La primera vez que me quede solito en Gva, cuando Ella se fue a investigar a los USA, una de las primeras cosas que descubrí fue el apasionante deporte de las carreras de orientación. Dada mi orondez, lo de carreras se me queda un poco grande, pero siempre me enfrento a estos desafíos con todo mi espíritu competitivo ;)
Lo más emocionante es encontrarte solo en medio del bosque y completamente perdido, sin saber donde está la última baliza que ticaste ni dónde estará la próxima.
Los recorridos en esta zona trascurren por bosques y colinas. Los bosques suelen ser bastante impenetrables y la humedad y el barro hacen acto de presencia con frecuencia. Al final supongo que uno se acostumbra al terreno, porque me acuerdo de la única carrera que corrí en España, invitado por IJJ,(a) Peluca Voladora, cerca del puerto de los leones. El sitio era muy bonito, pero era algo menos frondoso que por aquí y para colmo el mapa marcaba una piedra donde había así como cien mil. Todavía me acuerdo de JJJ, el hermano de IJJ, corriendo de un lado a otro buscando una baliza que al final no apareció. Eso sí, como corría, debe de ser el gen JJ.
El caso es que el sábado empezó la copa de primavera, que quedé bien y que el bosque estaba de barro hasta arriba y los atajos cuesta arriba se hacían de rogar. Tras unas cuantas hostias y resbalones, completé el recorrido y me quedé tan ancho. Igual la semana que viene corro, es un decir, una más larga y más difícil para poder volver a sentirme perdido en el bosque.
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