Las motacilla alba son muy monas y muy desconfiadas, y su forma de moverse, como si anduvieran muy deprisa, es muy característica. En fin, que no todos los días se le ponen a uno dos a tiro. Lástima de pepino, que estaba descansando en Mad, pero el pepinillo, aunque menos potente, también da juego.
Y por último las jefas de la ciudad, las larus michahellis. En la foto tenemos a un simpático ejemplar joven que, a diferencia de los adultos, no tiene las patas amarillas que dan el nombre común a la especie. Según el ayuntamiento, son una plaga porque se cagan en los tejados. Yo cada vez tengo más claro quiénes so
No hay comentarios:
Publicar un comentario