias unas, palumbus otras están en la pradera del principio del camino cuando veo algo raro en una pareja de ellas. Ojos negros, color gris uniforme sin bandas en las alas, manchas verdes en el cuello. Sí, creo que he identificado por vez primera dos ejemplares de columba oenas . No quepo en mí de gozo, la trilogía columberil se ha resuelto.

Continúo bajando y al llegar a la antigua carretera, que bordea la tapia del prestigioso etc..., me sorprendo al ver revolotear un montón de pajarillos de los que normalmente permanecen ocultos entre las ramas de los árboles. Tres tipos, tres de pájaros se manifiestan ante mí aunque mis escasos conocimientos sólo me permiten identificar a uno de ellos, un carduelis carduelis, que no se me escapa por su característica cara roja. Los otros dos tipos, ni flores, francamente, aunque uno de ellos destaca por la amplia gama cromática de su plumaje (chúpate ésa,estimado lector) Animado por lo fructífero de mi caminata, cuando salgo del curro repito el paseo en sentido inverso, pero ha salido el sol y los pajaritos se han ido, por aquí o por allí.

Mi familia y...

Cuando hace un par de meses hay una tormenta de cerebros inter fratres para decidir el regalo de cumpleaños de nuestra madre, salen todo tipo de ideas hasta que decidimos sorprenderla juntando a toda la familia cercana en una casa rurarl. C y yo hacemos de cebo y arrastramos a mis inocentes progenitores a la simpática localidad serrana de la Serna del Monte. Allí nos arrejuntamos 20 de 22 posibles, lamentando las ausencias de la cuñada corporate-slave y el atascado primo. Y a comer y a jugar con los niños y a salir a pasear cuando el tiempo lo permite. Acaba el fin de semana, nos despedimos y hay incluso quien habla de volver a repetir la experiencia, ¡qué locura!

17 de abril de 2012

Pájaros en la cabeza

Cuando me mudé a Santo Tetuán, empecé a bajar al curro en el F, pero este autobús sólo funciona durante el curso académico. Llegó el verano, así que tras estudiar mis opciones (entre las que no estaba la actual, ir a pata), cruzaba a la otra acera de Bravo Murillo, esperaba al 64 y me apeaba en Francos Rodríguez con Antonio Machado y desde allí bajaba andando por la Dehesa de la Villa hasta el prestigioso centro de investigación donde trabajo.

Caminar por la Dehesa a primera hora de la mañana en verano es un gustazo. Aparte del ocasional ruido de las fragonetas de los jardineros, se está fresquito y se ve mucho animal. No hay elefantes, claro, y los mamíferos sólo están representados por algún gato asilvestrado y las ardillas que  trajeron cuando cerraron la carretera de la dehesa al tráfico. Pero pájaros hay a montones. No es que me haya convertido en un ornitólogo experto pero me divierto y entretengo cuando aprendo a reconocer una especie nueva. Cierto es que cuanto más grande, mejor se ve el pájaro (je,je) pero en fin. Los sospechosos más habituales no dejan de ser el passer domesticus, la columba palumbus (aunque podría liarme con la columba oenas o la livia, tendré que mirarles el obispillo), la pica pica y la laboriosa y escandalosa myiopsitta monachus, que se ha adaptado perfectamente a nuestros parques y jardines ( y a la que se ha declarado especie invasora en vez de cortar las manos a los capullos que, primero las compran y, cuando se cansan, las sueltan )

También se veía mucho bicho negro, más grande que el passer domesticus pero menos que la columba, pero esto ya sabía yo que era un turdus merula. Lo que no sabía yo es que la turda eran esos bichos marrones que solían estar al lado de los negros, ya que la especie exhibe un marcado dimorfismo sesuarl. Esto me hizo buscar información en la gües y encontré este tesoro, obra de un maestro de primaria de Zaragoza, que me permitió identificar un pequeño pajarito blanquinegro que se veía de vez en cuando correteando por aceras y céspedes, la motacilla alba,  y a uno más grande y llamativo, pero más tímido, que respondía al nombre de picus viridis, y al que se podía ver de cuando en cuando en sitios de poco tránsito pero que cantar, cantaba

Y así estoy, con la cabeza llena de pájaros.

5 de abril de 2012

L

 L es una hámster roborovski que llegó a casa de C hará dos años y medio. Por la noche a veces la asaltan extraños frenesís y se pone a dar vueltas en la rueda hasta que despierta a sus compañeros de piso. De día, descansa, salvo que haya operación limpieza.

16 de marzo de 2012

Séptimo aniversario

A este paso, me voy a salir con el diseño gráfico. No sabía cuál era el color más adecuado para el bizcocho, y temo haber elegido un color mierda en vez del color bizcocho propiamente dicho. Pero en fin, con un día de retraso, que ayer me lié a hablar con el Jtron cuando estaba a punto de escribir la reseña de la efeméride, este blog cumple siete años.

14 de marzo de 2012

Excursión en La Granja

Antecedentes

Siglo XVIII, el primer rey Borbón, venido de la Francia, decide hacerse un par de palacios (total, no pagaba él) uno en Mad y otro en la Granja, provincia de Segovia, para pasar el veranito y pegar unos tiros. De paso encarga unos jardines y fuentes estilo Versalles. En el siglo XXI, mayoritariamente hay domingueros. Después de la sobredosis de realidad de la semana anterior, caemos en la trampa del lujo y del desayuno buffet. El lujo es tentador.

En busca del Chorro

Había estado un par de veces en el Chorro de la Granja, pero esta vez me lío y acabamos dando una vuelta por una pista rodeada aquí y allá por cotos privados de caza. Jamás he entendido ésto. Si están privados de caza, ¿para qué los vallan? En fin, durante el camino vemos a un grupo de seres humanos poniendo en fila sobre un prado los cuerpos de varias aves. Estos cazadores son unos seres, ahora van a estar comiendo ave por lo menos un mes.  Obvio decir que no llegamos al Chorro, pero para la próxima vez ya sé que se empieza en la urbanización Caserío de Urgel.

De esquina a esquina y el moño de la tía Andrea

Los caminos en esta zona del planeta no están muy señalizados y el mapa que llevamos hace lo que puede. Al esquinazo de la tapia del palacio se llega bien. El camino sale marcado hasta la fuente Carneros. Hasta ahí todo bien. A continuación se te ofrecen dos alternativas: un camino que sube por el pinar en dirección a Peñalara, marcado con puntos azules y otro que va en llano hacia Dos Cabañas. Como lo de Dos Cabañas no sale en mi mapa y, según C, yo siempre elijo el camino que sube, seguimos los puntos azules hasta que al final tenemos que volver un poco sobre nuestros pasos para recuperar el PR15, que está marcado de aquella manera, y llegar, con algo de nieve, al cerro del moño de la tía Andrea, donde, aparte de las vistas himaláyicas de la cara noroeste de Peñalara, encontramos una silla tallada en las rocas donde según la inscripción, estuvo sentado el marido de Isabel II, tatarabuelo putativo del JC. La vuelta la hacemos más o menos bien, siguiendo el arroyo de la Chorranca hasta que llegamos a la esquina sur de la tapia. Volvemos al lujo y a cenar. La cena bien, gracias.

El cojón de Pacheco

Jamás habríamos encontrado el cojón de Pacheco si no fuera por un señor que nos encontramos de casualidad mientras damos vueltas buscando el camino que sube al susodicho cojón. A la falta de señalización propia de la zona, se une un claro gigante del bosque del que salen dos pistas hacia arriba, hay que coger primero a la derecha y luego a la izquierda. ¿O es al revés? En fin, que el señor se apiada de nosotros, nos deja en la pista buena y, maravillosamente, cogemos el desvío bueno después de recolocar los hitos que algún desalmado o alguna fuerza de la naturaleza habían tirado por tierra. A los pocos metros, aparece el cojón. Tan cerca y tan lejos, a la vez. La mini-excursión cojonera termina en un spa, donde disfrutamos a solas de las aguas, ventajas de cogerse el lunes libre.

Vuelta

Ya solo queda emprender el regreso a Mad, a sus aires puros y a la bondad de sus gentes y a tomar los desayunos nuestros de cada día, sin buffet, sin picatostes, sin ponche segoviano, pero con aceite de primera cosecha de la cooperativa Virgen de la Consolación.






9 de marzo de 2012

El mercado inmobiliario

C conoció a S después de verle con cierta frecuencia en su camino a CU. S dormía en un coche. Había estado trabajando en España desde el 2002. En 2009 pararon las obras en una urbanización en construcción en Guadalajara y se paró el trabajo también. Después de dar vueltas por la geografía española vio que la cosa no iba bien en ningún lado y acabó en Mad. Hace poco nos pidió un favor para su sobrino: tenía que encontrar piso rápidamente y generalmente no te alquilan un piso sin cumplir una serie de requisitos. De paso, S podía salir del coche y pasar a dormir bajo techo. Movilizamos a nuestros contactos para ver que íbamos encontrando y al final salió un piso en pleno centro. Lo de piso quizá sea mucho decir, porque es enano, enano y parece ser que en tiempos era una habitación de una casa de huéspedes que se troceó en minipisos. Pero era barato y a ellos les iba bien. Así que hicimos nuestra buena acción del día. Tendríamos que hacer muchas más visto lo visto, pero vayamos paso a paso.

19 de febrero de 2012

Reunión en Los Ángeles

En la foto, el señor Pelucas intenta explicar al señor alto, bajo la atenta mirada del señor Castor, cómo funciona Bit Torrent, dado que el cierre de Megaupload ha tenido ciertos efectos en la sociedad española. El señor alto no se cree nada de lo que le dicen, mientras el resto de señores asistimos divertidos al despliegue dialéctico del señor Pelucas. Previamente, la señora P nos ha estado explicando el terrible panorama de la leche UHT, y es que haberse dedicado unos años a la Agrosfera es lo que tiene, se aprende mucho. En fin, que a las diez y algo de las noche yo abandono Los Ángeles, pero otros permanecen. Hasta el momento, ignoro en qué estado y condiciones terminan.

13 de febrero de 2012

Diciembre 2002

PGA se ha roto el brazo partiendo de posición estática, es decir, se cayó de culo mientras estaba parao con los patines puestos. Eso le ha dado tiempo a dedicarse al noble oficio de la edición videográfica. Hace diez años, ocurrían estas cosas en las montañas suizas:

2 de febrero de 2012

Menos uno

Puedo prometer y prometo que jamás en mi vida había pensado en que llegaría a estos extremos y me vería en estas circunstancias. Es decir, no es que pensara que no llegaría, sino que no pensaba, estaba fuera de mi perspectiva vital que, por cierto, terminó en el año 2000, todo lo que ha venido después ha sido inimaginado y no previsto en forma alguna. No sé si me explico, y en cualquier caso, tampoco pasa nada si no lo hago, salvo que, según las estadísticas a día de hoy, mañana habré consumido algo más del cincuenta por ciento de la estimación de vida de un varón españó. Dejo las evaluaciones para otro día y me entrego en cuerpo y alma al diseño gráfico, ¡ale hop!

30 de enero de 2012

El cerro de las balas

Foto original en labroma.org
Cuando el sol está a punto de ponerse y parece que vamos a llegar a tiempo de verlo desaparecer, una señora nos entra por la derecha y nos pregunta que si nos gusta la Dehesa de la Villa. Sí, nos gusta, a pesar del pegote nuclear de ahí abajo y de la antena que hay justo en lo alto del cerro. Así que la señora nos cuenta que está muy disgustada porque los cachondos de parques y jardines han podado los pinos jóvenes que hay alrededor y los han dejado en plan chupa-chups, y que tras varios años de clamar en el desierto ante la abulia municipal, empieza a estar harta pero ella es así y no puede evitarlo. Llevamos un rato de charleta y el sol ya se ha puesto. Hace frío, porque nevar no nevará aquí, pero se te congela hasta el píloro. Cuando nos despedimos de la señora, nos acercamos un rato al cerro, para echar un vistazo al paisaje, nuclear, y nos damos la vuelta entre los pinos recortados. El próximo día iremos un rato antes, para poder ver la puesta del sol y charlar con los vecinos con tiempo.

20 de enero de 2012

400

Quién me iba a decir a mí hace casi siete años que acabaría escribiendo cuatrocientas entradas en este simpático blog. Cuatrocientas entradas que se escriben casi sin pensar en lo que se escribe ni en cómo se escribe e intentando que el lado oscuro no salga a la luz, ya que uno no deja de ser exhibicionista y pudoroso a la vez y pretende que se sepa, pero que no se sepa todo. En fin, podríamos dejarlo aquí, pero ya que hemos llegado al 400, después de pasar por el 300, el 200 y el 100, por qué no llegar al 500. Si tuviera la facilidad de escritura de los redactores de las cubiertas de los libros, autodefiniría mi obra como un fresco espontáneo de la sociedad de nuestro tiempo, pero como me da vergüenza, no diré nada. Continuemos.

13 de enero de 2012

Distopía

Durante nuestra estancia en Tenerife, la camarera del restaurante El Sombrerito, nos comentó que había estado una vez en Mad y que le había angustiado la cantidad de gente que vio, las prisas que llevaban y, sobre todo, había encontrado el aire irrespirable. Siento estos días, después de un catarro clásico de mocos y toses, un picor de garganta terrorífico. Lleva mucho tiempo sin llover y una nube marrón cubre la ciudad. El problema no es nuevo y para según que gente, como la flamante alcaldesa de la ciudad, ni siquiera es un problema. La página donde salen los datos de las estaciones de medición se llama, irónicamente, de calidad del aire y funciona de aquella manera, no vaya a ser que nos de por mirar y nos espantemos de la mierda que nos estamos tragando. También se puede comparar con otros sitios, pero curiosamente los datos de Mad no están actualizados ahora mismo. En fin, mientras me decido entre la escafandra de buzo, el traje de astrounata o instalarme unos filtros en boca y nariz, me encerraré en mi madriguera confiando en que allí no me alcancen las partículas microscópicas.

7 de enero de 2012

Tenerife

Salimos de nuevo de Mad un día 1 a las siete de la mañana y unas horas después estamos en medio del océano. Desde las alturas se divisan otras islas acá y allá y, allá en lo alto, vemos lavas y diques fonolíticos y, dominándolo todo, un volcán. Qué bonito. Armados con nuestra guía R, subimos al Guajara, atravesamos los barrancos del valle de la Orotova y paseamos por las crestas sobre Masca. La belleza del paisaje sólo se ve empañada por los cientos de kleenex que jalonan los bien mantenidos senderos excursionistas tinerfeños. Dado que la práctica totalidad de gente con la que nos cruzamos son teutones, deducimos que las teutonas son un poco cerdas, ya que presuponemos que los teutones no se secan la minga con un kleenex cuando mean en el monte. Así que, teutona que lees este blog, no tires los kleenex cuando vayas de excursión a Canarias, mételo en la bolsita de la basura, por favor. Nuestra base de operaciones está en el pintoresco pueblo de Vilaflor, a bastante altura. Es un pueblo tranquilo, que se despereza a la hora de la comida cuando los turistas acuden a visitarlo. Por la noche, es aún más tranquilo y cuesta encontrar un sitio abierto. Aunque subsistimos gracias al restaurante el Sombrerito, que nos adoptan y alimentan a un módico precio. Pero al final, como siempre, llega el momento de irse y de volver a respirar el aire puro, purísimo, de nuestra bella ciudad.