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15 de julio de 2011

Sueño de una noche de verano

Suena el timbre de la puerta de la calle y me despierto. O viceversa. Alguien se ha debido equivocar de puerta porque es la una de la noche y no esperamos a nadie. En el bajo, sí. Malditos cabrones. Encima de que el propietario le debe un potosí a la comunidad, los inquilinos se dedican a dar fiestas un jueves por la noche. Alguien tiene que hacer algo. Cojo un cuchillo de la cocina, bajo las escaleras y llamo a la puerta. Abre la puerta un veinteañero tontol'haba gafapastas que hace solo unos instantes estaba cantando a gritos "Ni más ni menos" y le rebano el pescuezo. Mientras cae al suelo, los demás se dan la vuelta para ver qué pasa, pero es demasiado tarde y unos segundos después, se retuercen en el suelo en medio de un charco de sangre. Ha sido sencillo. Lamentablemente, de ésta seguro que me caen unos años, así que, ya puestos, qué más dan ocho que ochenta. Salgo a la calle, paro un taxi y le pido que me lleve a Usela Town. Allí había unos cuantos mamones. Son seis pisos. Trepo al segundo y degüello a la guarra que barría para fuera y a su marido de propina. El de las colillas del tercero, la de los manteles del cuarto, el idiota del quinto y los del sexto y el séptimo, que seguro que también han hecho algo, se llevan su merecido. Al fin se ha hecho justicia. Pero la lista de agravios es larga y mucha más gente merece morir. Pero no será esta noche. La tranquilidad del deber cumplido me apacigua y me entra sueño. Me duermo de nuevo. Mañana más.

3 comentarios:

DRMortin dijo...

Necesitas un side-kick?

sincriter´s critic dijo...

Quizás dentro de un mes menos un día... http://www.youtube.com/watch?v=ONjHX4hiOvI

alerta-ovni dijo...

Que no están las cosas últimamente como para este tipo de sueñecitos...