
En el verano de 2001, un par de personajes se encontraron súbitamente desocupados y quedaban con cierta frecuencia para pasar el rato. Pronto se unieron varios personajes más y fue así como empezaron a jugar al Risk o a los kekos, como decían ellos. Sobre el tablero acordaban alianzas y se apuñalaban por la espalda, convertían continentes enteros en sangrientos campos de batalla y ,antes de la lucha, contenían la respiración hasta que los dados rojos y azules se detenían decidiendo el combate. Y así hasta hoy, estos mariscales de salón continúan sembrando el pánico en los tableros, ensordeciendo a los kekos con el tronar de los dados.
1 comentario:
Ays, qué recuerdos... Todavía me acuerdo de una de esas partidas, con uno de los italianos medio histérico, y el Optimista maquinando como machacarme jeje. Qué bonito...
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