28 de noviembre de 2010
Any given saturday
El baloncesto, que tantas satisfacciones me ha dado, me está jodiendo. Después del esguince de la rodilla izquierda en Julio, llega ahora la rodilla derecha con una lesión aún por determinar. ¿Me estará diciendo el cuerpo que es hora de dejar este deporte y dedicarme a actividades más acordes con mi edad?
26 de noviembre de 2010
La semana armenia
Mientras bajo por el paseo del Prado un viernes por la tarde, voy pensando en dos cosas: dónde mear y qué escribir sobre la visita de SK, armenio recolocado en Alemania y que nos ha dado una semanita de pasión armenia que no se la deseo a nadie. Cuando encuentro un seto lo suficientemente resguardado y me libero de una de mis preocupaciones, me pongo a vagar por las calles de Madrid pensando en lo que sé de Armenia. Poca cosa, aparte del genocidio armenio y de que el país anda allá por el Cáucaso. Los apellidos de la gente acaban en -ian o en -iam. Me acuerdo de Kachaturian, y después de consultar la wikipedia, resulta que acierto y es armenio. Incluso uno de mi grupo, bellísima persona pero con aspecto de indigente, es hijo de armenio y española, aunque yo pensaba que era ruso. Cuando los dos armenios se encuentran, intercambian unas palabras en ruso y mi colega me pide que no le diga al armenio-alemán que él es también armenio, aunque el otro armenio acaba por enterarse. Ignoro cuál es la probabilidad de que dos armenios se encuentren en San Blas, pero debe ser muy baja. SK nos trae y nos lleva por Madrid, nos hace trabajar más allá de las 17h30 (¡inconcebible!) y todavía, después del curro quiere que le llevemos a tomar unas cervezas. A pesar de que cuando mis colegas van a Alemania pasan un poco de ellos, nos comportamos como exige la ley de la hospitalidad y le sacamos de paseo. De buen grado al principio y de mala gana al final. No es mala persona, pero es un poco plasta el puñetero armenio.
12 de noviembre de 2010
Visita con coche
Llega el señor M. a la capital y decido ir a buscarle a Atocha en coche. Saliendo de chez mes parents hay un follón que te cagas en la M30 y en la avenida de América así que me meto por el lateral y salgo dando una vuelta por Cartagena a López de Hoyos. En Serrano se para un poco el tráfico y a la entrada del parking de Atocha espero quince minutos a que se abra la barrera. Vamos a casa rápidamente, dejamos los bártulos y subimos a Lavapiés a tomar algo. A la una y media, tras charlar y charlar y cachimbear y cachimbear, volvemos a casa en metro. Quitando la mujer que pota y adorna el suelo del vagón, llegamos enseguida sin más acontecimientos. Por la mañana vamos al aeropuerto en coche. Salimos temprano, a las siete, para no pillar atasco pero lo pillamos igualmente y recorremos la M30 a ritmo de tortuga. Desayunamos a precio de aeropuerto y seguimos charlando hasta que llega el momento del embarque. Despedida y vuelta a casa. La M40 va fluida en sentido sur, en sentido norte va cargadita, son las nueve y media de la mañana y me reafirmo en mi opinión de que sin coche en Madrid se vive mejor o, por lo menos, se lee más.
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