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25 de octubre de 2011

Elefantito

Acaba la semana de la muerte de Gadaffi y del cese de actividades definitivo de la ETA. Han empezado a bajar las temperaturas en Madrid y ahora, en vez de achicharrarnos, nos pelamos de frío entre nuestras paredes de cartón. Yo he quedado con los dlG-S para ir a dar un voltio en la Morcuera, ya que para ir a la Pedriza hay que madrugar y ya se sabe que en España no se madruga pa ná. Pero a escasos quinientos metros del desvío a Manzanares, se me enciende la luz y, aprovechando que vamos en el ppmóvil, cambiamos de plan sobre la marcha y nos acercamos a las últimas calles de Manzanares para coger la senda Maeso.
Empezamos a subir, dejamos el caracol a un lado y llegamos a la Gran Cañada. La turista accidental se sorprende por lo accidentado del camino, pero lo encuentra divertido. Y es que los caminos pedriceros son así: divertidos y de levantar mucho la pierna. En la subida final voy algo despistado y, cuando ya se oyen voces de dónde estamos y cuánto falta, aparece el elefantito de espaldas. Comemos y volvemos, disfrutando del sol de otoño y de la caída de la hoja.

17 de octubre de 2011

Por ahí

Llego a Gva un domingo de camino a Grenoble, donde he conseguido que me dejen asistir a una conferencia. Cuando llego al aeropuerto veo todo el Jura nevado. Veo un rato a los M-P, con I incluida y luego me da tiempo a darle su jamón a G y a fingir que tomo un café en el starbucks con S. Una vez en el tren, dejo que pase el tiempo hasta que aparezco en la Gare de Grenoble. Mi hotel está al lado. Acostumbrado a los lujos donostiarras, la habitación me sorprende por su pequeñez. En fin, pasa la semana entre can-canes, subidas al monte Jalla, conferencias de gente más o menos prestigiosa y los encuentros con antiguos colegas, el M, el QB, el PG, el FA y algunos bichos armenios. El bicho en cuestión consigue hacerme hervir la sangre con su doblez. El viernes me despido de él a la francesa ( o a la inglesa según los franceses ) y vuelvo en tren a Gva. Me doy un pirulo haciendo tiempo, paso por la Payot y gasto cerca de 20 CHF tratando de conseguir cambio para el tranvía. Cena en casa de los trones, recogida de C en el aeropuerto, noche en casa de G, paseo por Gva con los M-P, cena en el cafe du soleil, otra noche en casa de G, desayuno con E y G en le quartier, paellita en chez-trons y aeropuerto pa Mad. A pesar de la epidemia de partos y embarazos, a todo el mundo se le ve bien, salvo por una terrible pulsión a comentar detalles de partos y lactancias que harían estremecer al más pintado. En fin, bref.

26 de septiembre de 2011

Cuerda Larga

Mi ex-vecina quiere repetir la experiencia del año pasado y hacer la cuerda larga. La méteo es favorable esta vez. Así que convenzo a C con medias verdades para que nos acompañe y a las 8h15 de un soleado domingo de septiembre salimos los tres en coche de Plaza de Castilla. Tras solucionar la logística con el sector SdR de la familia, dejamos el coche en el puerto de Navacerrada y empezamos la subida a la Bola, o Alto de las Guarramillas. A pesar de las circunstancias personales de cada uno, que si los años, que si los ligamentos, que si los kilos, que si la falta de sueño; vamos pasando por las cumbres una tras otra, sin nada más que lamentar que la fatiga propia de tanto caminar. El tiempo ha acompañado, hay gente, pero no hordas como en Peñalara, y a las 18h30 estamos en la Morcuera donde nos ha sido depositado el coche. Estamos un poco machacados, pero salud que haya para gastarlo.