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28 de septiembre de 2009

Donosti 2009

Varios personajes se reúnen en Donosti para disfrutar de su internacionalmente famoso festival de cine. En nuestra anterior visita todo había salido bastante bien: pudimos comprar entradas tranquilamente el mismo día que llegamos, vimos buenas películas y algún truño de rigor y Jtrón y Mtrona se sacaron una foto con Paul Auster, aparte de la famosa foto de Jtrón y Aragorn que ya ha dado la vuelta al mundo.

Esta vez la compra de entradas se complica por la aparición de Internet. Las entradas para las sesiones más golosas del fin de semana se han volatilizado en cuestión de minutos, así que nos quedamos sin ver a Brad y Quentin en el cine. Llevados ligeramente por la desesperación, compramos entradas para las sesiones que aún quedan libres y cometemos así un ligero error táctico.

Este error táctico se ve compensado en parte por la calidad y cantidad de pintxos que ingerimos en los cuatro días que pasamos en Donosti, pero eso no puede borrar la tremenda impresión que dejan truños como Seasons in the Sun o Doronship 77 o las tremebundas pajas mentales del cine francés y sus sufrimientos entre baguettes y trenes de cercanías. Woody Allen salva los muebles y Mtrona y C salen muy contentas después de ver Pagafantas y hacerse una foto con su director. Los muchachos y V nos escapamos a ver la semifinal del eurobasket que, aunque no es cine, al menos acaba bien.

En resumidas cuentas: atracón de pelis y pinchos, mucha lluvia y muchas risas a costa de los truños contemplados. Volveremos.

Familias adoptivas

Cuando estaba en Gva a veces me daba la impresión de estar permanentemente de vacaciones. Podía salir un plan cualquier día de la semana y el hecho de estar en el extranjero le daba un aire de campamento de verano que ahora no tengo en Mad y que no sé hasta que punto echo de menos. Mis compañeros de correrías han ido yendo y viniendo, a algunos de ellos los tengo ahora en Mad y otros se han quedado de momento allí en Gva. Muchos. Familiares adoptivos con los que se han compartido muchas cosas y a los que sí que echo de menos.

Para echarles menos de menos, no hay más que coger un avión, ir a Gva y estar dos días por allí. Recorrer los sitios familiares, comer pasteles mágicos perdidos en el Jura y celebrar el cumpleaños del señor M, ese atleta transformado en maestro del C++ que tanto ha hecho por la salud física y mental de tantos de nosotros. Y que cumpla muchos más.

25 de septiembre de 2009

Tras la tempestad

Tengo aún que escribir el relato de las peripecias truñísticas en San Sebastián, pero no puedo dejar de recomendar las dos pelis que he visto ayer y antes de ayer: District 9 e Inglourious Basterds. Se podrá objetar que es cine más convencional que lo proyectado en Donostia. Y rodado con más medios. Y que no son relatos sobre la insoportable levedad del ser. Pero en fin, que me paso las objecciones por el forro a cambio de poder pasar un par de horas encogido en la butaca, boquiabierto y sin mirar el reloj una sola vez.