Nos vamos con los M-S a las hoces del Duratón. H va armado con su cámara y se pasa el rato sacando fotos. El primer día nos damos un paseo por las hoces y vemos muchos gyps fulvus y una pareja de neophron percnopterus, entre las accipitriformes. El problema es que las fotos son mayormente de las panzas de los susodichos y a una distancia que complica obtener buenas fotos.
Todo cambia el domingo, cuando nos acercamos a la ermita de San Frutos. La ermita está abandonada, desamortizada y algunos de los muros interiores presentan la blanca evidencia que queda tras hacer caca y pis. No soy nada religioso, pero cagar en un antiguo monasterio me parece un poco feo. En fin, que allí los buitres sobrevuelan nuestras cabezas y que allí sí se puede sacar alguna foto interesante, que no buena, que para eso ya sabemos que hace falta tiempo y dedicación y pepinos gigantescos.

1 comentario:
¡Fotaza sí señor!
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