Ya he comentado por aquí que el primer día que bajé andando por la Dehesa de la Villa al trabajo, encontré unas marcas de pintura blanca y roja y, al llegar a la rotonda a la entrada de la avenida Complutense había un panel explicando que aquello era el ramal de la Dehesa de la Villa del GR124 o "Senda Real" y que lo usaban nuestros bien amados monarcas para ir a su palacete del Pardo a pegar unos tiros. Yo nunca había seguido bajando hasta ayer.
A las 18h30 de la tarde, con un calor infernal, un Edunardo en modo Rodríguez decide salir de casa e irse a dar una vuelta. Llega a la susodicha Dehesa y, prueba del trastorno que sufre el individuo, nada más empezar a bajar en dirección al paseo del canalillo, ve una botella de plástico tirada entre los pinos y la recoge. Recoge también, ante las miradas extrañadas de sus congéneres, una lata, unos vidrios, una bolsa y unas correas de las que se usan para enderezar los árboles. Llega al Cerro de los Locos mientras continúa con su labor basureril y baja a la fuente de la Tomasa. Ahí, cerca del Pino Rey, se entontece un rato con los vuelos rasantes de las hirundo rustica y los delichon urbica. Llegan unas Myiopsitta monachus y los delichones y las hirundos desaparecen, así que continúa su camino hacia el bosquete de cedros y allí se produce de nuevo el milagro del avistamiento: un bicho poco más grande que un turdus merula, con el pecho y vientre claros moteados de manchitas oscuras. Se acerca a él varias veces y otras tantas veces el bicho cambia de rama, quedándose quieto a ver si le deja el pesao ése. Identificado queda como un turdus viscivorus. En fin, que sin nada mejor que hacer, decide seguir el GR. Cruza al otro lado de Sinesio Delgado. El camino continúa por la acera, deja atrás el instituto de RTVE y se adentra por un pinar ralo en dirección a la tapia del club Puerta de Hierro y la va bordeando. En un momento, antes de llegar a un nudo gigante de carreteras, se planta en una bifurcación: a la derecha, se va hacia la sierra. A la izquierda, se vuelve a Mad. Con el cielo encapotado y siendo ya las 20h30, decide volver de paseo a la ciudad, total, según el panel, sólo son 5 km hasta Príncipe Pío. El camino va siempre por debajo o al lado de autopistas, bordeando por debajo la ciudad universitaria. No se cruza con casi nadie, un ciclista que le adelanta y dos mendigos que van en sentido contrario. Y así, llega al puente de los Franceses y ya desde ahí tira hasta Norte. Refulgen los relámpagos sobre el Palacio Real pero consigue entrar al metro justo antes de que descargue la tormenta veraniega.
27 de julio de 2012
17 de julio de 2012
16 de julio de 2012
El abedular de Canencia
Tras la tempestad llega la calma y, huyendo de la canícula nos vamos al puerto de Canencia a ver el abedular. Y vemos abedules, que en España sólo se dan en zonas de montaña y son también un resto de tiempos pasados, entre los pinos de las faldas de La Perdiguera aparte de algún tejo solitario y varios bos taurus negros zainos que nos hacen pararnos un rato para dejarlos pasar sin que llegue la sangre al río. Hace un día estupendo para andar, fresco y casi siempre a la sombra de los árboles. Mi madre sale disparada y la pescamos poco antes de llegar al refugio del Hornillo. Desde ahí un camino lleva al pie de la chorrera de Mojonavalle y luego baja siguiendo el arroyo del Sestil del Maíllo hasta llegar de vuelta a la carretera, un kilómetro por debajo del puerto. A partir de ahí remontamos entre los pinos hasta llegar de nuevo al aparcamiento y vuelta a Mad, donde mi ex-v nos obsequia con cervezas y embutidos de calidad para compensar el esfuerzo abedular. Y bien compensado queda.
14 de julio de 2012
Viernes 13
Solo en casa y con la perspectiva de pasarme la tarde noche matando bichos al Overkill, la redención llega en forma de tweet. La secuencia está clara: 20h00 en Génova, 21h00 en Ferraz, 22h00 en Sol y 23h00 en el Congreso. Así que salgo a la calle, cojo el 3 y me bajo en Alonso Martinez. Llego algo tarde para lo de Génova pero me da tiempo a pillar la cola del movimiento humano en Sagasta, en dirección a Ferraz. El helicóptero nos sobrevuela y las furgonas nos siguen.
Sagasta, Carranza, Alberto Aguilera y Marqués de Urquijo. La gente avanza por la calle mientras algunos de los automovilistas atascados hacen sonar sus bocinas en señal de apoyo. Princesa también está cortada al tráfico. Al llegar a la esquina con Ferraz, la UIP bloquea el acceso a la calle y rodea la cabeza de la manifestación. Situado a pocos metros de la línea de maderos, veo como se mantienen impasibles ante las peticiones de paso del respetable y ante los insultos de algún energúmeno que huele a la legua a facha revienta manifestaciones. Unos metros más allá, una señora mayor habla con los antidisturbios. En un momento dado, se monta follón donde la señora (al día siguiente leo que la han detenido y liberado) y llega la primera carga. Yo ya he reculado un poco ya que mi deficiente formación militar y mi patética forma física harían de mí un blanco fácil para los señores de las porras. En fin, que nos echan de Ferraz y la marea humana coge por Princesa. Cae la noche en Mad.
Al empezar a subir por la Gran Vía, se ve a toda la gente que viene por Princesa. Es una de las mejores sensaciones de una manifestación, la de ir por la calle sin tener que soportar a los coches. Continuamos hasta Cibeles sin ir a Sol y bajamos por el lateral del Paseo del Prado hasta Neptuno. Allí, los UIP han vallado el acceso a la Carrera de San Jerónimo y hay un fuerte dispositivo. Primeros mosqueos, primeras carreras y se oyen los primeros disparos de escopetas de pelotas de goma. Pa qué, digo yo. Tampoco se nota que la gente tenga ganas de bronca y la respuesta policial me parece un poco desproporcionada. La motivación de los UIP también me parece desproporcionada. Supongo que lo de las pagas extras a esta gente les afecta menos que a los demás y que además esto de las manifas les debe venir de perlas en forma de horas extras. En fin, que llegan más furgonas, más carreras preventivas y la plaza se vacía en dirección a Atocha dejando tras de sí un reguero de coches atascados.
Son casi las once y media de la noche y le he prometido a C que a las doce estoy en casa antes de que se me convierta el chocho en sandía. A la entrada de la calle Moratín les pregunto a unos maderos de los normales si se puede ir a Sol tranquilamente. No me lo recomiendan pero decido ignorar sus recomendaciones e ir allí igualmente. Subo por Santa María, donde me encuentro a dos señoras mayores buscando comida en los cubos de basura y les doy algo de dinero ya que en este país maravilloso que se harta de ganar al fútbol cada vez hay más gente que tiene que recurrir a rebuscar en las sobras de los demás para llevarse algo a la boca. En fin, el barrio de Huertas está tranquilo pero al acercarme a las calles que desembocan al Congreso, vuelven a aparecer los UIPs y las vallas. En Ventura de la Vega hay un conato de carrera mientras la gente se pregunta dónde está la manifa y los turistas comen y beben en las terrazas ajenos a lo que pasa. Salgo a Sevilla por la calle del Príncipe. Las vallas están unos metros más abajo, en Cedaceros. Sol también está tranquilo, cojo el metro y llego a casa antes de las doce para tranquilidad de C. La manifestación ha sido contenida por los UIP, que tienen ventaja en logística, medios, armamento y mala hostia. Los manifestantes son más, y gran parte de las cosas que piden son razonables pero la respuesta del establishment está clara, y es que nos jodamos. Seguiremos informando.
Al empezar a subir por la Gran Vía, se ve a toda la gente que viene por Princesa. Es una de las mejores sensaciones de una manifestación, la de ir por la calle sin tener que soportar a los coches. Continuamos hasta Cibeles sin ir a Sol y bajamos por el lateral del Paseo del Prado hasta Neptuno. Allí, los UIP han vallado el acceso a la Carrera de San Jerónimo y hay un fuerte dispositivo. Primeros mosqueos, primeras carreras y se oyen los primeros disparos de escopetas de pelotas de goma. Pa qué, digo yo. Tampoco se nota que la gente tenga ganas de bronca y la respuesta policial me parece un poco desproporcionada. La motivación de los UIP también me parece desproporcionada. Supongo que lo de las pagas extras a esta gente les afecta menos que a los demás y que además esto de las manifas les debe venir de perlas en forma de horas extras. En fin, que llegan más furgonas, más carreras preventivas y la plaza se vacía en dirección a Atocha dejando tras de sí un reguero de coches atascados.
Son casi las once y media de la noche y le he prometido a C que a las doce estoy en casa antes de que se me convierta el chocho en sandía. A la entrada de la calle Moratín les pregunto a unos maderos de los normales si se puede ir a Sol tranquilamente. No me lo recomiendan pero decido ignorar sus recomendaciones e ir allí igualmente. Subo por Santa María, donde me encuentro a dos señoras mayores buscando comida en los cubos de basura y les doy algo de dinero ya que en este país maravilloso que se harta de ganar al fútbol cada vez hay más gente que tiene que recurrir a rebuscar en las sobras de los demás para llevarse algo a la boca. En fin, el barrio de Huertas está tranquilo pero al acercarme a las calles que desembocan al Congreso, vuelven a aparecer los UIPs y las vallas. En Ventura de la Vega hay un conato de carrera mientras la gente se pregunta dónde está la manifa y los turistas comen y beben en las terrazas ajenos a lo que pasa. Salgo a Sevilla por la calle del Príncipe. Las vallas están unos metros más abajo, en Cedaceros. Sol también está tranquilo, cojo el metro y llego a casa antes de las doce para tranquilidad de C. La manifestación ha sido contenida por los UIP, que tienen ventaja en logística, medios, armamento y mala hostia. Los manifestantes son más, y gran parte de las cosas que piden son razonables pero la respuesta del establishment está clara, y es que nos jodamos. Seguiremos informando.
12 de julio de 2012
La paga de navidad
Si hace un par de años ocurrió esto, el sucesor en el cargo del ínclito ZP, el no menos ínclito MR, ha tenido a bien anular la paga extra de navidad a los empleados de la función pública. Cuando empecé a trabajar en el prestigioso centro etc... en el que trabajo me dije que qué bonita la susodicha función pública, que al menos lo que se perdía en dinero se ganaba en tranquilidad. Una polla. Y encima cada vez se pierde más dinero. Algunos podrán decir que hay gente que está peor, que algunos no cobran, el paro, esto y lo otro, pero, en fin, la desgracia ajena no debería ser motivo de alegría propia. Pero continuemos nuestro peregrinar por este valle de lágrimas mientras esperamos el siguiente golpe de los dioses. El aclunto está saro, es mi opinión y la comparto.
6 de julio de 2012
El principio del verano
Después de la eurocopa y la prima de riesgo, llegó el bosón de higgs mientras el antiguo ñapas cernícola que soy se encerraba en una nave aromatizada con vapores de pegamento carbonizado para poner a punto un armario de control con sus controladas máquinas. Tanto trabajar y tanto pegamento acaba al final excitando los ánimos y creando una atmósfera explosiva. Así que acaba explotando e inicio mi peregrinar de centro de trabajo a centro de trabajo. Llego, descargo, como con IP y a la salida decido darle una sorpresa a C. De camino al punto de la emboscada veo un serinus serinus y un parus ater aparte de los sospechosos habituales. En la verja del jardín botánico de la UCM hay más serinus serinus y veo otro pájaro, pequeño, de cabeza y dorso negros con plumas blancas en la cola que no acierto a identificar. Una vez interceptada C, por el camino nos topamos con un carduelis carduelis y observo por primera vez una streptopelia decaopto en el parque del medio de la calle Almansa. Hay vida, hay esperanza.
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