Cuando C me propone ir a Monfragüe durante el puente de todos los muertos, me sorprendo por un instante. ¿Se sabrá la canción aquella de "alimento con mi carne en Monfragüe aegypius monachus"? En fin, a nadie le amarga un dulce así que acabamos en el minúsculo pueblo de V de SC en una simpática casa rural. El nombre de la habitación es ciconia ciconia. Empezamos bien.
Entre el atasco a la salida de Mad y parar a comer y patatín y patatán el primer día empezamos a caminar un poco tarde y llegamos al cerro Gimio cuando el sol termina de ponerse, lo que deja unas hermosas vistas y nos obliga a ponernos las frontales para volver al pueblo a cenar y prepararnos para el día siguiente. He pedido un permiso para hacer el camino morado que se supone que es zona de reserva con aforo limitado. ¿Qué nos encontraremos?
Lo primero que nos encontramos a la salida del pueblo es un phoenicurus ochruros , luego hay unos cuantos passer domesticus y después está este parus major. Por la tranquilidad con la que posa, cualquiera diría que está contratado por la junta de Extrema y Dura para satisfacer las ansias fotográficas del safarista aficionado. Un poco más abajo, vemos varios erithacus rubecola, pero la sorpresa está al llegar al embalse.
El embalse, que según Iberdrola es una maravilla tanto para el río como para la fauna, está lleno de unos bichos grandes y escandalosos. Parecen ser phalacrocorax carbo. Tras pasar un rato observando sus evoluciones damos un rodeo para cruzar a la otra orilla ya que el puente por el que teníamos que pasar está sumergido provisionalmente.
Tras rodear el embalse comenzamos a subir por una ladera entre encinas, alcornoques, jaras y madroños hasta llegar a un collado. Paramos un instante a contemplar el paisaje y las dehesas que quedan a nuestros pies cuando empiezan a pasar gyps fulvus por encima de nuestras cabezas.
Tras ver pasar mucho gyps fulvus de repente aparece un algo que sin ser igual no es lo mismo. Y es un aegypius. En fin, uno se puede ir a la cama tranquilo pensando en todos los buitres que le han pasado por encima. Hacerse el muerto a ver si bajan queda para otro día.
No todo van a ser aves. Volviendo por el camino nos encontramos con el simpático espectáculo de este escarabajo pelotero haciendo su pelota de caca de la que comerá él y su descendencia.
De una especie pequeña y coprófaga pasamos a un animal mucho más resultón, el cervus elaphus , mientras se busca las habichuelas entre la maleza. En fin, el día ha sido pródigo en momentos safáricos, así que volvemos a V de SC a pasar una noche fresquita y a prepararnos para el desayuno de la mañana siguiente.
El domingo vamos hasta el mirador de la Tajadilla. El camino va por la ladera del embalse y pasa por un par de fuentes escondidas entre alisos hasta que llega al mirador en cuestión. Enfrente tenemos una pared rocosa de la que aterrizan y despegan los gyps fulvus. Comemos y volvemos al pueblo. Cuando estamos en una de las fuentes nos sobrevuela este señor. De nuevo, no nos hacemos el muerto y pasa de largo.
En fin, hasta aquí el safari. Una vez en Mad, desaparecen las rapaces y recibimos, a cambio, la mierda de los tubos de escape.
1 comentario:
¡oh!maravillosos bichos. Yo también he visto jabalíes por la orillita del Guadalquivir, garzas reales (de la familia, claro)y una cierva con su hijita/o porque no tuve tiempo de averiguar el sexo.
Supongo que subirás más fotos.
Muchos besos ex-v
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