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1 de mayo de 2005

Victoria

Je,je... No había ganado nunca una carrera de orientación... ¡hasta ayer! Cierto es que no son ni muy duras ni muy dificiles y que es un campeonato para aficionados, pero da igual, he ganao y que me quiten lo bailao. La carrera se disputó en el Mont Mourex, que está aquí al lao de casa y donde todos los años se hacen un par de carreras. En este sitio el recorrido suele consistir en una serie de subidas y bajadas alrededor de la cumbre del monte, que es un prado relativamente llano donde pastan las vacas. El mayor problema suele ser sortear las alambradas que rodean las fincas, pero arrastrándose un poco se llega a cualquier sitio. Ayer yo notaba que la cosa iba bien, las balizas fueron apareciendo una tras otra y quitando un amago de infarto y dos ahogos que me dieron en un par de cuestas ya al final, llegué a la meta y me dieron el tiempo, una hora, dos minutos. Estaba bastante bien para lo que suelo hacer yo, así que me fui a casita agusto.
Hoy he visto los resultados y no he podido evitar pensar en todos los deportistas mediocres del mundo, gente con ganas y afición, pero sin ninguna condición para el deporte. Gente como yo. A vosotros, y vosotras, os dedico este triunfo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Enhorabuena!!!

Y gracias por la dedicación de tu Victoria a los seres endebles que se arrastran por los senderos del pseudodeporte.

El puente de mayo hemos estado en Bellver de la Cerdanya visitando a mis cuñaos. Nos han llevado de excursión a la Sierra del Cadí y hemos podido comprobar una vez más la insoportable dejadez de nuestros cuerpos. No pesan los años, pesan las lorzas.

Ánimo con tus relatos. Me gustan.

Un saludo para él y otro para ella.

Pendrag dijo...

¡¡Mis más entusiastas felicitaciones!!
y te lo dice alguien que echa tanto de menos aquellas corretás que me duele recordar su lejanía.
Un fuerte abrazo.