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21 de noviembre de 2011

21-N

Se va ZP y llega MR, que nos salvará de pobres. Lo bueno de llevar mucho tiempo escribiendo un blog, es que se asiste periódicamente al milagro de la democracia, ejem. En fin, despidámonos de áquel que no nos fallaría, aunque nunca dijo nada de que no nos follaría. Ve en paz. Llega el momento también de despedir a sus compañeros de viaje y preocuparse por el futuro de esos grandes políticos, como RB o PpiñoB, aunque les auguro un brillante futuro en la empresa privada. También llega el momento de preocuparse por el futuro de la gente que me es más cercana, a los que espero que todo les siga yendo bien, a pesar de la prima de riesgo y de los recortes de la tía Ángüela, ja wohl. Nos deseo suerte a todos.

14 de noviembre de 2011

Hierbas de la Provenza

Hace ya un tiempo que docenas de los mejores ingenieros europeos emigraron, algunos con escalas intermedias, desde Gva hasta la Provenza, para participar en la construcción de ITER, templo de la ciencia que nos sacará de pobres. En la Provenza, según la propaganda, hace mejor tiempo que en el resto de Francia, con calorcete y solete donde otros no ven más que nubes grises y se pelan de frío. La propaganda, como siempre, obliga a leer la letra pequeña, porque es cierto que hace calor, pero por la noche refresca. Otra pega que le he encontrado siempre a la región es que es muy rural. Se coge el coche para todo y las distancias son relativamente grandes hasta la civilización. Pero en fin, que la señora C y compañía están en buen estado. Que los bares de la zona, con concierto de Chévere-Fusión incluido, están llenos de bailarines provenzales de salsa. Que la zona se presta al excursionismo y que hacemos una marcheta muy bonita por los alrededores de Moustier-Ste.Marie y luego nos acercamos a ver la salida del cañón del Verdon. Que en los partidos de fútbol de regional francesa también se monta pollito y que después de dos expulsiones en el campo sigue habiendo 11 jugadores. Y que las hierbas de Provenza que les echan a los pastelitos de chocolate son capaces de disociar rápidamente la mente y el cuerpo de los poco habituados. Habrá que volver a continuar la exploración de la zona, pero teniendo cuidado con las hierbas susodichas.

4 de noviembre de 2011

Divagando bajo la lluvia

Entro por la mañana en el baño. La bañera está fría, pero la culpa es mía por no encender la calefacción. Miro por la ventana y creo ver el cielo azul. Me despido de C, que se va de pingo el finde y salgo de casa sin el paraguas, posteriormente necesitaré pedir uno prestado. Bajo por la Dehesa: las lluvias de los últimos días han convertido el secarral en pradera. Un hombre juega al golf. Paso la mañana haciendo pantallazos para el juicio sumarísimo del día 21. Salgo a las dos y camino a buen paso hasta el metro. Llego a la casa familiar bajo la lluvia y me como todo lo que me ponen. Pregunto a mis padres si tenían agua caliente en su infancia. La respuesta es no, eso son cosas modernas. Mi madre me obliga a cambiarme de calcetines y a tirar los que llevo puestos a la basura, no sin razón. Me prestan un paraguas. Subo al autobús. Al pasar por el Bernabéu, las farolas de la Castellana y aledaños están sembradas de banderolas azules, rajoy.es invita a votar porque el empleo es lo primero. Supongo que hablarán del suyo. Con tan azules presagios, bajo del autobús y voy por Bravo Murillo hasta el supermercado. Hago acopio de leche y papel higiénico. Nunca se sabe. Entro en el portal. El extintor del primer piso sigue sin aparecer. Decido no encender la calefacción y escribir algo en el blog. Aquí queda.