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15 de agosto de 2012

El valle de Salazar

Huyendo del calor de la meseta y de las tormentas laborales, acabamos en el pequeño pueblo de Ibilcieta, en Navarra, buscando el fresco y la paz. Durante los días siguientes, nos damos unas vueltas por la selva de Irati, subimos al puerto de Larrau e invadimos provisionalmente el país vecino a pesar de las nubes y las nieblas. Visitamos también la foz de Lumbier, nido de  gyps fulvus y otras rapaces inidentificables y se produce un milagro más del avistamiento, los ptyonoprogne rupestris, que vuelan agilmente sobre las aguas del río. En la selva de Irati, además de distinguir alguna upupa epops, se produce un nuevo milagro, y vemos unos cuantos fringilla coelebs. En fin, que los paseos y las buenas temperaturas producen el efecto deseado y volvemos a Madrid en mejor estado del que salimos.

1 comentario:

Anónimo dijo...

muchas gracias por permitirme dar unos paseos maravillosos por Navarra.
Me ha hecho recordar otros tiempos en los que era más joven, menos gorda y podía disfrutar de todo lo que vosotros habeis descubierto.
Besos ex-v.