19 de junio de 2011
Darth Vader en Malasaña
Cuando D se casó le subimos al Yelmo con una espectacular peluca rubia rizada y unos calzoncillos con agujero trasero. Con A hemos sido más suaves y sólo le hemos paseado semivestido de Darth Vader por Malasaña, levantando la admiración de propios y extraños. Se rozó la catástrofe cuando aparecimos en una de las pizzerías de la plaza del Dos de Mayo y no había sitio. El barrio ha cambiado mucho y la edad media de los asistentes ha subido con respecto a lo que se veía cuando patrullábamos sus calles en los terribles años 90, así que ahora tienen dinero para cenar y esas cosas. O tempora! o mores! Vanitas vanitatum et omnia vanitas! El caso es que los hermanos M y las estrellas invitadas se acercan al rincón de said, se jartan de cuscús, se fuman unas cachimbas que les hacen saltar las lágrimas, pasan por el Penta a disfrutar del aroma de garito sin tabaco y acaban en el k de la plaza de los mostenses, donde la edad y la paternidad hacen mella en los supervivientes y no tienen más remedio que volverse a casa donde disfrutarán al día siguiente de una ración doble de empanamiento sabatino.
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