Escribo al señor P, un veterano del GAII de toda la vida, para ver si retomamos las sesiones de gimnasia de los martes y jueves. Me responde que sí y allí que nos plantamos rodeados de niños aprendices de ingeniero para someterles al tormento de la gimnasia pre-tablón. Pero los niños son jóvenes, el señor P está en muy buena forma a pesar de sus cuarenta y algo castañas y el que sale más perjudicado de la primera sesión soy yo mismo. Tanto que al final me tengo que sentar para no desmayarme. Me duelen los dedos mientras tecleo esto. Me voy a duchar y me voy a morir a la cama.
6 de octubre de 2009
Dolor y sufrimiento
Escribo al señor P, un veterano del GAII de toda la vida, para ver si retomamos las sesiones de gimnasia de los martes y jueves. Me responde que sí y allí que nos plantamos rodeados de niños aprendices de ingeniero para someterles al tormento de la gimnasia pre-tablón. Pero los niños son jóvenes, el señor P está en muy buena forma a pesar de sus cuarenta y algo castañas y el que sale más perjudicado de la primera sesión soy yo mismo. Tanto que al final me tengo que sentar para no desmayarme. Me duelen los dedos mientras tecleo esto. Me voy a duchar y me voy a morir a la cama.
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1 comentario:
Mozzarella power!
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