La sierra está llena de cabras triscando. Nada mejor que tumbarse en una piedra al sol, al borde del abismo, y disfrutar del paisaje antes de que lleguen el frío y las gripes.
Nos encontramos un montón de cabras, las hembras por un lado y los machos por otro, esperando que llegue el momento de ver quién usa mejor sus cuernos y quién se lleva a las nenas de calle. Que gane el mejor, o el más cabrón.
1 comentario:
suelen coincidir.besosp
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