En las puertas de los Ahorra Mases se suelen ver ciudadanos de origen subsahariano vendiendo la Farola. No recuerdo cuando fue la primera vez que vi a ? apoyado en la farola donde está la bici en la foto. Sí que recuerdo que saludaba siempre, ya fuera cuando salía del Ahorra Más o incluso cuando entraba o salía del portal, mucho más de lo que hacen muchos de mis vecinos. Incluso un día me echó una mano cuando arrastraba el carro con las bebidas para la fiesta policial. La relación no era puramente amistosa, ya lo sé, y tenía un claro componente comercial. Pero no quita que las pocas veces que salí con las muletas de casa, estuvo muy majo, preguntando qué me había pasado y animándome cuando veía mis progresos rehabilitantes. Un día le pregunté si quería algo de comida o bebida y me dijo que prefería el dinero: su respuesta me hizo pensar que quizá un padrino negro controlaba las puertas de los supermercados y que los que pasaban horas y horas delante de la puerta tenían que pasarle un porcentaje de sus ganancias.
El caso es que el jueves llegué a casa a eso de las cinco y no le vi. El viernes no pasé por ahí en su horario habitual pero el sábado tampoco acudió a su puesto. Y hoy no está tampoco. No sé cuándo volverá y ni siquiera sé cómo se llama ni si le habrá pasado algo. Y me gustaría saberlo.
2 comentarios:
el mío también ha estado un par de días ausente, quizá los reclutan para darles algún cursillo de mendicidad avanzada.
Ex-v
para mi que van rotando...
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