Después de toda una vida de cero positividad, tras los análisis del otro día en mi futuro centro de trabajo se descubre que mi sangre se ha pasado al lado negativo. ¿Cómo es esto posible? ¿Será la radiación del túnel? ¿El agua de la zona? ¿La vida en el campo?
La respuesta oficial es que o bien alguien se ha equivocado escribiendo el más y ha puesto un menos o que mi sangre se encuentra en la frontera entre el bien y el mal y su adscripción a uno u otro campo depende del día. Así que, preocupado por las consecuencias morales y éticas del asunto, tendré que enviar mi sangre de nuevo al laboratorio para un juicio final.
4 comentarios:
Ya te decia yo que eras un poco raro...
D.
vaya, ya hemos encontrado a la nueva generación, todo un humano 2.0.
Ostras! Qué ambiguo!
Dios! Y qué ha pasado al final? A mí lo único que me pasa es que tengo más colesterol pero lo tuyo es raro raro.
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