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10 de marzo de 2013

Hasta luegorl

Hay gente que en un momento dado se lía la manta a la cabeza y decide lanzarse a la aventura. Yo, que en estos momentos me siento poco aventurero, me quito el sombrero ante M y C que se van, ni más ni menos, a Hong Kong. Para despedirse como corresponde, invitan a un montón de gente a su casa, que también hace falta valor, aunque una vez que te has liado la manta a la cabeza y te vas a 15.000 kilómetros de distancia, qué más te da invitar a tu casa a cinco que a cincuenta y que quede aquello como tenga que quedar. Además, a estas edades la gente se sabe comportar y no rompen vasos ni desparraman los cubatas por el suelo. Por supuesto, nos invitan a visitarles, pero no sé si mi escaso sentido aventurero me lo permitirá. Buen viaje, pues.

28 de febrero de 2013

El día que conocí a ... ( y II )

Recibimos la visita desde BCN de P. Como hace infinitos años, cuando coincidimos en GVA, nos vamos al cine a ver No. Antes de entrar a la sala, que está sorprendentemente llena, ignoro si porque es el día del espectador o porque la película tiene buena prensa, hago mi visita ritual al baño. Hago lo que tengo que hacer y, al volver a la sala, una señora mayor sube lentamente las escaleras del brazo de otra señora más joven. Dada mi buena educación, espero a que acaben de subir sin arrollarlas. Eso me da tiempo a fijarme en el pelo de la señora mayor, gris y alborotado. Y en sus medias, rosas de rejilla. Y tengo un presentimiento. Y termino de subir la escalera mientras la señora y su acompañante se dirigen a la salida. Y la miro. Y es ella. La duquesa por antonomasia.

A diferencia de mi anterior encuentro en la tercera fase, la susodicha no ha estado nunca en mi lista de mitos eróticos. Como C no ha venido, no recibo la oferta de irme con la otra si así lo deseo. Otra, que, por otra parte, se acaba de casar hace poco y que supongo que no anda buscando hombre. Así que doy por terminado el breve encuentro y vuelvo a la butaca. Se abre el telón ...

18 de febrero de 2013

La estación de los amores

Ciconias ciconias en acción
Lo primero que llama la atención al entrar en el zoo son los nidos de ciconia ciconia que hay alrededor del estanque de los phoenicopterus ruber. Dado que la estación de los amores viene y va, y dada la cercanía de los nidos, puedo, cual voyeur zoófilo, sorprender a esta pareja dándole al tema.


Juguemos al pilla pilla

Pocos animales tienen tan mala fama como la, usemos por una vez el nombre común, paloma doméstica. Pero el palomo, al que el deseo no le envejece con la edad, persigue a la paloma, no vaya a ser que los horizontes perdidos no regresen jamás y tenga que lamentar las ocasiones que tuvo y perdió.  


Una pata todos
Dos anas platyrhynchos machos miran a la hembra que está entre ellos. Teóricamente esta especie es monógama, así que quizás una hembra se ha salido del encuadre y las miradas que se dirigen los machos son de amistad, saludo o reconocimiento.