El domingo salimos de Mad en dirección a P, un pequeño pueblo de 40 habitantes censados, cuya población aumenta algo en verano y en el que fundamentalmente hay personas mayores. El transporte público, limitado a algunos días de la semana, sólo pasa si lo solicitas previamente y los médicos pasan consulta una vez a la semana. Por constatar, nada más. La gente antes cosechaba cereal y tenía animales para consumo propio, ahora sólo quedan un par de explotaciones ganaderas, las furgonetas - tienda que pasan un par de veces por semana y mucha casa vacía y en venta.
G, a la que C conoce desde hace unos cuantos años nos invita a comer y a cenar a su casa. Siguiendo las tradiciones, las raciones son abundantes y, dado que la capacidad estomacal disminuye con la edad ( no así el perímetro abdominal ) no soy capaz de terminarme todo lo que me dan.
En estado comatoso, conduzco por las oscuras carreteras comarcales hasta nuestro alojamiento en el BdA. Por la mañana salimos, no muy temprano, hacia la laguna de la Nava. En la parte baja de la garganta, aparte de cruzarnos con varios bos taurus negros como carbones y de aspecto amenazante, hace calor. A medida que vamos subiendo, algunas nubes nos van tapando el sol y al llegar a la laguna se está a gusto entre nubes y claros mientras las capra pyrenaica victoriae nos vigilan. Comemos y bajamos a paso vivo para poder devolver el coche en Mad a la hora fijada. Para estar un poco fuera de forma no tenemos que lamentar desgracias personales salvo un cierto dolor en las piernas.
Nota ornitológica
Como no llevaba el pepino, porque pesa un cojón y tampoco está el organismo para excesos, este simpático pajarillo avistado en la laguna de la Nava queda un poco enano en la foto. Tras mucha reflexión, consulta y sacrificios rituales al patrón del observador de aves, concluyo que es un prunella modularis. La otra especie en cuestión, el prunella collaris, que comparte hábitat, tiene algo más de negro en las coberteras y un collar blanco con manchas que yo no le encuentro a este ejemplar por más que le miro.
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