Llega la susodicha. En la calle les espera el vecino. Se dirigen a nosotros, bajo a negociar y, tras intercambiar impresiones que nos permiten ganar un precioso tiempo para acabar de asar los chorizos, movemos la BBQ a mi terraza particular y sigue la fiesta. Al irse la policía, aparece en escena un señor mayor, que dice ser el presidente de la comunidad y que empieza de buen rollo en plan abuelito venerable y acaba transformándose en el emperador de la guerra de las galaxias. En fin, una velada inolvidable. Amo a mis vecinos. Hasta al capullo del quinto.
3 de julio de 2010
No desearás al vecino del quinto
Llega la susodicha. En la calle les espera el vecino. Se dirigen a nosotros, bajo a negociar y, tras intercambiar impresiones que nos permiten ganar un precioso tiempo para acabar de asar los chorizos, movemos la BBQ a mi terraza particular y sigue la fiesta. Al irse la policía, aparece en escena un señor mayor, que dice ser el presidente de la comunidad y que empieza de buen rollo en plan abuelito venerable y acaba transformándose en el emperador de la guerra de las galaxias. En fin, una velada inolvidable. Amo a mis vecinos. Hasta al capullo del quinto.
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1 comentario:
Siguiendo la política del blog de no citar a nadie por su nombre completo, edito el siguiente comentario:
si el del quinto es LD, es un c...integral, durante su vida laboral un vago de 7 suelas y como vecino un de uqe se trata que me opongo y al rico moroso helado.
Pero casi sin alterarse consigue amargar la vida a todo cristo. Lo siento, ya veré lo que puedo hacer.
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