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14 de mayo de 2012

Minga 4.0

El señor de Minga cumple cuarenta años. En la foto se le puede ver acompañado de amigos y familiares. Recapitulemos.

Primer plato
Salen de Mad unos señores  y pasan por Valladolid. Cinco minutos de nada que aprovechan para hacer sus necesidades y tomar un piscolabis. Salen de Va y tiran hacia el norte, tuercen a la izquierda, vuelven a torcer a la izquierda y ya tarde en la noche, tras un viaje en el que han pasado del calor sahariano al clima oceánico, llegan al conceyu de Onís. Casi sin dilación, se sientan a la mesa con el resto de los asistentes y empiezan a comer. Ensaladilla, merluza, natillas más algo de embutido salmantino para acompañar. Tras los postres, licores caseros. Se acaba tarde y se duerme poco. Pasemos al día del cumpleaños o, como quien dice, al ...

Segundo plato
El padre del ojomeneado es de fácil conversación y me ilustra sobre las prácticas bancarias en los años 90. El que quiera saber más, que lea sobre el origen de la doctrina Botín aquí o aquí e intente no estremecerse. En fin, mientras charlamos del asunto y los niños buscan los caches, vamos y volvemos entre Benia y Avín, para acabar comiendo opíparamente en un restaurante en la plaza. Salimos a reventar tras las fabaditas, los escalopines y las tartitas. Dedico la tarde al mus, venzo y echo una siesta a las 9 de la noche. Bajo, cenamos, la mesa rebosa de tortillas, embutidos, empanadas, sidra, costillas, pollo, tocino, chorizo y queso. Al poco tiempo estoy rebosando yo también. La tertulia post-cena se prolonga hasta las dos.  Duermo, poco otra vez, y llegamos al ...

Postre
Desayuno poco porque ya no puedo más, siempre se repite la misma historia. Hacemos la sesión de fotos y el sector 90000 dedica un rato a la cinematografía. Me voy con el castor y el pelucas a dar un paseo al campo y nos da tiempo a hacernos amigos de unas simpáticas garrapatas, aunque la historia no llega a cuajar. Comemos los restos de la cena pero no conseguimos terminarlos. Y llega el momento, empiezan las despedidas y salimos unos para un lado y otros para otro, pero todos con la comida saliéndosenos por las orejas. Y este recuerdo permanecerá para siempre en nuestra memoria. Y, de momento, en nuestras barrigas.

1 comentario:

alerta-ovni dijo...

Vaya menú. Qué bien os lo montáis. Seguro que ha estado fenomenal.

Un ovni.