Cuando les dije a mis hermanos que no pensaba volver a regalar ningún objeto a mis sobrinos, hablaba en serio. La primera vez les llevé a la Güarne, pero me pareció caro y, aparte, los nenes no se divirtieron mucho. Así que tras dar una vuelta de tuerca al concepto surgió una idea luminosa: el bambino campamento power. Consiste básicamente en que mis 3 sobrinos mayores se vienen a casa, se cenan unas pizzas, si les apetecen, montan bulla con las baquetas y la guitarra y luego duermen en un saco tirados en el suelo. Un saco cada uno, eso sí. Por un día, uno se siente padre soltero y se despierta a la una de la mañana porque uno de los niños tiene frío o a las dos porque otro quiere hacer pis o a las tres porque aquel quiere beber agua o a las cuatro porque a este le da miedo la oscuridad. Y a las ocho y media, arriba, que ya es de día. Y preparar el desayuno, recoger el colacao derramado por el hule, fregar los cacharros, vestir a los niños y salir al parque, no sin antes dar unas cuantas voces por el camino para impedir que sean arrollados en cualquier paso de cebra. Quiero mucho a mis sobrinos, pero reconozco que les estrangularía en algunas ocasiones.
Así que cuando mis colegas con hijos me hablan de lo herposa que es la paternidad, yo les dejo que hablen y hablen pero sin acabar de creerme la historia, como si oyera hablar a un comercial de Fórum Filatélico. Pero claro, el hombre propone y Dios dispone, así que un nuevo ser está en camino al planeta Tierra. Pobrecito. O pobrecita. Menudo padre le va a caer en suerte.
28 de diciembre de 2010
22 de diciembre de 2010
Cita preferente 2
Después de mosquearme con lo del 9 de mayo, ayer me llaman para decirme que si puedo ir esa misma tarde. No puedorl, pero mañana también tienen un hueco. Mañana es hoy, voy al médico, me retuerce la pierna, confirma el diagnóstico del médico de cabecera y me manda una resonancia. La administrativa me da fecha el 27 de enero, a las 18h00 y consulta con el médico para ver los resultados el 1 de marzo. Esto funciona mejor de lo que me esperaba.
20 de diciembre de 2010
Planes
Llegué el otro día a casa de mis progenitores y me convenció mi madre para que buscara un poco en mis papeles y viera cuáles podían enviarse al centro de reciclaje y cuáles recibirían una prórroga de su contrato de alquiler. Los últimos apuntes de la carrera fueron eliminados. Muchos de los papeles de mi primera estancia ginebrina fueron eliminados. Una copia en mal estado del Tratamientos térmicos de los aceros también fue eliminada. Varias cartas recibidas en el número 8 de los campos floridos obtuvieron el perdón. Los papeles del si-ai-es-fi fueron eliminados. Y varios archivadores fueron absueltos con la condición de ser transportados al prestigioso centro de investigación donde trabajo, donde sin duda a alguien aprovecharán.
Esto es solo el comienzo. Porque en breve, el mismo proceso se desarrollará en mi domicilio particular. Y temo que llegue el momento.
Esto es solo el comienzo. Porque en breve, el mismo proceso se desarrollará en mi domicilio particular. Y temo que llegue el momento.
8 de diciembre de 2010
Cita preferente
Llego al médico con la rodilla hinchá y me hace un McMurray que da positivo. Así que diagnostica una meniscopatía y me da cita preferente con el traumatólogo. Me llaman a la hora o así del centro de atención al cliente de la Comunidad de Madrid y yo me maravillo de la eficacia del sistema. A los dos minutos, me vuelvo a maravillar de la eficacia del sistema cuando me dan cita para el 9 de Mayo.
6 de diciembre de 2010
¡Alarma!
Después de una semana en la que la prima de riesgo de la deuda española no hace más que subir, desatando los rumores de un posible rescate de la economía española, el PdG, o quien quiera que gobierne porque da la impresión de que al PdG le han encerrado en algún sitio y han tirado la llave, se saca de la chistera privatizar la gestión de los aeropuertos, vender una participación en Loterías y no prorrogar la ayuda a los parados sin subsidio. Con tanta medida acertada, se relaja la tensión y de momento no nos rescatan. Sin embrago, no cuentan con la perfidia de los malvados controladores, seres abyectos que cobran una fortuna por jugar con circulitos en una pantalla y que el día 3 revientan tras pasar el consejo de ministros un decreto que consideran lesivo para sus intereses. Y se van de las torres y se monta el cirio en los aeropuertos el día de inicio del puente de la C. C y yo llegamos al aeropuerto, vemos el follón, y nos vamos a casa, que ya salimos escaldados del episodio del volcán islandés.
Cuando llegamos a casa, se confirma la noticia y los pérfidos controladores son entregados a la ira popular: ¿ A quién se le ocurre ganar tanto dinero y protestar? ¡Al fuego con ellos! El sibilino ministro de fomento, que lleva un año apuntando sobre ellos dado que son un blanco fácil, y el vicepresidente, maquiavélico primo del amigo S, salen a dar la cara y a decir que con el estado no se juega y que declaran el estado de alarma y militarizan el control aereo. Como Reagan. Estos son mis socialistas. De que el estado no juegue con nosotros no dicen nada, hasta la próxima bajada de sueldo de los funcionarios, claro, o la próxima subida del IVA, impuesto justo y progresivo donde los haya. Y seguirán con el juego de encontrar chivos expiatorios que justifiquen su indecencia y su incapacidad mientras nos dan por culo a todos.
Se me olvidaba decir que este finde íbamos a Gva. Y que yo tenía muchas ganas de ver a Coach M, a la Brll, a los trones, al Vatios, al G, a las hermanas G, al grumete y a tantos otros, pero que no ha podido ser. Pero cualquier otro fin de semana me planto allí.
P.D. Por si no había quedado claro, leed esto.
P.D.D. Y ya de paso, más lectura.
Cuando llegamos a casa, se confirma la noticia y los pérfidos controladores son entregados a la ira popular: ¿ A quién se le ocurre ganar tanto dinero y protestar? ¡Al fuego con ellos! El sibilino ministro de fomento, que lleva un año apuntando sobre ellos dado que son un blanco fácil, y el vicepresidente, maquiavélico primo del amigo S, salen a dar la cara y a decir que con el estado no se juega y que declaran el estado de alarma y militarizan el control aereo. Como Reagan. Estos son mis socialistas. De que el estado no juegue con nosotros no dicen nada, hasta la próxima bajada de sueldo de los funcionarios, claro, o la próxima subida del IVA, impuesto justo y progresivo donde los haya. Y seguirán con el juego de encontrar chivos expiatorios que justifiquen su indecencia y su incapacidad mientras nos dan por culo a todos.
Se me olvidaba decir que este finde íbamos a Gva. Y que yo tenía muchas ganas de ver a Coach M, a la Brll, a los trones, al Vatios, al G, a las hermanas G, al grumete y a tantos otros, pero que no ha podido ser. Pero cualquier otro fin de semana me planto allí.
P.D. Por si no había quedado claro, leed esto.
P.D.D. Y ya de paso, más lectura.
28 de noviembre de 2010
Any given saturday
El baloncesto, que tantas satisfacciones me ha dado, me está jodiendo. Después del esguince de la rodilla izquierda en Julio, llega ahora la rodilla derecha con una lesión aún por determinar. ¿Me estará diciendo el cuerpo que es hora de dejar este deporte y dedicarme a actividades más acordes con mi edad?
26 de noviembre de 2010
La semana armenia
Mientras bajo por el paseo del Prado un viernes por la tarde, voy pensando en dos cosas: dónde mear y qué escribir sobre la visita de SK, armenio recolocado en Alemania y que nos ha dado una semanita de pasión armenia que no se la deseo a nadie. Cuando encuentro un seto lo suficientemente resguardado y me libero de una de mis preocupaciones, me pongo a vagar por las calles de Madrid pensando en lo que sé de Armenia. Poca cosa, aparte del genocidio armenio y de que el país anda allá por el Cáucaso. Los apellidos de la gente acaban en -ian o en -iam. Me acuerdo de Kachaturian, y después de consultar la wikipedia, resulta que acierto y es armenio. Incluso uno de mi grupo, bellísima persona pero con aspecto de indigente, es hijo de armenio y española, aunque yo pensaba que era ruso. Cuando los dos armenios se encuentran, intercambian unas palabras en ruso y mi colega me pide que no le diga al armenio-alemán que él es también armenio, aunque el otro armenio acaba por enterarse. Ignoro cuál es la probabilidad de que dos armenios se encuentren en San Blas, pero debe ser muy baja. SK nos trae y nos lleva por Madrid, nos hace trabajar más allá de las 17h30 (¡inconcebible!) y todavía, después del curro quiere que le llevemos a tomar unas cervezas. A pesar de que cuando mis colegas van a Alemania pasan un poco de ellos, nos comportamos como exige la ley de la hospitalidad y le sacamos de paseo. De buen grado al principio y de mala gana al final. No es mala persona, pero es un poco plasta el puñetero armenio.
12 de noviembre de 2010
Visita con coche
Llega el señor M. a la capital y decido ir a buscarle a Atocha en coche. Saliendo de chez mes parents hay un follón que te cagas en la M30 y en la avenida de América así que me meto por el lateral y salgo dando una vuelta por Cartagena a López de Hoyos. En Serrano se para un poco el tráfico y a la entrada del parking de Atocha espero quince minutos a que se abra la barrera. Vamos a casa rápidamente, dejamos los bártulos y subimos a Lavapiés a tomar algo. A la una y media, tras charlar y charlar y cachimbear y cachimbear, volvemos a casa en metro. Quitando la mujer que pota y adorna el suelo del vagón, llegamos enseguida sin más acontecimientos. Por la mañana vamos al aeropuerto en coche. Salimos temprano, a las siete, para no pillar atasco pero lo pillamos igualmente y recorremos la M30 a ritmo de tortuga. Desayunamos a precio de aeropuerto y seguimos charlando hasta que llega el momento del embarque. Despedida y vuelta a casa. La M40 va fluida en sentido sur, en sentido norte va cargadita, son las nueve y media de la mañana y me reafirmo en mi opinión de que sin coche en Madrid se vive mejor o, por lo menos, se lee más.
8 de noviembre de 2010
Sevilla
El peregrinaje por los festivales de cine nos lleva esta vez a Sevilla. ¿Por qué? Pues porque hace bueno,y por el finito, la manzanillita, la tapita y el arriquitáun. El festival es de cine europeo y este año tiene como invitado especial al cine holandés, una de cuyas películas suscita división de opiniones entre los asistentes: truño enorme para unos y película del festival para otros, ejem, pero cuya proyección se ve rodeada por la presentación del ciclo holandés, un premio a una señora (y a su difunto marido) , Marceline Loredan-Ivens, cuyo discurso nos emociona, y una invitación por parte del agregado cultural de la embajada holandesa a un cocktail después de la película. Acaba la película y en el bar del casino Lope de Vega cenamos por segunda vez gracias a Holanda, ese gran país. Las otras películas que vemos en el Lope de Vega, Chicas y Mr.Nice, son presentadas por sus directores y, aparte, Carmen Maura, la primera, y Luis Tosar, la segunda, en la que tiene un papel absurdo adornado por un terrorífico bigote a la mexicana.
Pero la película que más gusta al contingente es la noruega Upperdog, que narra una noruega historia de huérfanos adoptados y desencontrados que se reencuentran por casualidad mientras se enamoran de terceras personas que pasaban por ahí y que también tienen cosas que contar. En mi modesta opinión, la peli no está mal pero no es para tanto, pero el desnudo frontal del protagonista asiático convence a las asistentes de que esa, y no otra, es la mejor película visionada.
Conclusión: buen ambiente, buen tiempo, pelis correctas y comida hasta reventar, a buen precio. Sevilla es un buen destino.
Pero la película que más gusta al contingente es la noruega Upperdog, que narra una noruega historia de huérfanos adoptados y desencontrados que se reencuentran por casualidad mientras se enamoran de terceras personas que pasaban por ahí y que también tienen cosas que contar. En mi modesta opinión, la peli no está mal pero no es para tanto, pero el desnudo frontal del protagonista asiático convence a las asistentes de que esa, y no otra, es la mejor película visionada.
Conclusión: buen ambiente, buen tiempo, pelis correctas y comida hasta reventar, a buen precio. Sevilla es un buen destino.
1 de noviembre de 2010
24 de octubre de 2010
Etiqueta excursionista
Cuando empecé a salir al monte con P y S me vi sorprendido por un apasionante fenómeno: la gente se saludaba al encontrarse por los caminos. Ya fueran los holas de las sierras madrileñas o los más exóticos apas o bon días de los Pirineos, algunos saludos llegaban a convertirse en pequeñas conversaciones sobre el tiempo o preguntas sobre la ruta a seguir. Llegó el día en que me planté en Chamonix y en las laderas abruptas, con los glaciares de fondo, la gente te decía Bonjour o Bonsoir según la hora a lo que tú respondías bonyur y bonsuar según correspondiera. Los Salve italianos y los grützi suizos eran las expresiones utilizadas en aquellas tierras. Conclusión: en Europa occidental, raro era el excursionista que no saludaba. Llegamos al año 2010. La región de Mad está ocupada por seis millones y pico de personas. Con tanta gente, es fácil encontrar rebaños humanos en las bellas, pero masificadas, montañas madrileñas. E igual que el hijoputismo abunda en la urbe, los urbanitas transformados temporalmente en excursionistas aplican sus hijopúticos códigos urbanos al monte y no saludan ni aunque les provoques con un hola. Es el fin del mundo tal como lo conocemos y un signo de que vamos camino del hoyo como especie. No soy optimista, no. Ignoro qué político abrazará la tarea de devolver la educación y los buenos modales a las masas embrutecidas o, en su defecto, de eliminarlas de la faz de la tierra. Pero dense prisa, por favor, no hay tiempo que perder.
20 de octubre de 2010
Vuelta al tajo
Me dan hora un lunes a las 12:34 para la consulta de rehabilitación. Tras perder media hora intentando cambiar la hora, me digo al final que no se va a hundir el mundo por llegar tarde al trabajo y voy a la consulta. Cuando entro, la doctora pasa diez minutos rellenando la aplicación informática. Cuando ya me estoy preguntando que qué hago ahí, me pregunta que qué tal estoy. Digo que bien, más que nada porque ya estoy harto de ir al médico y los ejercicios que me han mandado los puedo hacer en cualquier parque o en mi casa mismamente. El martes por la mañana paso el reconocimiento médico del Ciemat. Estoy como una rosa, quitando mi tradicional exceso de masa (muscular) y mi pérdida de oído (?). Así que el martes vuelvo al pabellón de la ETSII y empiezo a hacer gimnasia con los nenes, que están un año más mayores, con el objetivo de acabar como el de la foto, de gobernadores de California.
Tarde de martes
Por la mañana empiezan a llegar rumores de que un enemigo se ha infiltrado en el blog de la presidenta de los Jungle Fever y, al ver ciertos comentarios ligeramente ofensivos, ha montado en cólera y el partido del sábado se promete caliente, caliente. Más adelante, otro mensaje, este de Jtrón, nos promete esta vez un viernes caliente de basket callejero y persecuciones policiales nocturnas. Cuando llego al labo, JM me informa que su jefe acaba de morirse al pie del cañón en su edificio. Hemorragia pulmonar, dice, consecuencia de un cáncer de pulmón contraído a pesar de dedicar su vida al deporte y evitar el tabaco. Y para rematar, llega una carta del centro a mi despacho, pero a nombre de mi hermano D, en la que le informan de que por haber hecho huelga el 29 de septiembre, le van a retener sus haberes en función de la Disposición Adicional Duodécima de la Ley 30/1984, de 2 de Agosto, de Medidas para la Reforma de la Función Pública. Se le concede un plazo de diez días para que presente las alegaciones oportunas. Dado que el que trabaja aquí soy yo, menos cuando estoy de huelga, voy a dejar que le intenten retener sus haberes a mi hermano a ver qué pasa.
18 de octubre de 2010
La jungla - 2
Los jungle fever vuelven a la cancha un 16 de octubre cualquiera. Hacen un buen partido, aunque se muestran algo inseguros en el tiro, y están a punto de dar la sorpresa ante el confiado equipo rival. Al final, 60-19 para los como se llamen. El que subscribe juega medio partido más o menos, con mucha aprensión para no volverse a joder la rodilla. La aprensión viene muy bien para no hacer locuras, y todos los pases que salen de sus manos llegan a su destino sin error. El triple que sale de sus manos vuela hacia la canasta sin error. Los siete u ocho tiros de dos que intenta no llegan a ninguna parte ni por error. Pero la rodilla se comporta bien, la rehabilitación de las SS parece que ha funcionado (subir los peldaños de las escaleras de dos en dos es lo mejor) y no siente más que ligerísimas molestias que más bien podrían ser agujetas que otra cosa. Pero sigue teniendo miedo a ir al Parque de Berlín a luchar contra las bestias que pueblan esas canchas.
11 de octubre de 2010
Día de perros
Mi ex-vecina me propone ir a hacer la cuerda larga y, dado que mañana es la fiesta nacional y no se trabaja, pues hoy tampoco. El problema es que una ciclogénesis explosiva acaba de barrer la península (sería más correcto decir fregar o asperjar, pero doctores tiene la iglesia y donde manda patrón no manda marinero) y los restos se han quedado colgados en las cumbres de Guadarrama y no se ve una mierda. Aparte, ninguno de los dos mapas que llevo contiene la zona conflictiva, la salida de la Bola del Mundo, y el camino nos lleva bajando al collado del Piornal. La perspectiva de un vivac frío, húmedo y venteado no es muy halagüeña, así que cambiamos de proyecto on the spot, aceptamos nuestro destino y acabamos en la cumbre de la Maliciosa. Menos da una piedra, pensamos, y volvemos al puerto de Navacerrada bajo la nube y la lluvia.
3 de octubre de 2010
1990-2010
Al señor de Minga, que es más grande que el tubo de escape del titanic, se le ocurre hace cosa de un año, entre salchicha y salchicha, juntar a los 90xxx que pululan por el universo. Cual tatuaje indeleble, ese peaso de número de matrícula por la gloria de mi madrerl, ha marcado a una generación de personas humanas, en su mayoría de seso masculino físicamente, psicológicamente, a las que se prometió la gloria y se han encontrado con esto. Digresiones aparte, los jóvenes que entramos por la puerta de la ETSII en octubre de 1990 nos encontramos ahora en 2010 y, gracias al mismo efecto que nos hace vernos a nosotros mismos más o menos iguales a cómo éramos entonces, los demás también están igual. Casi todos trabajan, muchos están casados y con hijos y en general se les ve bien. Las aves nocturnas no han perdido el instinto y los grandes bebedores siguen bebiendo a lo grande. Muchos recuerdan detalles que han desaparecido de mi cabeza hace tiempo pero, sorprendentemente, conseguimos no ponernos muy tontos con las batallitas del Scala o del Valenciano. En fin, no hicimos lo que hace todo el mundo porque lo hicimos desde lo alto.
19 de septiembre de 2010
Ya no missing
Ha vuelto. La farola vuelve a estar ocupada y ya sé que cuando llegue a casa, alguien me saludará. Estoy intrigado, de todas formas, porque un día, después del retorno, tampoco estaba. Pero al día siguiente acudió de nuevo a su puesto y desde entonces cumple con sus horarios.
LP
Pues coge uno un tren y llega hasta Huelva. Desde ahí, en coche, le llevan a LP y es un pueblo tranquilo, es de noche y no se ve mucha gente por la calle. Al día siguiente, se ve uno comiendo coquinas, pelúas, salmonetes, boquerones, chocos y pimentá y se pasea uno por una playa enorme con gente, pero con mucho sitio. El agua está fresca y las olas rompen con fuerza, el océano es mucho océano. Ya por la tarde, cogiendo la nacional, dejando a Colón a la izquierda, siguiendo el puente, estoy en el monasterio de la Rábida y hablo en inglés con un señor de Kansas City durante un buen rato después de varios meses en los que solo he hablado en inglés muy de vez en cuando con alemanes que parecen sacados de una película de la WWII. Y tras dar vueltas y vueltas por la carretera entre Gibraleón y Trigueros, al fin llegamos a la casa donde nos esperan toneladas y toneladas de comida que, lamentablemente, sobrará. Y el lunes por la mañana, en Huelva otra vez, el tren vuelve a Mad y salgo a las doce de la estación.Cojo el 55 en la calle Tortosa.
Pulvis es et in pulverum reverteris
Mi tío saca la urna con las cenizas de la abuela y los nenes las cogen y echan un poco al pie de las encinas del jardín. Los demás cogemos también un poco y las vamos echando por aquí y por allá. Al final, N, un amigo de la familia, nos lee un poema y se nos cae la lágrima.
Si cada hora vino con su muerte.
Si el tiempo era una cueva de ladrones.
Los aires ya no eran buenos aires.
La vida nada más que un blanco móvil.
Usted, preguntará por qué cantamos.
Si los nuestros quedaron sin abrazo.
La patria casi muerta de tristeza.
Y el corazón del hombre se hizo añicos
antes de que explotara la vergüenza
Usted, preguntará por qué cantamos.
Cantamos porque el río está sonando
y cuando el río suena, suena el río .
Cantamos porque el cruel no tiene nombre
y en cambio tiene nombre su destino.
Cantamos porque el niño y porque todos
y porque algún futuro y porque el pueblo.
Cantamos porque los sobrevivientes
y nuestros muertos quieren que cantemos.
Si fuimos lejos como un horizonte.
Si aquí quedaron árboles y cielo.
Si cada noche siempre era una ausencia
y cada despertar un desencuentro.
Usted preguntará por qué cantamos.
Cantamos porque llueve sobre el surco
y somos militantes de la vida.
Y porque no podemos ni queremos
dejar que la canción se haga ceniza.
Cantamos porque el grito no es bastante.
Y no es bastante el llanto ni la bronca.
Cantamos porque creemos en la gente
y porque venceremos la derrota.
Cantamos porque el sol nos reconoce
y porque el campo huele a primavera
y porque en este tallo, en aquel fruto,
cada pregunta tiene su respuesta
Si el tiempo era una cueva de ladrones.
Los aires ya no eran buenos aires.
La vida nada más que un blanco móvil.
Usted, preguntará por qué cantamos.
Si los nuestros quedaron sin abrazo.
La patria casi muerta de tristeza.
Y el corazón del hombre se hizo añicos
antes de que explotara la vergüenza
Usted, preguntará por qué cantamos.
Cantamos porque el río está sonando
y cuando el río suena, suena el río .
Cantamos porque el cruel no tiene nombre
y en cambio tiene nombre su destino.
Cantamos porque el niño y porque todos
y porque algún futuro y porque el pueblo.
Cantamos porque los sobrevivientes
y nuestros muertos quieren que cantemos.
Si fuimos lejos como un horizonte.
Si aquí quedaron árboles y cielo.
Si cada noche siempre era una ausencia
y cada despertar un desencuentro.
Usted preguntará por qué cantamos.
Cantamos porque llueve sobre el surco
y somos militantes de la vida.
Y porque no podemos ni queremos
dejar que la canción se haga ceniza.
Cantamos porque el grito no es bastante.
Y no es bastante el llanto ni la bronca.
Cantamos porque creemos en la gente
y porque venceremos la derrota.
Cantamos porque el sol nos reconoce
y porque el campo huele a primavera
y porque en este tallo, en aquel fruto,
cada pregunta tiene su respuesta
6 de septiembre de 2010
Missing
En las puertas de los Ahorra Mases se suelen ver ciudadanos de origen subsahariano vendiendo la Farola. No recuerdo cuando fue la primera vez que vi a ? apoyado en la farola donde está la bici en la foto. Sí que recuerdo que saludaba siempre, ya fuera cuando salía del Ahorra Más o incluso cuando entraba o salía del portal, mucho más de lo que hacen muchos de mis vecinos. Incluso un día me echó una mano cuando arrastraba el carro con las bebidas para la fiesta policial. La relación no era puramente amistosa, ya lo sé, y tenía un claro componente comercial. Pero no quita que las pocas veces que salí con las muletas de casa, estuvo muy majo, preguntando qué me había pasado y animándome cuando veía mis progresos rehabilitantes. Un día le pregunté si quería algo de comida o bebida y me dijo que prefería el dinero: su respuesta me hizo pensar que quizá un padrino negro controlaba las puertas de los supermercados y que los que pasaban horas y horas delante de la puerta tenían que pasarle un porcentaje de sus ganancias.
El caso es que el jueves llegué a casa a eso de las cinco y no le vi. El viernes no pasé por ahí en su horario habitual pero el sábado tampoco acudió a su puesto. Y hoy no está tampoco. No sé cuándo volverá y ni siquiera sé cómo se llama ni si le habrá pasado algo. Y me gustaría saberlo.
El caso es que el jueves llegué a casa a eso de las cinco y no le vi. El viernes no pasé por ahí en su horario habitual pero el sábado tampoco acudió a su puesto. Y hoy no está tampoco. No sé cuándo volverá y ni siquiera sé cómo se llama ni si le habrá pasado algo. Y me gustaría saberlo.
Pico del Nevero
La rodilla no está como estaba, pero he decidido que, en todo caso, iba siendo hora de salir al campo a ver que tal respondía. Y responde. No como respondía antes pero responde. MMA dice, vía conversación instantánea, que tengo que hacer cuádriceps para que la rodilla se quede bien del todo, pero mientras me decido a ir a un gimnasio o a improvisar un aparato casero, salgo al campo. Así que un domingo a las 11 de la mañana dos coches se encuentran en lo alto del puerto de Navafría. Uno ha subido por la vertiente segoviana y el otro viene de Mad. Los ocupantes descienden e inician la ascensión por el cortafuegos que marca la línea de cresta y, ya de paso, la divisoria entre las dos provincias ya citadas. A la una hay que parar a darle el potito a A y un poco más tarde los integrantes de la expedición hollan la cumbre del Nevero bajo nubes amenazantes. Después de comer, y mientras zanganean un rato, son asediados por enjambres de hormigas voladoras mordedoras. Así que deciden bajarse, esta vez por la pista, que aunque es tres veces más larga que el cortafuegos, es menos empinada. A las cuatro y algo A se duerme y sus padres tienen que bajar los diez kilos de niño en brazos, alternándose cuando los brazos no dan más de sí. Al final, llegan a donde convergen los pinos y cada coche baja por su lado.
26 de agosto de 2010
18 de agosto de 2010
Great expectations
15 de agosto de 2010
1913-2010
Durante una temporada, antes de irme a Gva, solía ir a comer a casa de mi abuela un día entre semana. Mi abuela era buena conversadora y me contaba sus historias de cuando vivía en la calle Luchana, de la calle Calatrava, ya cuando se casó con el abuelo y de toda la gente que había ahí. De lo poco que había que comer, de las enfermedades y desgracias familiares, de lo que había que trabajar para salir adelante. Y en el fondo, si ahora sus hijos y nietos viven sin estrecheces, se debe al esfuerzo y al trabajo de nuestros abuelos.
El sábado por la mañana me llamó mi madre y me dijo que mi abuela había muerto. En los últimos años su memoria se había ido borrando poco a poco y ahora se ha apagado del todo. Igual me pasa a mí lo mismo algún día y me olvido de todo. Si llega ese día, quisiera no poder olvidarme del amor y del cariño de mis abuelos.
Είναι η πρώτη μου φορά
Cuando ya estás curado y te has olvidado de la jungla de asfalto, te tienes volver y dejar atrás el Mar Egeo, ¡ay!
30 de julio de 2010
583
Hace un par de meses, fui con C a ver este filme y, para mi sorpresa, nos encontramos solos en la sala. La convalecencia da para mucho y buceando por el ciberocéano encontré esta curiosa página del ministerio de cultura dedicada al cine y que almacena todas las producciones del cine español de España. Para un voyeur como yo, tanta información es irresistible.Recuerdo que cuando vi la película me extrañé de que el cine estuviera vacío. Supongo que gracias a la promoción, entre otras cosas, se facilita que la gente vaya a ver truños como Mentiras y Gordas o Spanish Movie, que han sido vistas por 723.844 y 1.230.732 espectadores paganos en taquilla, respectivamente.
¿Y Estigmas? ¿Cuánta gente vio Estigmas? La respuesta, amigos, es desoladora para cualquiera que haya invertido dinero en la película:
26 de julio de 2010
Handicapao
Entro a canasta un martes por la noche y entre el J y el F me tronchan la rodilla: esguince al canto y tres semanas de reposo deportivo.
Spartacus: Blood and Sand: Miniserie sobre el famoso gladiador tracio. Estética a lo 300, más fornicio variado, heterosexual en su mayor parte. Me gusta, qué se le va a hacer.
Águila Roja: Al salir de clase en el siglo XVII con protagonista que, misterios de la vida, es un ninja. No tiene ni pies ni cabeza pero es sorprendentemente adictiva. El niño, para matarle.
Borat: A mí me hace gracia, no puedo evitarlo. Gracia mezclada con bochorno, eso sí.
Shutter Island: En un momento dado, me da la impresión de haberme perdido algo. Llevaba dormido media hora.
Iron man: No está mal, pero vaya.
Creo que he visto más cosas, pero se mezclan y confunden en mi memoria. Qué vida ésta.
- Ventajas: no voy a currar y estoy en casa tranquilamente. Familiares y allegados me miman. Veo muchas películas y series.
- Inconvenientes: veo mucha mierda.
Spartacus: Blood and Sand: Miniserie sobre el famoso gladiador tracio. Estética a lo 300, más fornicio variado, heterosexual en su mayor parte. Me gusta, qué se le va a hacer.
Águila Roja: Al salir de clase en el siglo XVII con protagonista que, misterios de la vida, es un ninja. No tiene ni pies ni cabeza pero es sorprendentemente adictiva. El niño, para matarle.
Borat: A mí me hace gracia, no puedo evitarlo. Gracia mezclada con bochorno, eso sí.
Shutter Island: En un momento dado, me da la impresión de haberme perdido algo. Llevaba dormido media hora.
Iron man: No está mal, pero vaya.
Creo que he visto más cosas, pero se mezclan y confunden en mi memoria. Qué vida ésta.
18 de julio de 2010
Lagunas abulenses
Durmieron en una praderita al lado de un arroyo que bajaba entre los canchales y vieron las estrellas. Alguno incluso vomitó llevado por la emoción del momento. A la mañana siguiente, empezaron a descender entre piedras hasta llegar a la laguna. Siguieron al lado del río hasta que el camino oficial se desvió hasta una loma. Como les venía mejor bajar cerca del río, empezaron a atravesar prados y más prados, mientras vacas y más vacas dejaban de pastar para mirarlos. El camino no existía, salvo algunos tramos marcados con hitos, y guarreando bajo un sol de justicia consiguieron llegar a una pista que solo tuvieron que seguir hasta el aparcamiento.
Llegaron cansaditos, y uno de los hermanos se preguntó si estaban acabados o qué. Achicharraos y sedientos sí que estaban, pero de ahí a acabados había un mundo.
16 de julio de 2010
11 de julio de 2010
Marea rojigualda
5 de julio de 2010
3 de julio de 2010
No desearás al vecino del quinto
Llega la susodicha. En la calle les espera el vecino. Se dirigen a nosotros, bajo a negociar y, tras intercambiar impresiones que nos permiten ganar un precioso tiempo para acabar de asar los chorizos, movemos la BBQ a mi terraza particular y sigue la fiesta. Al irse la policía, aparece en escena un señor mayor, que dice ser el presidente de la comunidad y que empieza de buen rollo en plan abuelito venerable y acaba transformándose en el emperador de la guerra de las galaxias. En fin, una velada inolvidable. Amo a mis vecinos. Hasta al capullo del quinto.
30 de junio de 2010
En la Plaza Mayor a 39°
Los compañeros de Metro Mad siguen de huelga y pasan de los servicios mínimos. Cosas positivas: la gente camina más, lo cual es bueno para la salud. Cosa negativa: hay más coches, lo cual es malo para la salud. Cuando compruebo que los autobuses que van hasta el centro van petados, decido alargar mi paseo un poco y voy andando desde la plaza del Cardenal Cisneros hasta la de la Cebada, disfrutando de las sombras y del calorcito de las tres y pico de la tarde.
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Cuando llego a casa paso por el AM y me decido a comprar gazpacho. El litro de gazpacho A, que está bastante bueno, cuesta 3€. Por el mismo precio, se pueden comprar dos litros de gazpacho DS. Ya salí escarmentado una vez de estos gazpachos más baratos, pero no puedo resistirme y acabo comprando los dos litros. Me sirvo un vaso al llegar a casa y compruebo que estoy tomando prácticamente tomate frito O, poco más o menos. Conclusión: tengo ahora dos litros de una cosa imbebible a los que tengo que dar salida y el viernes tengo invitados a cenar. Je.
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Cuando llego a casa paso por el AM y me decido a comprar gazpacho. El litro de gazpacho A, que está bastante bueno, cuesta 3€. Por el mismo precio, se pueden comprar dos litros de gazpacho DS. Ya salí escarmentado una vez de estos gazpachos más baratos, pero no puedo resistirme y acabo comprando los dos litros. Me sirvo un vaso al llegar a casa y compruebo que estoy tomando prácticamente tomate frito O, poco más o menos. Conclusión: tengo ahora dos litros de una cosa imbebible a los que tengo que dar salida y el viernes tengo invitados a cenar. Je.
29 de junio de 2010
En la Plaza Mayor
Me levanto muy temprano. No para ayudar a mi pobre mamá, si no para llegar algo más temprano al curro. Ayer hubo huelga en el metro y se anuncia también para hoy, pero ayer no se veía mucho follón. Hoy sí se ve. El puente de Praga está hasta el bote de coches que quieren incorporarse a la M30. El tráfico va espesito. Cuando llego a Embajadores, hay más follón y mi plan de coger el C1 se va al traste cuando veo a las doscientas mil personas, aproximadamente, que esperan en la parada. Llego a la plaza de la Cebada y pienso que, al final, tanto madrugar no ha servido para mucho. En Cascorro espero un rato a que llegue el M1, pero no llega. Salgo andando, y a eso de las ocho y veinte de la mañana estoy en la Plaza Mayor. Hace calorcete y las palomas beben en los charcos dejados por la tormenta de anoche. Analizo mis opciones y me subo andando hasta Moncloa, donde aparezco media hora después tras un agradable paseo matutino. En el 82, que al ser una línea periférica va bastante vacío, se oyen las típicas protestas de lo mucho que se está tardando hoy en llegar al trabajo. Los del metro han pasado hoy de servicios mínimos, ya que no están muy contentos con la decisión de reducirles el sueldo un x% este año y otro tanto el siguiente. En fin, el aumento de productividad vía recorte de salarios ya está aquí. Pasen y disfruten.
24 de junio de 2010
39°C a las 19h00
Jornada de verano con el pepino en la mano. Algo así o parecido era el título de una película X de las clásicas. Esto, en realidad, no viene a cuento salvo por el detalle de que es verano y de que el pepino es uno de los ingredientes del gazpacho, típico plato veraniego. Pero, disgresiones aparte, la jornada de verano permite a los trabajadores del centro en el que trabajo salir sobre las 3 de la tarde, así que sobre esa hora estoy ya saliendo, cogiendo el bus y yendo al Chinatown de la calle Gaztambide, que es un chino convencional pero con un menú a 6€20 de mucha cantidad. A las cuatro menos diez aparezco en la plaza de los cubos, porque no hay nada mejor que pasar la tarde de un día achicharrante de verano dentro de un cine fresquito. El criterio en este caso es que la película sea lo más larga posible y la elegida cumple con los requisitos y hasta se deja ver. Salgo del cine, bajo a Plaza de España y remonto Gran Vía por la acera de la sombra. Son las seis y cuarto de la tarde y hace calor, así que empiezo a sudar. Después de un rato llego a Fuencarral y me paro en el Horno de San Onofre para comprar unos hojaldritos y unos pastelitos para los nenes del GAII, ya que hoy se clausura oficialmente la temporada. No salen baratos los pastelitos, pero más me habría gastado en un gimnasio y he de reconocer que los nenes me tratan muy bien. Me cambio a Hortaleza, llego a Alonso Martínez, subo por Almagro, atravieso a un grupo de nenes encorbatados que salen de PWC.Son las 19h00 y el termómetro de una parada de bus marca 39°. Cojo Miguel Ángel y ya estoy en la ETSII. Los pocos que estamos al principio damos buena cuenta de los pasteles y hojaldres, así que cuando llegan los demás, sólo quedan patatas de bolsa. Aprovechamos para echar unos cuantos hijoputas (juego semibaloncestístico que se ha hecho muy popular como calentamiento exhaustivo) y nos ponemos luego a ver fotos y videos de la compe de bloque que se organizó hace unas semanas. Al final, P se ha currado unos premios y a mí me toca el premio Míster, por llevar los entrenamientos. En realidad, me han entrenado a mí, pero no lo saben. Me despido de la concurrencia, pillo el 27, luego el 60 y llego a casa cuando el cielo está a punto de desplomarse sobre nuestras cabezas. Y luego, cuando ya estoy a cubierto, se desploma.
21 de junio de 2010
97
Pasa otro año y la P cumple otro más. Y van 97. Como era de esperar, no es que esté mucho mejor que el año pasado, pero ahí queda. De 1913 a 2010 y contando.
7 de junio de 2010
Sierra de Gata
El sábado decidimos madrugar y buscar un chorro (cascada) de los que tanto abundan por la zona para refrescarnos un poco. Salimos andando del pueblo por el GR, en dirección a Ovejuela, ya en las Hurdes. La primera hora y media se nos pasa subiendo, atravesando una vegetación densísima hasta que llegamos a la cresta que domina el pueblo. Una vez arriba, descubro que sigo siendo alérgico, aunque yo pensaba que se me había pasado, y que tengo los ojos como pelotas de ping pong. Paramos un rato a la sombra de un pino y, cuando se me pasa el ataque, seguimos por una pista hasta coger el camino que baja a Ovejuela. El camino va entre castaños, pinos y alguna encina que otra hasta que encontramos un desvío y bajamos hasta el Chorrituelo. Nos sorprende no encontrarnos a casi nadie, sólo hay una pareja que viene de Ovejuela y que se van nada más llegar nosotros, así que tenemos la cascada y la poza de al pie para nosotros. Hace calor y el agua está fresca así que nos quedamos allí un buen rato hasta que decidimos volver.
Con la tontería se ha pasado el puente en nada, así que el domingo nos adentramos en las Hurdes con el coche. La carretera principal, en muy buen estado, atraviesa lomas en las que sólo se ven árboles quemados. Al llegar a Nuñomoral, la carretera empieza a subir por las laderas, atravesando alquerías de casas colgadas encima del barranco hasta llegar al Gasco, desde donde sale un caminito que en menos de cuarenta minutos nos deja al pie del chorro de la Meancera. Algo más pequeño que el de ayer, sin pocita para bañarse pero con el agua mucho más fría. Ya sólo queda la vuelta a Mad y dejar atrás estos pueblos casi perdidos que están a la vez tan cerca y tan lejos.
¡Huelga!
Si hace unas semanas nos congratulábamos de poder contribuir a la recuperación de la economía de España, llega el momento ahora de hacerle saber al gobierno que nos alegramos pero menos. He escuchado varios argumentos a favor y en contra de la huelga del sector púbico convocada mañana. El argumento que más me ha convencido, aparte de la voracidad colocadora de los partidos políticos, es que en la administración no hay manera de separar el trigo de la paja, ni puedes recompensar al que se esfuerza ni deshacerte del que se rasca las pelotas. El cuerpo me pide ir al curro mañana, aunque sólo sea para poder comer con P o I (si finalmente no hace huelga),y aceptar que, si te la clavan una vez, igual les apetece clavártela otra. Otros factores a tener en cuenta son más elaborados o más egoístas, pero en fin, tengo toda la tarde por delante para decidirme.
30 de mayo de 2010
Progresión imparable
En los dos últimos años he corrido cuatro carreras de 10 kilómetros, dos en BCN, una en Alcorcón y otra en Mad. Cada carrera la he corrido más despacio que la anterior. Soy una fiera del asfalto.
Me despierto un minuto antes de que suene la alarma. Voy al baño, me quito las legañas, me visto y me tomo un plátano y un aquarius. El día anterior he estado en la Pedriza, más de diez horas andando, y cuando me acuesto no me veo madrugando al día siguiente para ir a correr por las calles de Mad. Pero madrugo y salgo de casa con las llaves y el abono transporte nada más. Llego al palacio de los deportes, cojo el chip y me siento en Goya, a echar una cabezadita mientras atletas más metódicos calientan por la calle. Cuando quedan cinco minutos para la salida, me levanto y me preparo psicológicamente: acabar un 10k es fácil, sólo tienes que estar una hora correteando y ya está. Se da la salida y la masa sale y tuerce por Alcalá, llegamos hasta la puerta de idem y bajamos hasta Cibeles. Voy chequeando los tiempos y de momento voy en mi línea. Desde Cibeles subimos por el lateral de la Castellana, pasamos al lado de la ETSII y un poco más allá llegamos al km 5. El chaval del puesto de avituallamiento está desbordao y una nube de corredores se arremolina en torno a la mesa pidiendo su vaso de agua. Después de un rato de estar parao consigo el vaso y sigo corriendo, pero no consigo beber porque se me cae todo por las comisuras de los labios. Me paro y bebo. En seguida llegó a la esquina del Bernabéu. Una señora pasa protestando porque la han obligado a aparcar muy lejos y llega tarde a atender a un anciano, nadie la había avisado. Malditos corredores. Pasado el Bernabéu hay un cuestón que la gente sube como puede. Al principio de la cuesta adelanto a un enano que lleva muy buen ritmo pero tiene el paso corto, claro. El sol nos da de frente y llegamos al final de la cuesta. Tuerzo por Pepe de Vergara y ahí está mi señora madre animando a los corredores. Emocionado por su presencia, le doy dos besos y las llaves de casa. Sigo corriendo, ahora cuesta abajo, decidido a recuperar el tiempo perdido entre el avituallamiento y la cuesta arriba. Intento buscar una liebre pero o van muy rápido o muy despacio así que sigo a mi bola. Al final de Pepe de Vergara veo a dos corredores tirados en el suelo mientras les atiende el Samur. Bajo el pistón tras esta escena y subo la última cuesta hasta meta tranquilamente. A diferencia de la cursa bombers, aquí está todo muy bien organizado, dejo el chip rápidamente, me dan agua y powerade y me voy dando un paseo al metro.
Me despierto un minuto antes de que suene la alarma. Voy al baño, me quito las legañas, me visto y me tomo un plátano y un aquarius. El día anterior he estado en la Pedriza, más de diez horas andando, y cuando me acuesto no me veo madrugando al día siguiente para ir a correr por las calles de Mad. Pero madrugo y salgo de casa con las llaves y el abono transporte nada más. Llego al palacio de los deportes, cojo el chip y me siento en Goya, a echar una cabezadita mientras atletas más metódicos calientan por la calle. Cuando quedan cinco minutos para la salida, me levanto y me preparo psicológicamente: acabar un 10k es fácil, sólo tienes que estar una hora correteando y ya está. Se da la salida y la masa sale y tuerce por Alcalá, llegamos hasta la puerta de idem y bajamos hasta Cibeles. Voy chequeando los tiempos y de momento voy en mi línea. Desde Cibeles subimos por el lateral de la Castellana, pasamos al lado de la ETSII y un poco más allá llegamos al km 5. El chaval del puesto de avituallamiento está desbordao y una nube de corredores se arremolina en torno a la mesa pidiendo su vaso de agua. Después de un rato de estar parao consigo el vaso y sigo corriendo, pero no consigo beber porque se me cae todo por las comisuras de los labios. Me paro y bebo. En seguida llegó a la esquina del Bernabéu. Una señora pasa protestando porque la han obligado a aparcar muy lejos y llega tarde a atender a un anciano, nadie la había avisado. Malditos corredores. Pasado el Bernabéu hay un cuestón que la gente sube como puede. Al principio de la cuesta adelanto a un enano que lleva muy buen ritmo pero tiene el paso corto, claro. El sol nos da de frente y llegamos al final de la cuesta. Tuerzo por Pepe de Vergara y ahí está mi señora madre animando a los corredores. Emocionado por su presencia, le doy dos besos y las llaves de casa. Sigo corriendo, ahora cuesta abajo, decidido a recuperar el tiempo perdido entre el avituallamiento y la cuesta arriba. Intento buscar una liebre pero o van muy rápido o muy despacio así que sigo a mi bola. Al final de Pepe de Vergara veo a dos corredores tirados en el suelo mientras les atiende el Samur. Bajo el pistón tras esta escena y subo la última cuesta hasta meta tranquilamente. A diferencia de la cursa bombers, aquí está todo muy bien organizado, dejo el chip rápidamente, me dan agua y powerade y me voy dando un paseo al metro.
28 de mayo de 2010
17 de mayo de 2010
Along the river
Ya he hablado en otras ocasiones del peaso de río sesual que pasa por Mad y que es denostado por todos dado lo escaso de su caudal. Pero el río también tiene su corazoncito y el alcalde lo que nos eches se ha sacado de la manga un corredor ambiental que sale de Somontes y va hasta la presa del Pardo. El camino es llano y da el solete, pero a 16 de mayo este solete todavía es tolerable. El río baja con bastante agua. Dada la reputación del mismo, lo de bañarse está descartado de momento, pero quien sabe si algún día podremos remojar nuestros pies en sus aguas cuando lleguen los rigores del verano.
Momentos napoleónicos en la Gran Vía

Para celebrar el centenario de la Gran Vía, y aprovechando que es San Isidro, el ayuntamiento de Mad y una prestigiosa empresa tapizan de azul la Gran Vía y la cierran al tráfico rodado. Cuando empiezo a subir desde la esquina con Alcalá pienso que es una buena idea devolver la ciudad a los peatones. Cuando quince minutos después estoy aprisionado por la masa mientras cientos de personas intentan salir por Fuencarral del caos, me acuerdo del cruce del Berezina y de los pontoneros holandeses. Y pienso que mal la llevamos el día que tengamos que salir pitando en masa por una puerta por cualquier desgracia. Una vez superado el tapón humano, me siento un rato a relajarme en la plaza del dos de mayo y un perro mea en la pata de mi banco. Qué vida esta.
14 de mayo de 2010
5%
JLRZ se da cuenta con el tiempo de que la huida hacia adelante no lleva a ninguna parte y decide que ha llegado la hora de pasar a la acción. Después de mucho Plan E, de las medidas para la economía sostenible y de las vacas gordas, llega el 5%. 5% de media, ojo. Y con este gobernante tan amigo de las encuestas y de amagar por un lado y recortar por otro, a ver cómo hace la media. En fin, resignación, hermanos. Voy a tomarme una cerveza para celebrarlo.
10 de mayo de 2010
Vicio solitario
La película era original y no era un truño de los que tantos he padecido en festivales variados. Tampoco es que fuera una maravilla. Estaba subvencionada por todo quisque: el ministerio, la generalitat de arriba, la generalitat de abajo, la xunta y no sé si me dejo a alguien en el tintero. En todo caso, con recaudaciones como la de ayer no me extraña que las películas aguanten una semana en cartel. Lo que no entiendo es porque las estrenan, qué se pasará por la cabeza del propietario del cine. Como no sea una pistola...
9 de mayo de 2010
Peña Cebollera
28 de abril de 2010
Euroboys en Denia
Lo podía contar yo, pero ya lo ha contado estupendamente el señor de la minga:Queridos euroboys,
La vida sigue y el euroboys 2010 ya es historia. Denia a tope.
Ese mediterráneo, ese piso con vista al Montgó, ese basket, esas niñas entrenando al basket, ese "qué mal huelen", esos kilos en la zona, esas horchatas, esos fartons, ese P y ese Pelucas (20 veces), esas jacaaaaaaaaas, esas minifaldas con pelillos, esas cervezas, ese colchón que se mantiene de pie, ese Lote N° 12, esa subidita al Montgó, esa Creueta, ese camino (y ese otro camino "por aquí seguro que también se puede"), esa Cueva del Agua, ese paellón made by Jtrón, ese vino podía ser mejor, ese botijo al sol, ese Doctor Mejoda, esa pelea de Sumo con final "pincho moruno", esa siesssta, ese helicóptero pesao, ese Trolololooooo, ese puerto deportivo "marcha a tope", ese restaurante que no nos quiere, esos músicos de salsa malos, esa marcha en el centro, esas jaaaaacas, esa terracita moruna, ese calendario Molinelli, esas gemelas que se lo montan, ese francés torrao, esa vuelta a casa, ese Trolololó, esa playita con agua fresquita y chavales valientes, esas cervecitas al borde del mar, ese menú Drassanes, esas gambitas de Denia, ese bote lleno de garbanzos, esa mistelita, esos abrazos... seguimos juntos después de casi 20 años, y los que nos queden.
19 de abril de 2010
La cursa bombers y el caos aeronaútico
Acudimos a Chez M para, entre otras cosas, correr la cursa bombers y, para que no todo sea ejercici, ponernos ciegos a comer y olvidar la traumática experiencia del Pedro Mari del año pasado. Casi lo conseguimos salvo por el pequeño borrón del restaurante del sábado noche y sus pulpitos en salsa. Además, voy con la DM a visitar a P y L a Casteldefells. L no ha perdido mano en la cocina y me como todo lo que me ponen sin rechistar, hasta las almejas. Sus nenes están muy bien, muy majos y simpáticos, aunque el mayor es del Barça, qué se le va a hacer.
El domingo por la mañana salimos de chez M y vamos trotando por las callejuelas del centro de BCN hasta la cafetería donde desayunamos. Durante la carrera me siento un poco pesado, quizá porque hemos comido como alimañas hambrientas desde el viernes por la noche. Así que a partir del dos y medio voy pisando huevos hasta que llego a Vía Laietana y, aprovechando que es cuesta abajo, acelero un poco para llegar a la meta como si estuviera bien. Cruzo la meta y me da un bajonazo, así que salgo del follón. Un poco más abajo veo a J, M, B y a MB. Saludo y voy a devolver el chip. Me dan una cutre bolsa con un powerade, una botella de agua, dos chocolatinas extrafinas y una bolsa de frutos secos. Recuperamos a M y a la DM y, después de ducharnos, nos vamos a comer ensaladas en plan sanote al Fres Co.
Durante la comida, nos enteramos de que el aeropuerto de BCN está cerrado por culpa del volcán islandés. Empieza un frenesí de llamadas y al final salimos a buscarnos la vida por ahí. Unos cuantos acaban en la estación de autobuses donde una legión de guiris buscan volver a sus países. En Sants también hay cachondeíto. Además los cheminots font grève , con lo cual los trenes se paran en la frontera. Allí nos encontramos a G, que está decidido a colarse en un tren que va a Zurich para escapar de BCN.
Al final, unos cuantos encuentran coche para ir a GVA, donde llegan a las tantas de la mañana. Otros, más reflexivos, deciden quedarse a teletrabajar en BCN y los madrileños cambian el avión por el AVE y vuelven a Madrid más ligeros de bolsillo.
Y todo esto por un volcán.
12 de abril de 2010
El otro lado
Cuando se va a la Pedriza, se suele empezar en Canto Cochino o en Manzanares. El lado este de la Pedriza está ocupado por fincas privadas valladas y surcado por pistas de tierra con lo que el acceso resulta menos cómodo. El GR10 pasaba por aquí, y aunque algunos hitos siguen marcando el camino, las marcas de pintura ya casi ni se ven y el GR tiene que dar muchas vueltas para evitar las vallas y muros de las fincas. En todo caso, me acerco con mi tío y con mi primo A a dar una vuelta. En la subida hasta el collado de la Dehesilla, el camino va cubierto de vegetación pero se sigue más o menos bien. Mi tío, que recordaba el camino menos duro, se queda a echarse una siesta en la pradera del Yelmo mientras A y yo subimos a la cumbre. En esta última temporada madrileña he debido de subir cinco o seis veces, porque es una cumbre muy divertida para los turistas y para mí también, claro.
Bajamos retostaos y cansadetes de la caminata. Mi tío dice que a ver cuando ponen una carretera hasta arriba que los caminos erosionan mucho.
7 de abril de 2010
Estás muy pálido...
- Es que ya no tienes edad para estas cosas, deja que corran los chavales y tú no te esfuerces, que te va a dar algo. Como dice una congoleña que tengo en casa, tanto nadar para morir en la orilla.
- Ya señora, pero hacer ejercicio está bien. Estos nenes están fuertes pero el ejercicio es para todas las edades.
- Ay, no. Mira, yo soy canaria, de un pueblo con vistas al mar y tengo cinco hermanos que hacían lucha canaria. Y una vez, uno sacó a doce del terrero y le dijeron que no hiciera más eso. Porque te esfuerzas y luego te quedas así de pálido y te da algo.
- Como para decirle nada usted. De todas formas, yo soy pálido de por mí.
- Es que la palidez aquí en Madrid va por dentro. Nadie se habla, todos cierran la puerta. Mira yo, os preguntaréis que qué hago aquí hablándoos, metiéndome donde nadie me llama, pero es porque soy de pueblo y allí la gente se habla por la calle.
- Y nosotros también, mire usted.
- Bueno, os dejo que voy a coger el autobús. Y tú no corras tanto, que te va a dar algo.
Mis nenes ahora no dejan de repetirme que estoy muy pálido.
4 de abril de 2010
Cazorla
Vaya, que si quería conocer Cazorla, aunque sea una esquinita de ná, ya está hecho. Y gracias a A y a sus colegas del Jabalcuz por la compañía de estos dos días.
22 de marzo de 2010
Vuelta al anillo
Quedo con P para dar la vuelta al anillo. A las 8 y algo de la mañana está lloviendo, para festejar la llegada de la primavera. Así que anulamos la salida. A las diez ya no llueve, así que salgo decidido a pedalear un rato. Al final me acabo liando y aparezco en Las Tablas, en la otra punta de Mad. Paso a saludar por casa de mi brother, aprovecho para refrescarme y me voy a la estación de cercanías para acortar mi regreso a casa.
El anillo no está mal. Tiene unos cuantos repechos bastante asesinos, no tienes que andar muy pendiente de los coches, salvo en los cruces y en general se va bien. Pero a ver si con la excusa de la tercera candidatura olímpica, el alcalde se vuelve aún más loco y empiezan a verse más bicis en el centro de Mad.
15 de marzo de 2010
Quinto aniversario
Tal día como hoy, hace cinco años, escribí por primera vez en el edunardo.blogspot.com, parece que fue ayer. Mientras espero comprobar que veinte años no son nada, observo que para cinco sí que se cumple. Y pasa lo que pasa.
Termina la temporada jungle
La temporada de los Jungle Fever, el equipo de basket en el que entré gracias a la influencia del crítico sin criterio, ha terminado.
Lo más destacable (después de haber sufrido tantos años al coach T) es que los jugadores no se suelen enfadar entre ellos y, si se enfadan, no se nota. Esto tranquilidad de espíritu contrasta frecuentemente con los jugadores de los equipos contrarios, que pueden ponerse a parir entre ellos después de haber ganado de treinta. Será el efecto jungle. En todo caso, y como dicen los de la asociación de jardineros, alegrémonos mientras podamos.
Lo más destacable (después de haber sufrido tantos años al coach T) es que los jugadores no se suelen enfadar entre ellos y, si se enfadan, no se nota. Esto tranquilidad de espíritu contrasta frecuentemente con los jugadores de los equipos contrarios, que pueden ponerse a parir entre ellos después de haber ganado de treinta. Será el efecto jungle. En todo caso, y como dicen los de la asociación de jardineros, alegrémonos mientras podamos.
El cerro de San Pedro
8 de marzo de 2010
Historia de un piño
O donde Edunardo se pone autobiográfico
Allá por el 1994, el joven Edunardo pasaba gran parte de sus fines de semana entre canchos y jaras, practicando el arriesgado deporte de la escalada. Ni física ni mentalmente estaba muy bien dotado para esa actividad pero gracias a la paciencia de familiares y amigos pudo disfrutar de momentos inolvidables en parajes de gran belleza y de instantes interminables de pánico estremecedor.
Un día en Patones
Recuerdo que estaban P, J y quizá AT. Estaba acabando el día y fuimos a probar una vía. Yo iba de primero, puse la cinta en la chapa mientras me agarraba con la mano derecha a una presa. Con la mano izquierda tiré de la cuerda para poder pasarla con el mosquetón y agarré la cuerda con los dientes, como se suele hacer. En ese momento mi mano derecha se soltó del agarre y caí con la cuerda en la boca. Pocos metros, pero los suficientes para que mi incisivo central derecho quedara formando un ángulo de 90 grados con el resto de los dientes. Sangrando como un cerdo, mis amigos me llevaron a la Paz y allí me llenaron la boca de hierros y me amputaron el piño. Era tan joven y ya tan mutilado.
Primer piño postizo
Sin piños, uno no se come un rosco. Pasé dos meses con los hierros en la boca y, cuando me los quitaron, mis padres me llevaron a un dentista de Pozuelo, creo recordar. El seguro de la federación de montaña me daba 15000 pesetas por la lesión, pero la factura fue mucho más. En aquel tiempo empecé a soñar con cierta frecuencia que se me caían los dientes. Algo que resultó profético, por otra parte.
Un día en Málaga
Málaga, 1998. Recién acabada la prestación social, quedé en Málaga con J, el tico que había venido para sacarnos las castañas del fuego. Estaban también sus primos y primas, que vivían allí. Tarde calurosa, cartojal fresquito y aparecí de repente tumbado en una camilla en el Carlos Haya. Uno que estaba enfrente me dijo: "¿Qué te ha pasao?" "Nada que yo sepa", respondí yo. Salí de urgencias y J me acompañó en un taxi a mi casa. Le dije que ya le llamaba para salir otra tarde y me miró lívido diciendo: "Descansa, mejor" Cuando me miré en el espejo del cuarto de baño vi un labio tumefacto, varios puntos en la nariz y en la boca y la camiseta llena de sangre seca. El primer piño postizo ya no estaba.
Me llaman Mellao
La doctora SC se había ocupado de las bocas de varios familiares míos. Así que allá fui a que me hicieran un implante. Después de someterme a tormentos varios, me implantó un perno de titanio en lo que quedaba de raíz. Llegó junio del 99 y me fui con gran ilusión a trabajar a GVA (ya era hora) con un piño provisional y la doctora C no pudo acabar el trabajo que había empezado (aunque sí pudo cobrarlo). Estaba yo un día en el bat.30 hablando con BJP, cuando de repente el piño provisional salió disparado de mi boca. Eso sí que no podía ser. Estaba en GVA, libre y con dinero, y una mella no podía interponerse en mi carrera sesuarll.
El puente
En el servicio médico del Cern tenían un folleto con direcciones de médicos en el Pays de Gex y GVA. Llamé a un número de StGenis y me respondió una señora. Me dio cita y allá fui. A su casa se entraba por un camino de tierra. Aparqué en medio de un patio lleno de trastos: una furgoneta, un coche, varias bicicletas, carretillas, palas, cajas de botellas... Rodée la casa y entré en la consulta. Olía un poco a húmedad y todo tenía un aire un poco avejentado, incluido el material médico. La señora tendría unos sesenta años y tenía las manos llenas de tierra. Limpias, pero con grietas en la piel llenas de tierra. Supuse que sería de trabajar en el jardín. Era danesa pero llevaba treinta años viviendo en Francia. Usaba medicinas caducadas. Yo me daba cuenta, pero la señora era tan amable que no le decía nada. El caso es que tras unas cuantas sesiones, me apañó la boca y me hizo un puente que todavía dura. Unos años después volví a llamar a la consulta. No respondió nadie. Pasé un día por delante de la casa y se había quemado. Una barrera cortaba el camino de entrada.
Epílogo
El domingo en Alcorcón me tragué la raqueta del señor alto. Al principio pensé que me había reventado la boca, y toda la historia del piño pasó por delante de mis ojos.
Pero no, el piño estaba en su sitio y la historia aquí está.
Allá por el 1994, el joven Edunardo pasaba gran parte de sus fines de semana entre canchos y jaras, practicando el arriesgado deporte de la escalada. Ni física ni mentalmente estaba muy bien dotado para esa actividad pero gracias a la paciencia de familiares y amigos pudo disfrutar de momentos inolvidables en parajes de gran belleza y de instantes interminables de pánico estremecedor.
Un día en Patones
Recuerdo que estaban P, J y quizá AT. Estaba acabando el día y fuimos a probar una vía. Yo iba de primero, puse la cinta en la chapa mientras me agarraba con la mano derecha a una presa. Con la mano izquierda tiré de la cuerda para poder pasarla con el mosquetón y agarré la cuerda con los dientes, como se suele hacer. En ese momento mi mano derecha se soltó del agarre y caí con la cuerda en la boca. Pocos metros, pero los suficientes para que mi incisivo central derecho quedara formando un ángulo de 90 grados con el resto de los dientes. Sangrando como un cerdo, mis amigos me llevaron a la Paz y allí me llenaron la boca de hierros y me amputaron el piño. Era tan joven y ya tan mutilado.
Primer piño postizo
Sin piños, uno no se come un rosco. Pasé dos meses con los hierros en la boca y, cuando me los quitaron, mis padres me llevaron a un dentista de Pozuelo, creo recordar. El seguro de la federación de montaña me daba 15000 pesetas por la lesión, pero la factura fue mucho más. En aquel tiempo empecé a soñar con cierta frecuencia que se me caían los dientes. Algo que resultó profético, por otra parte.
Un día en Málaga
Málaga, 1998. Recién acabada la prestación social, quedé en Málaga con J, el tico que había venido para sacarnos las castañas del fuego. Estaban también sus primos y primas, que vivían allí. Tarde calurosa, cartojal fresquito y aparecí de repente tumbado en una camilla en el Carlos Haya. Uno que estaba enfrente me dijo: "¿Qué te ha pasao?" "Nada que yo sepa", respondí yo. Salí de urgencias y J me acompañó en un taxi a mi casa. Le dije que ya le llamaba para salir otra tarde y me miró lívido diciendo: "Descansa, mejor" Cuando me miré en el espejo del cuarto de baño vi un labio tumefacto, varios puntos en la nariz y en la boca y la camiseta llena de sangre seca. El primer piño postizo ya no estaba.
Me llaman Mellao
La doctora SC se había ocupado de las bocas de varios familiares míos. Así que allá fui a que me hicieran un implante. Después de someterme a tormentos varios, me implantó un perno de titanio en lo que quedaba de raíz. Llegó junio del 99 y me fui con gran ilusión a trabajar a GVA (ya era hora) con un piño provisional y la doctora C no pudo acabar el trabajo que había empezado (aunque sí pudo cobrarlo). Estaba yo un día en el bat.30 hablando con BJP, cuando de repente el piño provisional salió disparado de mi boca. Eso sí que no podía ser. Estaba en GVA, libre y con dinero, y una mella no podía interponerse en mi carrera sesuarll.
El puente
En el servicio médico del Cern tenían un folleto con direcciones de médicos en el Pays de Gex y GVA. Llamé a un número de StGenis y me respondió una señora. Me dio cita y allá fui. A su casa se entraba por un camino de tierra. Aparqué en medio de un patio lleno de trastos: una furgoneta, un coche, varias bicicletas, carretillas, palas, cajas de botellas... Rodée la casa y entré en la consulta. Olía un poco a húmedad y todo tenía un aire un poco avejentado, incluido el material médico. La señora tendría unos sesenta años y tenía las manos llenas de tierra. Limpias, pero con grietas en la piel llenas de tierra. Supuse que sería de trabajar en el jardín. Era danesa pero llevaba treinta años viviendo en Francia. Usaba medicinas caducadas. Yo me daba cuenta, pero la señora era tan amable que no le decía nada. El caso es que tras unas cuantas sesiones, me apañó la boca y me hizo un puente que todavía dura. Unos años después volví a llamar a la consulta. No respondió nadie. Pasé un día por delante de la casa y se había quemado. Una barrera cortaba el camino de entrada.
Epílogo
El domingo en Alcorcón me tragué la raqueta del señor alto. Al principio pensé que me había reventado la boca, y toda la historia del piño pasó por delante de mis ojos.
Pero no, el piño estaba en su sitio y la historia aquí está.
27 de febrero de 2010
Vueltas por MAD
08h00 de un viernes cualquiera, Edunardo se dirige a la estación de Plaza Elíptica, línea 6 de metro de MAD. A las 08h40 sale de la estación de Ciudad Universitaria y, tras un paseíto, entra por la puerta del prestigioso centro de investigación en el que trabaja. Saluda a IP, a JLG, a IM y a P. Se va al labo y pasa la mañana trajinando con JM. A eso de las 14h15 se despide de P, que se va tres meses a Sudamérica, y sale por la puerta. Camina por el paraninfo hasta la puerta de la facultad de derecho donde coge el 82. Baja en Ciudad Universitaria, coge la línea 6 y hace transbordo en Avenida de América para coger la línea 4, llegar a Alfonso XIII y comer chez ses parents. A eso de las 17h15 sale con G y N y se dirigen en coche hasta Las Tablas, donde conocen a J y E. Los gemelos son muy majos y sus hermanos mayores están un poco descolocaos, pero ya se les pasará.
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25 de febrero de 2010
19 de febrero de 2010
Notodofilmfest
Los gemelos
En el día de hoy, el número de mis sobrinos se incrementa en un 50% gracias al nacimiento de los gemelos J y E. Espero que sean fácilmente distinguibles. La proporción de sobrinos machos a sobrinos hembras es ahora de 5 a 1.
7 de febrero de 2010
I
Un poco antes del sarao recibo una llamada de mi brother diciendo que I ha muerto. Después de un montón de años luchando contra la enfermedad del siglo XX, no ha podido más y deja a su nena y a A.
Paso el sábado por la noche por el tanatorio Norte de Mad. Está en una zona industrial en la que no hay nadie. Allí están las viejas glorias del GAII, muchos de los cuales han estado al lado de A durante estos años y a los que reencuentro tras mucho tiempo sin verlos.
El domingo me acerco al crematorio de la Almudena. Saludo a la familia de A, a las viejas glorias y al propio A. Salgo de allí y me doy un paseo por dentro del cementerio. No me cruzo con nadie. Muchas de las tumbas están en mal estado de conservación y sobre algunas lápidas hay botellas de coca cola de plástico en lugar de flores. Llego al final a un poste de parada de autobús. Decido esperar a que pase y salgo del cementerio en autobús. Nadie sube, y aunque me quedo con ganas de preguntarle al conductor si el servicio tiene mucho público, me quedo en silencio mientras pasamos por delante de las hileras de nichos,de campos de lápidas y de mausoleos y no puedo evitar fijarme en nombres y fechas.
Cambio de autobús y me voy a la puerta del Sol, allí bajo hasta Tirso de Molina y luego voy por Jesús y María hasta la plaza de Lavapiés. Un poco antes de llegar me ofrecen hash y coca. En Embajadores me ofrecen más hash. En la parada del 60 dos policías observan como un yonqui recoge sus pertenencias del suelo antes de llevárselo en un Picasso. En Plaza Elíptica hay otro control policial, y paso por delante de un madero con un H&K. No entiendo nada, pero la vida sigue.
Paso el sábado por la noche por el tanatorio Norte de Mad. Está en una zona industrial en la que no hay nadie. Allí están las viejas glorias del GAII, muchos de los cuales han estado al lado de A durante estos años y a los que reencuentro tras mucho tiempo sin verlos.
El domingo me acerco al crematorio de la Almudena. Saludo a la familia de A, a las viejas glorias y al propio A. Salgo de allí y me doy un paseo por dentro del cementerio. No me cruzo con nadie. Muchas de las tumbas están en mal estado de conservación y sobre algunas lápidas hay botellas de coca cola de plástico en lugar de flores. Llego al final a un poste de parada de autobús. Decido esperar a que pase y salgo del cementerio en autobús. Nadie sube, y aunque me quedo con ganas de preguntarle al conductor si el servicio tiene mucho público, me quedo en silencio mientras pasamos por delante de las hileras de nichos,de campos de lápidas y de mausoleos y no puedo evitar fijarme en nombres y fechas.
Cambio de autobús y me voy a la puerta del Sol, allí bajo hasta Tirso de Molina y luego voy por Jesús y María hasta la plaza de Lavapiés. Un poco antes de llegar me ofrecen hash y coca. En Embajadores me ofrecen más hash. En la parada del 60 dos policías observan como un yonqui recoge sus pertenencias del suelo antes de llevárselo en un Picasso. En Plaza Elíptica hay otro control policial, y paso por delante de un madero con un H&K. No entiendo nada, pero la vida sigue.
B-Day
Pero la próxima vez, nada de objetos por favor. Eso sí, el señor alto y familia pueden traer todos los paquetitos de jamón que quieran. Hummm....
4 de febrero de 2010
38 y un día
Alguien decidió que lo que mejor podía sentarle a un ser camino de los 39 era una buena fondue de queso para cenar. Y así se le llevó por sorpresa hasta la calle del Divino Pastor y allí, tras abrir la puerta, aspiró el familiar aroma a queso, vino y gel quemao. Y bebió el vino y el kirsch y salió de allí bastante pesado. La otra opción para la cena, cortesía de Mr.Drummer, era ésta:
2 de febrero de 2010
38
Pues no queda ná. Mañana se cumple otro aniversario de mi llegada al planeta tierra y ya van unos cuantos. No sé cuando vendrán a buscarme para transportarme a otra dimensión pero me parece que cada vez queda menos. Mientras tanto, y una vez adaptado a la existencia, no tengo prisa. Pero el tiempo parece no darse cuenta y camina segundo a segundo hacia no se sabe dónde. Un montón de años, un montón de segundos abandonados detrás y otros tantos por abandonar...
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