30 de septiembre de 2008
We're from Barcelona
29 de septiembre de 2008
Tour d'Aï
Así que el grumete M y yo abandonamos la grisaille ginebrina y nos vamos a Leysin. Allí están L y D, los superveteranos que lo mismo escalan que esquían o que suben cuatro miles a un ritmo que ya lo quisiera yo. Llegamos a pie de vía y en una horita, una vez comprobado que la perspectiva engaña, estamos arriba tras superar un muro vertical algo desplomado que pone a prueba nuestros brazos y antebrazos. Bajada, cervezas, y vuelta a la niebla tras dejar el sol de las alturas. Pausa relajante en Lavey y acabamos en Gva a las tantas, de noche y sin sol.
Fotos
23 de septiembre de 2008
Jallouvre encore
Fotos y más fotos
19 de septiembre de 2008
Problemillas
10 de septiembre de 2008
Pas pour le moment
'Big Bang' experiment under way BBC News
God particle discovery 'likely' BBC News
La máquina del 'Big Bang' empieza a funcionar El Mundo
Arranca la búsqueda de la 'partícula Dios' El País
CERN scientists switch on the Big Bang machine Times Online
Concluye con éxito la primera vuelta completa de las partículas en el gran acelerador de hadrones RTVE
Into the wild blue yonder: The Large Hadron Collider starts up, more or less The Economist
El fin del mundo
7 de septiembre de 2008
Vientos violentos
2 de septiembre de 2008
Empieza la temporada
Acaba el primer tiempo y ganamos de dos. En el segundo tiempo, extrañamente, el rival va peor que nosotros, y ya es decir. A nuestro base, K, un chino-americano que es el único jugador menor de 30 años sobre la pista, le da un calambre en el gemelo. Pero con eso y con todo conseguimos sobreponernos a la defensa individual a la desesperada de MSC y acabamos ganando de 14 a pesar de los dolores. C se trae a su hijo que se pone a llevar las estadísticas y descubro aterrorizado que soy el jugador con más anotaciones, muchas de ellas en categorías negativas.
Para la posteridad: T1: 1/2. T2: 5/14. T3: 0/1. R: 3. A: 2. BP: 4. FP: 4. Y con esto ya no digo más.
T se casó
El cura pronuncia un sermón excelente entre referencias al humor de mil demonios de San Pedro, la necesidad de dar amor sin que te lo pidan (?) y la complementariedad del hombre y la mujer a la hora de contraer matrimonio. Todo esto a dos pasos de Chueca, barrio de todos conocido por la búsqueda de nuevas formas de complementariedad. Pero el tono alegre del sermón nos eleva el espíritu y la gran actuación del primer espada, al declararle con firmeza a su futura esposa que no la abandonará bajo ninguna circunstancia, nos regocija y congratula. La ceremonia me permite a su vez reencontrarme con D el Coletilla, al que hacía siglos que no veía y que ya me tiene fichado en el caralibro.
Abandonamos la iglesia en dirección al Casino de Madrid, marco lujoso e incomparable donde se celebrará el banquete. Comenzamos al pie de la escalera comiéndonos los entrantes entre los que solo se echan en falta las tradicionales croquetas, que se ven sustituidas por combinaciones castizo-orientales, y en los que se ve la influencia de Ferrán Adriá, mentor del cocinero del casino. También se ve la influencia del susodicho personaje en que no salimos reventados de la cena, al menos los varones, ya que las señoras de todos es sabido que comen menos. En la mesa están los dos Q, el alto (y señora) y el bajo, el señor castor, D el coletilla y señora y las tres primas casaderas del T, a las que honramos y respetamos como la ocasión se merece.
Acabado el banquete, nos vamos a la pista de baile con barra libre incorporada que está en el subsuelo. La pinchadiscos se da cuenta de la edad media de los asistentes y nos somete a una sesión brutal de Mecano, Alaska, las cien gaviotas y los blues brothers. Para acabar, una de Europe y Bon Jovi que tumba en la lona a los que aún quedaban en pie. Sidecar for ever.
En fin, los recién casados se van a dar la vuelta al mundo y los demás nos cogemos un taxi para volver a casa. Que sean felices y coman perdices. Y ustedes que lo vean.
S
Dada la ausencia de personas de sexo femenino en mi familia a partir de mi generación, y a menos que su madre lo impida, la niña asistirá a batallas campales y combates de artes marciales utilizando la más moderna tecnología bélica de plástico. Se teme, pues, que salga algo embrutecida salvo que sus familiares seamos capaces de encontrar en nuestro interior el lado femenino y cambiemos la violencia por el diálogo y el shopping.
Hasta ese día, vamos a ver.