3 de octubre de 2010
1990-2010
Al señor de Minga, que es más grande que el tubo de escape del titanic, se le ocurre hace cosa de un año, entre salchicha y salchicha, juntar a los 90xxx que pululan por el universo. Cual tatuaje indeleble, ese peaso de número de matrícula por la gloria de mi madrerl, ha marcado a una generación de personas humanas, en su mayoría de seso masculino físicamente, psicológicamente, a las que se prometió la gloria y se han encontrado con esto. Digresiones aparte, los jóvenes que entramos por la puerta de la ETSII en octubre de 1990 nos encontramos ahora en 2010 y, gracias al mismo efecto que nos hace vernos a nosotros mismos más o menos iguales a cómo éramos entonces, los demás también están igual. Casi todos trabajan, muchos están casados y con hijos y en general se les ve bien. Las aves nocturnas no han perdido el instinto y los grandes bebedores siguen bebiendo a lo grande. Muchos recuerdan detalles que han desaparecido de mi cabeza hace tiempo pero, sorprendentemente, conseguimos no ponernos muy tontos con las batallitas del Scala o del Valenciano. En fin, no hicimos lo que hace todo el mundo porque lo hicimos desde lo alto.
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1 comentario:
Con la edad uno se hace nostálgico y se aferra al pasado. Espero que no se le ocurra hacer una reunión con los del instituto, eso indicaría la seriedad del asunto.
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