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23 de diciembre de 2013

Críticas

En los últimos días he recibido varios comentarios sobre la deriva ornitológica del blog. Que si ha habido temporadas más entretenidas, que si qué rollo tanto pájaro. Que cómo te ha dado por ahí... En fin, la vida es muy larga y da para desarrollar varias aficiones durante el periplo vital y se pasa por diferentes fases y etcétera etcétera.

El caso es que al final uno escribe de lo que le da la gana, al menos mientras no se tenga que ganar la vida escribiendo lo que le pidan. Uno tiene que satisfacerse a sí mismo antes de pensar en satisfacer a los demás. Y cuando tocan pájaros, tocan pájaros.

30 de noviembre de 2013

Río congelado

Si se aleja uno cien kilómetros de Mad puede llegar a pueblos de menos de cien habitantes. Ignoro cómo y de qué viven los indígenas, aunque puedo imaginarme, por experiencias pasadas, lo que es vivir en un pueblo pequeño. El caso es que justo al lado del pueblo pasa el río Jarama, casi recién nacido, y que está rodeado de bosques de melojos por los que se puede ir tranquilamente de paseo, aunque haga frío, esté nublado y el río se haya congelado. Dado que ya tenemos una edad, dejamos el bocadillo para otro día y terminamos comiendo en un restaurante, no vaya a ser que el balance calórico nos salga negativo y acabemos adelgazando.

19 de noviembre de 2013

Pajarines gijonenses

Una cosa es ir al cine y otra cosa bien distinta es no fotografiar a un ave que tiene el detalle de quedarse quieta a poca distancia de uno. Estando al lado del mar, además, se ven especies que no suelen verse a este lado del Manzanares, como este arenaria interpres en plumaje no nupcial.


Las motacilla alba son muy monas y muy desconfiadas, y su forma de moverse, como si anduvieran muy deprisa, es muy característica. En fin, que no todos los días se le ponen a uno dos a tiro. Lástima de pepino, que estaba descansando en Mad, pero el pepinillo, aunque menos potente, también da juego.

Y por último las jefas de la ciudad, las larus michahellis. En la foto tenemos a un simpático ejemplar joven que, a diferencia de los adultos, no tiene las patas amarillas que dan el nombre común a la especie. Según el ayuntamiento, son una plaga porque se cagan en los tejados. Yo cada vez tengo más claro quiénes somosn la verdadera plaga, así que deseo a estas gaviotas muchos años más de felices deyecciones.

Adiós, montón de basura




Montón de basura - otro Lunes


18 de noviembre de 2013

Gijón

Llevábamos un tiempo sin ir de festivales así que engañamos a P y L para que abandonaran a sus hijos temporalmente y se vinieran a Gijón. La verdad es que no costó mucho convencerlos. A P le gusta mucho el cine así que no desperdició ocasión de arrimarse a Vicente Aranda, que está muy mayor pero que estaba en nuestro mismo hotel y nos lo encontrábamos por acá y por allá.

El otro que estaba por acá y por allá era el ínclito Jorge Sanz. También se alojaba en nuestro hotel pero aparte de todo eso nos lo encontramos por toda la ciudad. Lamentablemente, en la única ocasión en que se sentó a nuestro lado en el vestíbulo del hotel tuvimos un diálogo de besugos no sabemos si por falta de lucidez suya o por nuestra poca inteligencia.

La principal ventaja de Gijón sobre San Sebastián es que el hotel en el que se aloja todo el mundo es mucho más asequible. Y aunque es cierto que no te encuentras a grandes actores de Hollywood, puedes compartir desayuno con Carmelo Gómez y subir en el ascensor con Aida Folch, aparte de los inevitables encuentros con Jorge Sanz. También debía de andar por allí Victoria Abril, pero sólo la vimos de refilón el primer día gracias a la peluca naranja que se puso para la ceremonia de inauguración.


En el aspecto cinematográfico, vemos Los Don Jons de un tal Jiri Menzel, al que P ya conocía, sobre un director de ópera follingo que está montando un Don Giovanni con un veterano cantante también follingo. Simpática. La siguiente película es una japonesa llamada Soshite chichi ni naru sobre el apasionante mundo de la paternidad. A mí se me hizo un poco larga pero a C le gustó, por ejemplo. El momento truño llegó a las 0h45 de la madrugada del sábado. P y yo fuimos abandonados en lo que se llamaba la noche innombrable. El director del festival había seleccionado un corto y una peli con los que pretendía reunir arte y diversión. El arte no sé por donde andaba y la diversión, francamente, debía ser para un público exquisito del que no formamos parte. Si a alguien le interesa, aquí tiene la escena en la que a Matthew McConaughey le chupan el muslo de pollo.

En fin, a pesar del frío y de la lluvia y de la ingesta de cantidades desmesuradas de comida, nos vamos contentos de Gijón.

Montón de basura - Viernes


14 de noviembre de 2013

13 de noviembre de 2013

5 de noviembre de 2013

Safari en Monfragüe

Cuando C me propone ir a Monfragüe durante el puente de todos los muertos, me sorprendo por un instante. ¿Se sabrá la canción aquella de "alimento con mi carne en Monfragüe aegypius monachus"? En fin, a nadie le amarga un dulce así que acabamos en el minúsculo pueblo de V de SC en una simpática casa rural. El nombre de la habitación es ciconia ciconia. Empezamos bien.

Entre el atasco a la salida de Mad y parar a comer y patatín y patatán el primer día empezamos a caminar un poco tarde y llegamos al cerro Gimio cuando el sol termina de ponerse, lo que deja unas hermosas vistas y nos obliga a ponernos las frontales para volver al pueblo a cenar y prepararnos para el día siguiente. He pedido un permiso para hacer el camino morado que se supone que es zona de reserva con aforo limitado. ¿Qué nos encontraremos?

Lo primero que nos encontramos a la salida del pueblo es un phoenicurus ochruros , luego hay unos cuantos passer domesticus y después está este parus major. Por la tranquilidad con la que posa, cualquiera diría que está contratado por la junta de Extrema y Dura para satisfacer las ansias fotográficas del safarista aficionado.  Un poco más abajo, vemos varios erithacus rubecola, pero la sorpresa está al llegar al embalse.

El embalse, que según Iberdrola es una maravilla tanto para el río como para la fauna, está lleno de unos bichos grandes y escandalosos. Parecen ser phalacrocorax carbo. Tras pasar un rato observando sus evoluciones damos un rodeo para cruzar a la otra orilla ya que el puente por el que teníamos que pasar está sumergido provisionalmente.

Tras rodear el embalse comenzamos a subir por una ladera entre encinas, alcornoques, jaras y madroños hasta llegar a un collado. Paramos un instante a contemplar el paisaje y las dehesas que quedan a nuestros pies cuando empiezan a pasar gyps fulvus por encima de nuestras cabezas.


Tras ver pasar mucho gyps fulvus de repente aparece un algo que sin ser igual no es lo mismo. Y es un aegypius. En fin, uno se puede ir a la cama tranquilo pensando en todos los buitres que le han pasado por encima. Hacerse el muerto a ver si bajan queda para otro día.


No todo van a ser aves. Volviendo por el camino nos encontramos con el simpático espectáculo de este escarabajo pelotero haciendo su pelota de caca de la que comerá él y su descendencia.




De una especie pequeña y coprófaga pasamos a un animal mucho más resultón, el cervus elaphus , mientras se busca las habichuelas entre la maleza. En fin, el día ha sido pródigo en momentos safáricos, así que volvemos a V de SC a pasar una noche fresquita y a prepararnos para el desayuno de la mañana siguiente.

El domingo vamos hasta el mirador de la Tajadilla. El camino va por la ladera del embalse y pasa por un par de fuentes escondidas entre alisos hasta que llega al mirador en cuestión. Enfrente tenemos una pared rocosa de la que aterrizan y despegan los gyps fulvus. Comemos y volvemos al pueblo. Cuando estamos en una de las fuentes nos sobrevuela este señor. De nuevo, no nos hacemos el muerto y pasa de largo.

En fin, hasta aquí el safari. Una vez en Mad, desaparecen las rapaces y recibimos, a cambio, la mierda de los tubos de escape. 


4 de noviembre de 2013

En la ventana

Los días que hace bueno, por la mañana se suelen posar unos passer montanus a trinar en el alfeizar. En cuanto me levanto de la silla para verlos salen volando, claro. Así que hay que recurrir a tácticas de francofotografiador para sorprender a uno detrás de los cristales. Una vez sorprendido, vuelvo a sentarme mientras el montanus en cuestión sigue trinando.

26 de octubre de 2013

El porqué de las cosas

Si tú ves un bicho con el pecho rojo, lo normal es que lo llames petirrojo. En francés sigue el mismo esquema y se le llama rouge gorge, en italiano pettirosso,  y el mismo criterio se sigue en el resto de lenguas romances. Los ingleses, sin embargo, lo llaman robin porque parece ser que les da por ponerles nombres propios a los pájaros. En fin, son cosas que pasan.

19 de octubre de 2013

Informe semanal

Empiezo la semana yendo a trabajar a los talleres de JC. Esto presenta algunos inconvenientes: tengo que coger el metro y me pierdo mi caminata matutina y mi mini-safari de antes de entrar al curro. Cuando dicen que para ver pájaros hay que madrugar, tienen razón. La semana anterior había visto un par de veces una upupa epops y esta semana le ha tocado el turno a una bandada de carduelis carduelis, que no han quedado inmortalizados por la falta de pericia del que subscribe.

El miércoles termino pronto en JC y me vuelvo a la CU. Son las tres de la tarde y no hay casi nadie en la Dehesa, así que cuando veo un grupo de passer montanus en una de las praderas, me acerco a ver si les pillo. La mayor parte salen volando, pero tras arrastrarme con cuidado y apostarme detrás de un pino, puedo inmortalizar a este ejemplar.

El jueves no hay suerte con el safari pero le hago unas fotos a IP para que se las lleve a Japón y pueda presumir del avance del proyecto si antes no se le lleva por delante un tsunami, un terremoto, una fuga nuclear o un dinosaurio gigante, cosas de esas de las que pasan en Japón un día sí y otro también. Menos mal que ha estado Mariano allí y les ha asegurado que está todo estupendo. Seguro que han respirado tranquilos.

Viernes. Termina la semana laboral. En el safari de la mañana he visto más carduelis carduelis y a un hombre que se bajaba los pantalones con ánimo evidente de cagar pero que al verme se los ha subido. Supongo que es el mismo que tiene un colchón debajo de un pino. En fin, he pasado de largo y he visto varias bandadas grandes de pájaros que volaban hacia el sur siguiendo más o menos el curso del Manzanares pero no he podido distinguir lo que eran. Lo que sí he distinguido ha sido esta streptopelia decaocto que me he cruzado por la calle poco antes de llegar a chez mes parents para tomarme un plato de lentejas.

6 de octubre de 2013

Día mundial de las aves

Se celebra este fin de semana el día mundial de las aves. Supongo que a la mayor parte de la gente le da igual, a unos por exceso y a otros por defecto. Pero en cualquier caso, ayer por la tarde pasaron volando varios milvus milvus por encima de SdR y uno de ellos pasó lo suficientemente cerca para quedar medio reconocible en esta foto.

Con Conan hay menos problemas fotográficos ya que este simpático canis lupus familiaris no sólo busca el contacto humano sino que cuando te ve cámara en mano gira la cabeza hacia un lado y pone esa cara de "él nunca lo haría" que hace irresistible a un perro salvo para los hdp que no tienen escrúpulos en hacer lo que el nunca haría.

Ayer también se pudo ver en la susodicha localidad varios ejemplares de homo sapiens de ambos géneros y de edades diversas que se dedicaron a zampar lo que se les puso por delante. A pesar de esto, todavía sobró comida, que será devorada por los susodichos homínidos durante los próximos días.

1 de octubre de 2013

Au Renoir

Sic transit gloria mundi o algo similar. Una de las joyas del barrio, el Renoir 4C, cierra sus puertas y si queremos ir al cine a partir de ahora tendremos que alargar la caminata hasta los Verdi o alargarla más aún o coger el autobús hasta Plaza de España. Los cines en V.O., convertidos en refugio de gafapastas y personas de cierta edad, se retiran a sus cuarteles del centro de Mad. Mientras tanto, adiós a aquellas primeras sesiones a precio reducido para estudiantes de las que tanto disfrutamos unos cuantos allá por la decada de los noventa del siglo pasado. No somos nadie.

30 de septiembre de 2013

Curso académico

Se acaba la jornada de verano un viernes y a la semana siguiente ya hay que estar un rato más en el despacho, el sol empieza a caer antes y se aparcan el bloguerismo y la fotografía. Así que con tanto aparcamiento se me había quedado aparcado el avistamiento del mes: una tyto alba en tierras del sú que fue vista en cuatro ocasiones, cuatro, tranquilamente apoyada en un poste o directamente sobre la calzada en el mismo punto. Mi impericia y, en parte, la falta de luz, ya que eran las dos de la mañana , hacen posible que el único documento gráfico sea el churro que presento a continuación.

Queda aproximadamente un 40% del reto absurdo y además empiezan en breve dos actividades extraescolares que van a arañar algo más de tiempo a mis aficiones. Aunque quizás no le arañen tiempo a las aficiones y sí a otras tareas algo más ingratas, habrá que verlo. Y dicho esto, me voy a preparar los garbanzos.

10 de septiembre de 2013

Breve encuentro

Dado que no consigo fotografiar a los passer montanus, porque son harto desconfiados y salen pitando a la mínima, me subo hoy por otro sitio. Tras pasar cerca de varios microvertederos que adornan la ladera del cerro de los locos, me pongo debajo de un pino y me encuentro (e inmortalizo) a  este parus (o cyanistes, según versiones) caeruleus.

La vida es safari

Convertido al fotopajarismo, la vida se convierte en una sucesión de safaris, interrumpidos por cosas tan absurdas como el comer o el trabajar. Como mi compañera de piso ve con buenos ojos mi afición, me sujeta la cámara de vez en cuando y me acompaña de paseo a sitios como la laguna del Campillo, a la que llegamos, siguiendo las buenas costumbres, un domingo a las dos de la tarde.

Por encima nuestro pasan bandadas de ciconia ciconia que no sabemos cómo hacen para no colisionar en vuelo. Las ciconia últimamente emigran (cuando emigran) de vertedero en vertedero y tiro porque me toca, ya que allí hallan todo el alimento que necesitan.


Perseguir a las ciconia resulta un agradable ejercicio de práctica con el autofoco. Agradable y agradecido, ya que dado el generoso tamaño de estas simpáticas aves, recortando algo por aquí y por allá, se las ve con detalle y a uno, qué queréis que os diga, estas cosas le conmueven.


En un momento dado, el camino que bordea a la laguna se acerca al Jarama. En este tramo de río se ven varios animalitos con plumas. Como todo animal que se precie, son desconfiados con el ser humano, así que en cuanto me ven salen corriendo a esconderse debajo de los carrizales de la orilla opuesta, no vaya a ser qué... Pero esta fulica atra queda inmortalizada. Mal, pero inmortalizada.

También mal quedan estas gallinula chloropus, aunque una queda retratada caminando sobre las aguas, cual JC cualquiera. Esto de comparar a JC con una polla de agua seguro que no da puntos en el juicio final, pero en fin, ya veremos cuando llegue el día qué se me ocurre para justificarme.


Al final de la caminata aparece esta ficedula hypoleuca subida en una rama. Y se queda quieta un rato, y la luz viene por el sitio adecuado, y la enfoco a la primera. Cuando proceso la imagen y me encuentro con esto, se me cae la lágrima y me doy dos besos a mí mismo.

1 de septiembre de 2013

Especies poco habituales

Durante una expedición por mi terreno de safari habitual veo unos pájaros pequeños con una combinación inusual de colores. Son inquietos, así que incluso con el pepino cuesta pillarles y hay que recortar para semi-apreciarlos. Buscando por acá y por allá, al final doy con la solución al enigma. Es un ficedula hypoleuca y esta es la época del año para verlos, mientras hacen un alto en su camino hacia África.

En otra expedición, me acerco a mi descampado favorito y docenas de pájaros despegan del suelo hacia los árboles más cercanos. Como en Esp existe una cierta tradición de coger pajaritos con red para comer pajarito frito o para enjaularlos y que canten, comprendo que estos carduelis carduelis prefieran mantenerse a distancia del ser humano. Aunque sea un ser humano tan majo como el menda.

28 de agosto de 2013

Viaje relámpago abulense

El domingo salimos de Mad en dirección a P, un pequeño pueblo de 40 habitantes censados, cuya población aumenta algo en verano y en el que fundamentalmente hay personas mayores. El transporte público, limitado a algunos días de la semana, sólo pasa si lo solicitas previamente y los médicos pasan consulta una vez a la semana. Por constatar, nada más. La gente antes cosechaba cereal y tenía animales para consumo propio, ahora sólo quedan un par de explotaciones ganaderas, las furgonetas - tienda que pasan un par de veces por semana y mucha casa vacía y en venta.

G, a la que C conoce desde hace unos cuantos años nos invita a comer y a cenar a su casa. Siguiendo las tradiciones, las raciones son abundantes y, dado que la capacidad estomacal disminuye con la edad ( no así el perímetro abdominal ) no soy capaz de terminarme todo lo que me dan.

En estado comatoso, conduzco por las oscuras carreteras comarcales hasta nuestro alojamiento en el BdA. Por la mañana salimos, no muy temprano, hacia la laguna de la Nava. En la parte baja de la garganta, aparte de cruzarnos con varios bos taurus negros como carbones y de aspecto amenazante, hace calor. A medida que vamos subiendo, algunas nubes nos van tapando el sol y al llegar a la laguna se está a gusto entre nubes y claros mientras las capra pyrenaica victoriae nos vigilan. Comemos y bajamos a paso vivo para poder devolver el coche en Mad a la hora fijada. Para estar un poco fuera de forma no tenemos que lamentar desgracias personales salvo un cierto dolor en las piernas.

Nota ornitológica

 Como no llevaba el pepino, porque pesa un cojón y tampoco está el organismo para excesos, este simpático pajarillo avistado en la laguna de la Nava queda un poco enano en la foto. Tras mucha reflexión, consulta y sacrificios rituales al patrón del observador de aves, concluyo que es un prunella modularis. La otra especie en cuestión, el prunella collaris, que comparte hábitat, tiene algo más de negro en las coberteras y un collar blanco con manchas que yo no le encuentro a este ejemplar por más que le miro.

23 de agosto de 2013

El balneario

Huyendo de la canícula y planificando el viaje en dos horas acabamos en un balneario en Navarra. Aunque la media de edad de los huéspedes es algo mayor que la nuestra, llegamos a la conclusión de que cuando antes empecemos a cuidarnos, mejor acabaremos. No sabemos si el agua termal salada es especialmente buena para la salud ni si las picaduras repetidas de mosquitos u otros animales nos harán algún bien. El caso es que, de caminata en caminata, intentamos olvidarnos del calor que hace y, ya de paso, siempre queda tiempo para ver algún bicho que otro, ya sea mamífero, reptil, anfibio, insecto o ave, por las que ya se sabe que siento una especial predilección. Aunque resulta complicada la observación de aves en bosques, gracias a la asistencia inestimable de la Dra. M identificamos un sitta europaea en Bertiz y un phylloscopus ibericus, cerca de Iribas. En el río que rodea el balneario observo por vez primera ejemplares de cinclus cinclus y de motacilla cinerea, esta vez sin foto, porque el pepino se ha quedado en casa que para ir al campo es mejor el pepinillo.

10 de agosto de 2013

Más safari

Todos los días de safari, ni que fuera el rey. En fin, comencemos.

Nada más llegar al terreno veo a esta simpática myiopsitta monachus posando en lo alto de una rama. El gobierno regional las quiere exterminar por ser especie invasora, pero de los cabrones que las comercializan y los que las sueltan no dice nada.


Este parus ater no es invasor, y si uno se fija se los puede encontrar en cualquier conífera alimentándose. Son pequeñitos, eso sí.





 En un momento dado, prosigo mi paseo y veo a unas pica pica alborotadas, intentando ahuyentar a algo o a alguien. ¿Qué es eso?
 Pues tras consultar mi guía de campo, resulta ser un athene noctua, los del refrán de cada athene noctua a su olivo. Y no sólo hay uno, sino que hay dos. El segundo me observa fijamente mientras me acerco, pero se deja fotografiar con la precaución de cambiar de pino de tanto en tanto. No quepo en mí de gozo.
 Bajo hasta la CU. En la parte trasera de la EJ había visto unos lanius senator la semana pasada, pero esta vez lo que veo son muchas hirundo rustica sobrevolando el campo segado a gran velocidad y baja altura. Resulta casi imposible pillarlas, se hace lo que se puede.
 Los dioses del ornitólogo aficionado me sonríen. Un poco lejos, pero visibles, hay dos merops apiaster posados en las ramas de un árbol. Al poco despegan pero inmortalizados quedan.
 Un corvus monedula nunca está de más. En el zoo se las ve más cerca, pero el zoo tiene truco, es como un comedero gigante y eso quita autenticidad.
Y aunque ayer tuve sobredosis de columba palumbus, estas dos están tan monas en la rama del pino con las últimas luces de la tarde, que bien se merecen figurar aquí. Otro día, más.