Me compré las Bestard de abajo en los primeros 90, con el dinero que saqué dándole clases particulares a una niña de octavo de EGB a la que no le gustaban las matemáticas, a pesar de que su madre era profesora de esa misma asignatura. Recuerdo que utilicé el famoso método de cobrar poco en fijo pero con un bonus si la niña aprobaba. La niña, A creo que se llamaba, aprobó. Y con el bonus me compré una mochila y las botas, que deben estar a estas alturas criando malvas en algún vertedero francés.25 de agosto de 2009
Mamá, cómprame unas botas
Me compré las Bestard de abajo en los primeros 90, con el dinero que saqué dándole clases particulares a una niña de octavo de EGB a la que no le gustaban las matemáticas, a pesar de que su madre era profesora de esa misma asignatura. Recuerdo que utilicé el famoso método de cobrar poco en fijo pero con un bonus si la niña aprobaba. La niña, A creo que se llamaba, aprobó. Y con el bonus me compré una mochila y las botas, que deben estar a estas alturas criando malvas en algún vertedero francés.
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3 comentarios:
¿qué fue de las malva botas con suela vibram que me compré para subir al M? Te recuerdo que esas botas acaban de cumplir la mayoría de edad y me obligaste a vendértelas bajo un supuesto efecto de culpabilidad, basado en la acertada creencia de que yo jamas me dedicaría al montañismo.
Aun conservo las polainas... te las dejo a buen precio.
Edu... Esto sí que me ha parecido muy fuerte...¡Tus metabotas jubiladas!¡Diosssssssssss!
Menos mal que Jero también está a punto de jubilar las suyas, si no, te habría tachado de la lista de verdaderos antitrastos power. Pues ya le dirás si te han salido buenas...
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