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18 de marzo de 2014

Más Cancho Gordo

Me he aficionado al Cancho Gordo. Desde que me fue revelada la existencia de este simpático pico de la sierra de la Cabrera me entraron ganas de conocerlo y no sé si también me entraron ganas de ponerme cancho, digo gordo.  El caso es que es una excursión cortita, con trepadita al final y con unas vistas excelentes de la cara norte de la cuerda larga, Peñalara y además se ve amenizada por los vuelos de los gyps fulvus que tienen la casa al lado. En fin, una maravilla.
 En el apartado de simpáticos detalles, este monumento histórico-artístico y de las jons que se encuentra subiendo al cementerio del simpático pueblo de Valdemando, al que se llega tras hora y media de autobús desde la plaza de Castilla.
Es bonito ver que, tras casi cuarenta años de libertinaje que llevamos desde la muerte de FF, aún perdura en los pueblos de España, a pesar del odio y el rencor de los descendientes de los vencidos, el recuerdo de los mártires de la gloriosa cruzada.


Desde el cementerio de Valdemanco sale el camino que lleva por un lado al puerto del medio celemín y por otro al collado del Alfredo, desde donde se sube al Cancho. Ignoro cuál es la legislación vigente al respecto, pero cuando nos sobrepasan los cuatro capullos del apocalipsis me entran ganas de que se acabe el petróleo en el mundo o, en su defecto, de que les estalle el depósito y les arranque las pelotas. 

1 comentario:

Anónimo dijo...

y que les metan el tubo de escape por el culo o las orejas
ex-v